domingo, 1 de junio de 2008

Vuelve el héroe

Todavía me acuerdo de esta frase, que utilizaron para promocionar la primera entrega de Indiana Jones, "En busca del arca perdida". En mí, dicha frase consiguió justo el efecto contrario al buscado, ya que pensé que se trataría de una película cutrecilla. En el anuncio salía Indiana subiéndose al hidroavión, al comienzo de la película. Al cabo del tiempo, mi profesor de Historia dijo en clase que la película era buenísima. Y, dada la admiración que le profesábamos, se despertó mi interés por ver la película, lo que hice bastantes meses después de su estreno.

Qué peliculón, my God. Eso sí que eran aventuras.

Así que es fácil comprender la excitación de ayer cuando, casi 25 años después de aquel momento, me aprestaba a llevar a los niños, en compañía también de sus abuelos (tres generaciones de Ferher, como las de Henry Jones), a ver la nueva entrega del aventurero. Ahora sí que creo que era apropiado lo de "Vuelve el héroe".

Por suerte, y aún con los ilustres precedentes de la serie, la película está a la altura de las circunstancias. No desmerece en absoluto, y está llena de referencias y guiños a los seguidores que nos sabemos de memoria las tres primeras pelis de la serie. En cierta forma, es un homenaje a aquellas películas, y su colofón, preparando el terreno para una nueva generación de Indiana (en el hijo del héroe), cuyas aventuras seguro que tendremos oportunidad de disfrutar a no mucho tardar.

La película tiene menos ritmo que las precedentes, con excesivas explicaciones en la parte intermedia, demasiado tiempo sin ver correr a Indiana. A cambio, las aventuras son algo más espectaculares, hasta rozar ese punto de inverosimilitud que haría perder credibilidad a nuestro héroe. En particular, la persecución junto al río me pareció algo mal estructurada, con los vehículos apareciendo y desapareciendo a voluntad de Spielberg (cosa que no pasaba en las tres primeras entregas) y con una escena de Tarzán claramente impropia.

Por suerte, hay está Harrison Ford, con sus mismos gestos y caras ante los sucesos que el destino arroja a su paso. Y Karen Allen, por cuyos diálogos con Indi parece que no ha pasado el tiempo. Qué pena que no se les haya ocurrido cómo incorporar a Sean Connery a la fiesta...

Magnífica película... ya quiero volver a verla. Otra curiosidad: una película a la que se puede ir en familia... extendida. Hacía tiempo que no veía familias acudiendo en masa a una película como se puede observar al ir a ver ésta. Y es que también los padres menos aventureros queremos trasladar a nuestros hijos el placer del buen cine, de la búsqueda de la justicia, y del idealismo atolondrado de Indi.