viernes, 14 de mayo de 2010

Esta vez no vale la teoría del enjuague

El pasado miercoles el señor presidente del gobierno dijo que este viernes tomaría una serie de contundentes medidas para ralentizar el déficit del mismo gobierno. Ha pasado el viernes, y ninguna de las medidas anunciadas se ha tomado. Se hará el próximo viernes, Dios mediante.

Este hombre sigue sin enterarse. Ya expuse hace unas entradas las razones por las que ZP tendrá que convocar elecciones y no se podrá presentar. Los mismos argumentos vienen hoy a cuento. La gente con dinero para prestar a España básicamente mira a ZP para tomar su decisión: si se fian de que este tipo va a devolver el dinero, lo prestan; si no, no. Lo mismo que hacemos todos antes de soltar pasta a un amigo. Exactamente lo mismo.

La pregunta es quién de esa gente con dinero, que ha sido vilipendiada por el gobierno español en las últimas semanas, se sigue fiando de ZP. Si ZP no implementa YA lo que prometió el miercoles, los inversores van a dejar de fiarse de forma definitiva de este tipo. Y entonces él tendrá un problema: que a los españoles nos tenga engañados no le implica demasiado riesgo; pero si un buen día se vuelve del mercado financiero con sus bolsillos vacios, todas esas subvenciones, prestaciones, salarios y milongas que quiere repartir, se quedarán en humo. Y entonces se acabó su gobierno.

Más aún: ahora mismo las cartas están encima de la mesa y no hay vuelta atrás. Después del rescate pactado el domingo, todo el mundo sabe la situción de España. Ya no se puede disimular, porque han salido los números a la luz. Eso no tiene vuelta atrás.

La credibilidad que se está dando a España se basa, en la práctica, en el soporte que parece darle Alemania. O sea, que en realidad todos los inversores se resumen en uno: Merkel. Si Merkel decide bajarse de la burra, España se va a tomar por saco sin paliativos de ninguna clase.

Y Merkel ha pedido al gobierno que reduzca sus gastos. No creo que le importe demasiado cómo lo haga; vamos, que Merkel no le ha dicho a ZP que reduzca el sueldo a los funcionarios patrios. Pero lo que es claro que querrá ver resultados, porque si no va a palmar con su electorado.

Así que, querido ZP, no te queda más remedio que tirar p'alante. Esta vez no vale la teoría del enjuague. Si has dicho que a los funcionarios se les baja un 5%, habrá que bajárselo, y no vale "no te preocupes, ya te lo doy por otro lado",o "a nosotros no nos va a afectar".

¿Por qué no vale? Porque el enjuague se verá en otra parte de los gastos, con lo que estos no disminuirán, y Merkel se dará cuenta, Alemania parará el plan de ayudas, y España se vendrá a abajo como un castillo de naipes.

Amigo, estás j*****.