Segundo libro que leo de este autor tras su reciente descubrimiento. Ello de por sí revela que la primera lectura, La confession négative, me gustó bastante. Esta segunda lógicamene no ha sido capaz de mantener mi grado de entusiamo, en parte, pero no solo, porque se ha perdido el factor sorpresa.
En efecto, el estilo narrativo es similar en ambas obras, como lo es la apariencia de autobiografía. Y digo ahora apariencia porque, aunque estaba seguro de que la primera lo era, ahora empiezo a dudarlo, ya que no hay ninguna referencia al periodo en el Líbano, y muy pocas a su madre, que sí jugaba un papel destacada en la otra obra. Dicho protagonismo lo asume ahora su hermana: "Elle a toujours été ça : ma grande sœur, celle qui, plus encore que ma mère, m’a révélé ma condition d’homme laid et qui aura passé sa vie à tenter d’adoucir la plaie que toutes deux avaient ouverte en moi.".
Tampoco parece haber coincidencia entre los trabajos de joven, aunque sí hay esa vocación de escritor. "je lisais en songeant aux livres que je n’écrirais pas et qui s’écrivaient cependant en moi, dans cette arrière-boutique des songes où les regrets sont la forme définitive de l’espoir." De hecho, su esperanza es que tal profesión le redima de su fealdad: "Longtemps j’ai cru que les mots me sauveraient, me fourniraient une sorte de masque, non seulement par une façon originale de m’exprimer mais aussi par l’écriture d’une œuvre littéraire."
También algunas referencias literarias y cinematográficas, pero bastantes menos que en la primera lectura. Por ejemplo: "(comme le ferait plus tard le terrible et émouvant Eléphant Man de David Lynch, film dont j’avais accroché l’affiche au mur de ma chambre, par solidarité autant que par l’espoir que, devant ce monstrueux visage, mes visiteuses finissent par me trouver du charme, encore que certaines, à considérer mon lit, aient reculé d’effroi, comme la prostituée ivre que l’on conduit au pauvre John Merrick)".
Y pasa casi completamente desapercibido el espíritu anarco y antidemocrático del autor, que fue una cosa que me sorprendió muy gratamente en el otro libro, donde además explicaba por qué. Aquí algo aflora, pero muy poco, como esta reflexión: "l’enlaidissement de la population, les gens rendus plus laids par le laisser-aller général, le mélange démocratique, et de mauvaises habitudes alimentaires, sans qu’il me soit possible de fraterniser avec eux, ma laideur ayant quelque chose d’aristocratique, plus proche de Mirabeau que de Quasimodo, disait ma sœur"
Sin embargo, aún perdido el efecto sorpresa, yo creo que la razón por la que este libro no me ha convencido tanto es por lo que cuenta. A partir del título, me esperaba una obra algo cómica, pero no lo ha sido: utiliza el mismo estilo que la narración sobre su participación en la guerra del Líbano. Entonces se queda en experiencias autobiográficas sobre su complejo de fealdad, que le ha hecho tener miedo a relacionarse con mujeres bellas o simplemente bonitas. ("les terribles miroirs que sont les yeux des filles, et non seulement celles qu’on dit jolies, mais les autres, surtout les laides, la conscience de ma laideur ayant fini par m’ouvrir les yeux sur autrui,"). Y aquí tenemos ya explicado el título del libro: su gusto por las mujeres feas se debe a su complejo personal, y el libro pasa a tratar de las desventuras amorosas del señor Millet, acompañadas de las largas reflexiones que también se podían leer en La confession négative. Claro, nada que ver con el interés que me despertó su experiencia vital en la guerra del Líbano.
Dicho esto, Millet me sigue pareciendo de interés, y afinaré más con sus siguientes obras para que el tema también me resulte atractivo. Dejo aquí algunos extractos llamativos. El primero incorpora un rasgo de humor, con un juego de palabras en francés: "encore que j’aie connu une Normande, Geneviève Lehideux, qui, quoique jolie, semblait tout faire pour s’accorder ironiquement à ce nom dont elle tirait autant d’orgueil que de dépit et qui, somme toute, la rendait plus belle qu’elle n’était."