martes, 25 de agosto de 2026

Wicked, de Gregory Maguire

Las películas de Wicked me parecieron revolucionarias en el ámbito del cine musical, algo que nunca había visto antes. Esa dimensión épica que le acerca al Señor de los Anillos (así lo calificó mi hijo, "el Señor de los Anillos de los musicales") me parece que es el gran factor diferencial. Desde entonces me he tenido una cierta obsesión por la música, las canciones y la historia. Esta última me parece fascinante por los temas que toca, básicamente la confrontación entre la imagen y la realidad, lo que creemos y lo que es verdad. 

No era consciente de que el musical estuviera basado en una novela, pero en los títulos de crédito sí aparecía. Por otro lado, no pensé que fuera una obra relevante, más allá de haber inspirado el musical, pero resulta que el señor Maguire obtuvo bastante fama de resultas e incluso se arrancó con varias continuaciones, por ejemplo, una novela dedica al león cobarde. Lógicamente, estas credenciales me iban a llevar tarde o temprano a esta lectura, y ha quedado por fin realizada.

¿Qué sensaciones he obtenido? No es algo que pueda respondar fácilmente, pero trataré de hacerlo en las siguientes líneas.

En primer lugar, hay que tener en cuenta que he estado constantemente comparando la novela con la historia del musical, que es básicamente la misma que la película. Cualquier parecido entre ambas es casualidad, lo único que se respetan son los nombres de los personajes, incluso de los secundarios (Pfannee, Chenchen, o el profesor Dillamond) y algunos sucesos (por ejemplo, el cambio de nombre de Glinda a Galinda en homenaje el recién citado profesor), pero nada más. El tema fundamental del musical no se trata para nada en la novela, ni siquiera se plantea esta como precuela explicando el origen de los compañeros de Dorothy, y eso que sí salen Boq y Fiyero. Paradójicamente, sí es el agua la causa de la muerte de Wicked en el libro.

En la novela, el Mago de Oz aparece como una especie de dictador que trata de unificar Oz bajo su poder y, en particular, lamina a los Animales, esto es, animales con capacidad de hablar. También es esto lo que delate su maldad en la película, pero sin mayor consecuencia, mientras que en la novela es la causa principal de lo que sucede.

En segundo lugar, me resultan llamativos dos aspectos de la novela: su procacidad y su sordidez. Las escenas y comentarios subidos de tono abundan al principio, y Maguire no rehuye la descripción de escenas de sexo, cosa que no parece apropiada en un libro infantil o juvenil, y que saca a Wicked, inesperadamente para mí, de este género. Dejo este extracto, el primero con el que me tropecé y que releí varias veces con incredulidad: "The widow kissed the puppet husband, and pulled off his leather trousers. He was equipped with two full sets of male goods, one in the front and another hanging off the base of his spine. The widow positioned her daughter on the abbreviated prong in the front, and herself took advantage of the more menacing arrangement in the rear."

Por otro lado, los ambientes que se describen son más sordidos que brillantes. Ni la universidad de Shiz, ni muchos menos la Ciudad Esmeralda, quedan, ni de lejos, al nivel que nos los muestran las películas. Parecen más bien algo sacado de Blade Runner, gris, lluvioso, sucio. Ni siquiera hay un tren operativo, aunque hubo algún intento. Miren los adjetivos en esta frase: "There Elphaba mingled with the greasy children under the eyes of sullen Gawnette. Frex had moved out again (was it confidence or desperation?)— he was scaring miserable hamlets with his frenzied beard and his collected opinions on faith. Gone for eight, ten days at a time. Melena practiced piano arpeggios on a tuneless mock keyboard Frex had carved for her, to perfect scale."

Por último, el libro no se lee mal, es entretenido. No tiene una trama especialmente interesante, pero Maguire escribe con la suficiente agilidad y riqueza de vocabulario como para que el lector avance con alegría en la lectura. Lo que no sé es si el impulso se mantendría si uno no fuera buscando los puntos comunes con las películas, como era mi caso.

Aquí tenemos un par de descripciones de Galinda: "She had the nearsightedness of youth. She reasoned that because she was beautiful she was significant, though what she signified, and to whom, was not clear to her yet. The sway of her head made her creamy ringlets swing, catching the light, like so many jostling stacks of coins." "Galinda didn’t often stop to consider whether she believed in what she said or not; the whole point of conversation was flow."

Y ahora una colección de frases de puro virtuosismo, que hacen que uno siga leyendo pese a que la trama no tenga demasiada gracia:

"But the pinkness and whiteness of underskirts and camisoles, the frilliness of foundation garments, the rustle about the bustle and the fuss about the bust."

"He has a horrible sandpapery voice, as you might imagine for a Goat; but how he warbled! Tremolo on the annotations, vibrato on the interpretations, and sostenuto on the implications: long, triumphant open vowels of discovery!"

"Chistery said, “Well, we’ll wail while woe’ll" (aliteración de w)

"“What’s your beef?” said the Cow, in a dark humor." (algo de humor, obsérvese como es una Cow con mayúscula y por eso habla).

Por último, no me resisto a poner esta imaginativo extracto que parece sacado de una guia turística de la Ciudad Esmeralda, con los estilos arquitectónicos que se inventa Maguira para ella: "Then, in dizzying succession, unparalleled glories: Bloodstone Medieval, Merthic (both Least and the more fantastical Late), Gallantine with its symmetries and restraint, Gallantine Reformed with all those festering ogees and broken pediments, Bluestone Revival, Imperial Bombast, and Industrial Modern, or, as the critics in the liberal press put it, High Hostile Crudstyle, the form propagated by the modernity- minded Wizard of Oz."

Pero, en suma, no es un libro que yo recomendaría a los fanes del musical, y tampoco me parece una obra digna de figurar en ninguna antologia. No está mal, pero hay cientos de novelas de este nivel como para haber razones suficientes para leer esta.