No, no había abandonado el blog, pero ya imaginaba que poco movimiento le podria dar si me sumergía en la lectura de este libro, un volumen de unas 1300 páginas además en alemán. Así ha sido, casi mes y medio para leerlo. No me llevará tanto tiempo escribir el post.
De hecho, se puede resumir perfectamente en una frase, que luego matizaré debidamente claro: Tolstoi se encuentra a García Márquez en Georgia. Por supuesto que esta novela esta lejos de la calidad que ofrecían los autores mencionados, pero es una aproximación de cierta dignidad a dichas obras, con el gran aliciente para mí de desarrollarse en Georgia, que como ya he dicho otras veces es mi segundo país preferido.
¿Qué es lo que nos ofrece Haratischwili en este novela? Se trata de una saga familiar de una familia de Georgia, durante la mayor parte del siglo XX y comienzos del XXI. En concreto, desde la revolución Rusa hasta 2007. Así pues, gran parte de la historia transcurre entre Tiflis y Batumi, y la ahora independizada Abasia, pero también hay saltos hacia el resto de la antigua URSS (San Petersburgo y Moscú) e incluso al resto de Europa (Viena, Londres, Berlin). El contexto histórico nos lo da la autora al comienzo de determinados capítulos, pero desgraciadamente juega relativamente poco papel en el devenir de la familia. Haratischwili rara vez es capaz de sumergirte en el modo de vida de los respectivos momentos, quizá con la excepción de lo ocurrido en San Petersburgo. No obstante, rescato este extracto largo en que la narradora nos cuenta lo que suponían los 70 para un joven en la URSS (bueno, en Georgia, versión más suave de la dictadura comunista).
"Für Daria und mich bedeutete die Sowjetunion: die ständigen Trauermärsche und Beerdigungsprozessionen, wenn greise KP- Herren zu Grabe getragen wurden, Nelken überall, makabre Schauen, übertragen von allen Fernsehkanälen. Für uns bedeutete die Sowjetunion: die ewigen Sommerlager, die Pionierhalstücher. Die Teeplantagen, Imkereien und Kolchosen. Die weißen Strümpfe aus China, die Gobelins mit Jagdszenen an den Wänden, die Mischka im Norden- Schokoladenbonbons, die Estragonlimonade bei Lagizes."
"Es waren die dicken Frauen mit weißen Schürzen, die in Kantinen, Lebensmittelläden, Cafés und auf Hotelfluren und vor den Malzbiertanks saßen." (a estas las recuerdo yo del metro de Moscú cuando fui allí la primera vez). ¿Y qué decir del osito Misha, al que luego sucedería Naranjito?
"
Es war der Mischa-Bär mit dem Medaillengürtel, das Maskottchen der Olympischen Sommerspiele 1980 in Moskau. (Dieser Bär lebte in Form von allen möglichen Spielsachen, auf Fahnen, Tellern und Tassen noch viele weitere Jahre nach der Olympiade in fast jedem sozialistischen Haushalt weiter.)"
A esta historia le añadimos una receta para la elaboración de un chocolate maldito, que fue el origen de la fortuna familiar, y a la tatarabuela Stasia viendo los muertos en su jardín, y ya tenemos la componente de realismo mágico que justifica la mención de García Márquez más arriba, sin olvidar esa Casa Verde que no sé si es homenaje a Vargas Llosa o procede Isabel Allende. El problema es que ninguno de ambos aspectos tiene un papel realmente relevante en la historia, por lo que más bien parecen forzados precisamente para poder incluir la novela en el género de realismo mágico.
Y faltan las largúisimas reflexiones de introspección que caracterizan a Tolstoi y en las que Haratischwili no duda en embarcarse una y otra vez. Dejo aquí una muestra, también larga, como no puede ser menos, en la que se pueda apreciar el talento narrativo de la autora: "Kitty wollte, dass diese Frau augenblicklich verschwand. Sie hasste sie für ihren durchlöchernden Blick. Hasste ihre Nacktheit. Hasste ihre Anwesenheit in diesem friedvollen Haus, die einer Kriegserklärung glich. Sie hasste ihre Rolle als Museumsexponat, das sie in diesem Haus zu spielen hatte, denn diese Frau wusste darum. Sie schwiegen, und das Gesicht der Rothaarigen veränderte sich. Es wurde ernst, ihre Mundwinkel gingen nach unten, ihre Katzenaugen zogen sich zu einem Spalt zusammen. Kitty wünschte sich, dass sie ging, und gleichzeitig wollte sie, dass sie blieb. Wollte diese Ehrlichkeit für sich beanspruchen. Wollte, dass sie ihr den Spiegel vorhielt, den Spiegel, in dem sie sich in ihrem Licht der Gnadenlosigkeit ansehen konnte. Ohne falsche Hoffnungen. Ohne falsche Ansprüche und Erwartungen."
Llegados a este punto uno se preguntará como es que este post no desborda entusiasmo por otro gran descubrimiento. Georgia, García Márquez, Tolstoi todo en uno. ¿Qué puede salir mal? Lo que sale mal es que los personajes son inverosímiles, uno no llega a meterse en ellos, por mucha reflexión tolstoiana que se aporte. Lo que les ocurre parece completamente aleatorio y no hay forma de anticipar su reacción por mucho que se haya seguido su línea de pensamiento. Tampoco queda claro porque se mete en detalle en unos personajes y en otros no; por momentos, parece que nos cuenta la historia de algunos para hacer la novela más larga. No tengo la sensación de que haya quedado una narración redonda y bien ligada, sino más bien un grupo de retazos e ideas, algunas rozando el absurdo (no la magia), como por ejemplo el plan de la protagonista para que su hermana pudiera llevar a cabo determinado rodaje.
Las circunstancias son para justificar las situaciones a las que quiere llevar la autora a sus protagonistas para así mostrarnos lo que están pensando, que es lo único que parece interesarle. Con todo, sería absurdo decir que no me ha gustado esta novela, 1300 páginas después. Su valor tiene: por ejemplo, los retazos que da de la historia reciente de Georgia, o la visión cercana de Stalin (al menos, más cercana que en ninguna otra novela que yo haya leído). Y también otro: se lee fácil en alemán, es ideal para practicar su lectura y salir con la confianza en los conocimientos de tal lenguaje reforzada.
No me arrepiento de haberla leído, me ha resultado muy entretenida y he practicado el alemán. No alcanza el nivel de sus influencias, y por eso no sé hasta qué punto puede merecer la pena su lectura en español. Bueno, a quien le interese algo Georgia, también encontrará esta lectura atractiva, no hay demasiadas obras que la usen como marco.