sábado, 30 de enero de 2010

Reflexiones sobre la deuda del estado griego

Acabo de ver los datos. Demoledores y sopredentes. La deuda pública de Grecia asciende a más de 250 Millones de dólares. Así, en términos absolutos, no hay mucho más que decir. Pero si vemos, como publica Mauldin en su newsletter semanal, que en sus respectivas quiebras, las deudas de Rusia y Argentina estaban en los 50 millones, la cosa llama mucho más la atención.

Desde mi punto de vista, es obvio que la capacidad de endeudarse de los países de la zona Euro se está viendo en global, y no país a país. En otro caso, no sería posible este nivel de endeudamiento de Grecia. De alguna forma, los prestamistas ven detrás de Grecia a la Unión Monetaria Europea, esto es, a Francia y Alemania.

Mientras persista este homogeneidad en la percepción, lo que se produciría es una carrera a lo bestia para endeudarse entre los países de la UME. Supongamos que el mercado tolera una deuda total de 1000 Millones para todos los países del Euro. Los que primero pillen la pasta, encarecerán el acceso a los restantes: si los griegos tienen deuda por 250 Millones, los otros solo podrán endeudarse hasta 750 en total.

Como no cabe esperar que esto sea sostenible (no creo que ningún estado de la UEM tolere no endeudarse porque los griegos o los españoles se les han anticipado), lo que debería pasar es que se rompa la citada "homogeneidad". Dicho de otra forma, eventualmente los países menos endeudados, mejor dicho, más fiables (Alemania, Francia), o sea, los que proporcionan la mayor parte de la capacidad de endeudamiento, van a dar señales claras, indiscutibles, de que no sostienen las deudas de los miembros "listillos" de la Unión.

En ese momento, se producirá la catástrofe para los citados "listillos". Por ilustrar: Grecia debería tener una capacidad de endeudamiento, en condiciones razonables, inferior a la de Argentina y Rusia. Pongamos que tiene los 50 de aquellos. Pero su deuda es 250. Si a los inversores les queda claro que la deuda griega no tiene nada que ver con la del Euro, la huida de Grecia va a ser tremebunda.

La cuestión ahora es sí se puede romper la "homogeneidad" entre Alemania y Grecia sin acabar con el Euro. Viendo los diferenciales de CDS, parece que sí. No sé cómo podría ser, pero lo único que se me ocurre es que o Grecia se vaya del Euro, o los países más fuertes se irán, o quizá emitan Euros alemanes. Mientras no se puedan distinguir unos euros de otros, creo que es imposible romper la homogeneidad; y, por tanto, parte de la fiesta de los gobiernos mediterráneos la tendrán que pagar los centroeuropeos.

A mí, si fuera alemán, no me gustaría nada.