miércoles, 8 de abril de 2026

Hora de cierre ("Closing Time"), de Joseph Heller

Catch-22 es la obra maestra de Heller y uno de mis libros preferidos de todos los tiempos, extremadamente divertido y posiblemente relacionado con otro gran blockbuster, la serie MASH. No conocía más obras de Heller, pues es un libro que leí hace mucho, cuando no había Internet para buscar de forma inmediata. Algo que resolví hace muy poco, encontrándome con esta novela que afirmaba ser la secuela de Catch-22. Me parecía increíble no haberla leído aún, ni siquiera conocerla, pero a eso sí que puse remedio de forma inmediata: era como no haber leído las secuelas de Hitchhiker's Guide of the Galaxy, de Douglas Adams, con lo que me había gustado el libro.

La decepción ha sido brutal. Ya el primer capítulo me resultó un poco extraño, pues tenía un tono completamente serio y hasta lúgubre. Me dio muy malas sensaciones. Pero, me dije, la diversión en esta lectura está garantizada, debe de ser un preámbulo extraño. Pues la idea, es retomar las historias de los protagonistas de Catch-22, como Yossarian, el capellán Tappman, Minderbinder y el propio narrador Lew Rabbinovitz, y llevarlas, según se ve, hasta el final de sus días. Literalmente, por cierto, porque van muriendo todos, lo que hace que la lectura, no es que no sea divertida, es que es deprimente.

El libro se me ha echo bola, y solo a fuerza de voluntad lo he acabado, arrastrándome entre sus páginas y en las cosas absurdas que nos narra. La trama orbita en torno a una celebración multitudinaria de una boda de hijos de multimillonarios, que se va a hacer en la terminal de autobuses (!) de New York. Dichos multimillonarios lo son por el negocio de armas, y aquí juega un papel importante el capellán Tappman, que por alguna razón mea "agua pesada" y se tira pedos de un gas igualmente relacionado con las armas. ("How much do you know about tritium, Noodles?” “Tritium? I’ve never heard of it.” “Good. You can be objective.") Hay también unos detectives con nombres confusos, y mucho sexo, mucho más del que recordaba en Catch-22, llegando por momentos a la procacidad. Vamos, un pastiche de chorradas sin gracias.

Lo único que se salva del libro son las frases paradójicas que son marca indeleble de Heller. Ahora pondré unas cuantas, pero el caso es que si bien al principio aparecen con cierta frecuencia, ésta se reduce hasta desaparecer pasada la mitad del libro, con lo que uno se queda solo con la historia para mantener el interés. Esta despierta un poco en los momentos finales, cuando se nos cuenta por fin la boda de marras, con un despliegue gargantuíco: "One million, one hundred and twenty- two thousand champagne tulips had been procured as door prizes and souvenirs. A massive variety of fabulous hanging chandeliers from different epochs was installed throughout all five banquet sections, and these were wrapped in curly willow branches. Wisps of raffia were added to the willow branches, and there were tiny twinkling lights in all of the leaves and in the boughs of all eighty Christmas trees. Ravishing tapestries for tablecloths, masses of staggered candles, antique cages full of live birds, and rare books and silver plate from different periods were in abundance everywhere. Thickets of summer asters in the twenty- two hundred Malaysian pots flanking all of the entrances into the principal terminal halls helped turn half the South Wing of the main floor of PABT into a miniature Versailles, with thousands of flickering lights in the terra- cotta pots simulating millions of candles.

Lo más curioso es que Heller nos cuenta simultáneamente lo que está pasando y lo que va a pasar según lo ven los protagonistas en la pantalla de control, que por alguna razón predice el futuro para asegurar que todo salga bien.

Heller hace muchas referencias a Thomas Mann y las obras musicales de su Dr. Faustus. No deja de ser casualidad, pues lo leí hace poco. También de Mann se refiere a los personajes de Der Tod in Venedig. Y aparecen referencias a Wagner y Mahler, que le gustan a Yossarian. Pero como no engancha con la narrativa, se quedan en elementos de snobismo de Heller. "“You were going to have Thomas Mann and Leverkühn in scenes together, weren’t you? And put that Gustav Aschenbach in with Leverkühn as one of his contemporaries. You call that research?” “Who’s Gustav Aschenbach?” said Hacker. “A dead man in Venice, Warren.”". Más a cuento parecen las referencias a Kurt Vonnegut, con quien podría ser que Heller haya coincidido en la guerra; por cierto, un autor que tampoco me convenció demasiado cuando lo lie (ver aquí).

Bueno, lo prometido, dejo aquí algunas de esas frases que me hicieron tener esperanzas con esta novela, y saltando entre las cuales he sobrevivido a esta lectura, que recomiendo a todo el mundo evitar.

"“I can’t help it,” Michael said with discouragement. “The more I find out about the practice of law, the more I’m surprised that it isn’t illegal.”"

"“I’ll simply say it’s in the national interest.” “How will you prove it?” “By saying it twice,”"

"“Frances and I are happiest together when I’m away sailing.”"

"He had more money than he ever could spend. He’d never trusted trusts or seen much foundation to foundations."

"“It will be delayed?” “For more than an hour. By unpredictable blizzards in Iowa and Kansas.” “You predict them already?”"

"“No, sir. I’m from Athens, Georgia. I went to school in Ithaca, New York. My home is now in Carthage, Illinois.”"

"we will continue to operate smoothly and democratically as long as everyone here does exactly what I say."

Y termino para dejar buen sabor de boca e incentivar al lector a hacerse con Catch-22 con un diálogo de los típicos de dicha novela.

"“Anything new?” he began, to Milo’s son. 

“Not as far as I know.” 

“Are you telling me the truth?”

“To the best of my ability.” 

“You’re not holding anything back?” 

“Not as far as I can tell.” 

“Would you tell me if you were?” 

“I would tell you if I could.”

"

sábado, 28 de marzo de 2026

Capital in Desequilibrium, de Peter Lewin

Es un tratado económico dedicado a las teorías económicas sobre el capital, integrando en la explicación tanto el capital físico como el humano. De lo primero ya conocía suficientemente, sobre todo por la obra de Lachmann, Capital and Its Structure, que es una de las prinicipales referencias también de Lewin. Sobre el capital humano es lo primero que leo sistemáticamente de aplicación de la escuela austriaca.

Como se desprende del primer párrafo, se trata de un libro bastante técnico, sobre un concepto económico bastante concreto, y por tanto no creo que sea de interés para no especialistas en teoría económica. Pero sí sabes algo del tema, el libro va a resultar bastante interesante y no demasiado complicado de seguir, por ejemplo si se compara con otro que leí recientemente, The problem of production, con el que también tiene bastante relación.

Dos tercios del libro se dedican a repasar la evolución de la teoría del capital, desde Adam Smith hasta las visiones más recientes, como Solow, tanto en el mainstream como en la escuela austriaca, que culmina con la síntesis de Hick. La confrontación entre ambas corrientes es la habitual: paradigma estático mainstream, sin paso del tiempo, ni incertidumbre ni emprendimiento, vs. paradigma dinámico austriaco. Los primeros en busca de un inaprehensible equilibrio que no refleja la realidad, los segundos aceptándolo como parte intrínseca de sus modelos para que estos tengan alguna relevancia. De aquí procede el título del libro: el análisis del capital rehuyendo posibles situaciones de equilibrio que puedan facilitar modelos y cálculos, pero que no tienen nada que ver con la realidad. El pensamiento de los primeros se puede resumir así: "to think of capital in these terms, that is in terms of equilibrium, encourages thinking of capital accumulation as an automatic process of value accretion".

Ejemplo paradigmático de la oposición entre ambas formas de pensamiento es la concepción estática de algo esencialmente dinámico como es la innovación: "In so far as R & D leads to the discovery of “new” techniques and products, this is a contradiction in terms. We cannot have future knowledge in the present. We may have a general expectation (based on past experience) or a hope that expenditures on R & D will bear fruit, but we cannot know ahead of time exactly in what way. If we did, the R&D expenditures would be unnecessary. While the “new growth economics” has done much to bring these important aspects once again within the scope of economics, the traditional equilibrium framework it has used must be judged inadequate to account for these important phenomena."

De la síntesis de Hicks me quedo también con una idea, bastante obvia cuano la lees, pero que no se me había ocurrido antes, conectando el VAN con el capital: "Hicks shows that a necessary condition for the viability of any process as a whole is that its capital value should be positive (or at least non-negative) at every stage in its life". Claro, si en algún momento del desarrollo del proyecto el VAN pasa a ser negativo, se interrumpiría. Una visión muy interesante que pone dinamismo incluso en las inversiones: tradicionalmente uno pensaba que obtenido un VAN positivo al principio del proyecto este ya se concluirá, cuando lo cierto es que no hay nada automático en las futuras decisiones de inversión asociadas al mismo proyecto, que se sujetarán a las nuevas expectativas en función del conocimiento adquirido, por lo que el VAN reevaluado pueda pasar a ser negativo.

La tercera parte del libro se dedica ya al estado del arte en la teoría del capital, que se construye, como ya he dicho al principio, sobre la base de la visión de Lachmann, que creo conocer bastante bien. Aparecen aqui las ideas de la estructura del capital (frente a la visión mainstream de stock indiferenciado), la indivisibilidad como base de economías de escala y alcance, los conceptos de complementariedad de activos, el encaje de los planes, y los beneficios/pérdidas como señales para guiar los desarrollos de capital por emprendedores, con su reflejo en la posición de cash. Con esta visión, "there is then an unending source of scale economies in the market process" debido al "increasing number of interrelated activities or stages of production" que caracterizan al progreso económico. Queda así demolida la visión estática que concluye con la existencia rendimientos decrecientes del capital.

A Lachmann añade Lewin sucesivas capas operativas, empezando por la empresa, añadiendo el marco institucional y el capital humano, para concluir incorporando el concepto del conocimiento como base del capital. "So capitalistic production is about more than the existence of capital goods. It involves in addition the social and institutional framework that I have mentioned and the human capital of the individual team members."

En cuanto al papel de la empresa, la discusión se aproxima a la que ya citado más arriba (The problem of production), pero Lewin no llega a la precisión quirúrgica de Bylund. "The problem that the firm faces is quite simply the imputation problem." O sea, como atribuir a cada uno de los recursos necesarios su adecuado valor. También se refiere Lewin a la firma como repositorio de conocimiento, citando el modelo de capabilities (que yo conozco a través de Teece) y conectando, aunque no citándolo, con el reciente premio Nobel Joel Mokyr. "“applying the ideas of rule-following to questions of organizational form . . . the rules— the routines—that agents follow within an organization embody (often tacit) knowledge that is useful for action. This knowledge constitutes the capabilities of the firm”"

Pasar de aquí al capital humano resulta un salto bastante suave, pues ya estamos hablando de conocimiento. Lewin reconoce que el conocimiento también se materializa en los bienes de capital. pero la principal aportación viene necesariamente del esfuerzo humano. Introduce una diferenciación entre el conocimiento general y el conocimiento específico, y también constata que gran parte del conocimiento que adquirimos lo hacemos intencionadamente. Con estos dos trazos, empezamos a ver que el capital humano y el físico tienen un gran paralelismo: ambos tienen un cierto grado de especificidad que les confiere valor en determinadas actividades, y ambos requieren inversión para su obtención.

A partir de aquí, basta meter en el modelo las especificidades del ser humano para obtener interesantes conclusiones respecto al capital humano. Dejo aquí algunas a mode de ejemplo:

"Since human life and human working life is finite, it has an important effect on the perceived rate of return in investment in human capital, It is, in general, higher in younger people, and they are likely to predominate in training programs. The finiteness of the payoff period is an important reason for the existence of diminishing returns to investments in human capital. As years of training and schooling are added, the payoff period diminishes by an equal extent (unless the investment lengthens lifespan, as in the case of investments in health, but even then the degree of flexibility is very limited)."

"human capital investments are likely to be (sequentially) complementary in nature."

"human capital is likely to be much more illiquid and less easily financed."

Lewin propone una extensión del análisis a explicación de fenómenos relacionados con la familia, basándose en los trabajos de otro premio Nobel, Gary Becker, de quien aún no he leído nada. Quizá su ensayo sobre este punto pueda ser un buen enganche.

El libro se cierra con interesantes reflexiones sobre el capital como estructura de conocimiento, al que y han ido apuntando los capítulos anteriores, los que he recogido expresamente y también el dedicado a las instituciones. Ello le permite una nueva refutación de la planificación central, que vuelve a ser procedente en la era de la Inteligencia Artificial. Y es que es imposible estructuralmente que una máquina adquiera todo el conocmiento que requiere un sistema económico: "Requiring a complete articulation of all terms pushes us into either an infinite regress or into circular reasoning

Del conocimiento me quedo una frase resumen que me parece bastante brillante: "If knowledge is fallible, unfathomable, and tacit, it must be a product whose value cannot be fully known ahead of time and whose value is continually changing." Y se cierra la conexión con el capital.

En resumen, Lewin nos proporciona una síntesis excelente de teorías y consecuencias sobre el concepto económico del capital. Además, lo hace con un estilo sencillo de seguir y leer, por lo que no es una lectua difícil. Su único problema es el tema: ¿a quién, aparte de los friquis austriacos, le interesa discutir sobre lo qué es el capital?

viernes, 27 de marzo de 2026

Circe, de Madeline Miller

Otra sorpresa agradable esta lectura, cuyo interés fue remontando conforme avanzaba, aunque los inicios no fueran especialmente halagüeños. Madeline Miller es académica relacionada con ciencias clásicas, y esta fue su segunda novela, tras el inesperado éxito de su primera "The song of Achilles". Observo que pese a todo no ha sido muy prolífica, aunque después publicó otro par de novelas de la misma temática: Galatea y Clitemnestra.

Es fácil imaginar de qué va la novela: es una especie de autobiografia de la bruja Circe, uno de los personajes con los que se encuentra Ulises en la Odisea. Circe es hija de Helios, dios del Sol, y una ninfa, y por lo tanto inmortal. Es de la estirpe de los Titanes, enfrentada en consecuencia a los dioses olímpicos. ("Zeus at the top and my father just behind. Then Zeus’ siblings and children, then my uncles, and on down through all the ranks of river- gods and brine- lords and Furies and Winds and Graces, until it came to the bottom where we sat, nymphs and mortals both, each eyeing the other.") 

Lo que pasa es que ella, como sus hermanos, empieza a explotar las posibilidades de las hierbas y sus capacidades mágicas, se hace hechicera, obteniendo así el suficiente poder como para poder imponer su voluntad incluso a Atenea, como se verá más adelante ("And that is the least of my powers. They are drawn from the earth itself, and so are not bound by the normal laws of divinity.” “Pharmakis,” I said. Witch."). En este sentido, supone la evolución del mito a la magia, tal como describía más rigurosamente Frazen en su The golden bough.

Cuando la historia da sus primeros pasos, esto parece un pastiche mitológico en que Miller va a ir combinando fábulas mitológicos y metiendo en ella a Circe de rondón, aprovechando su inmortalidad que le permite estar presente en cualquier hecho. Así, la tenemos colaborando en el partor de Minotauro, sobrino suyo al ser hijo de su hermana Pasifae; hablando con Prometeo en medio de su suplicio, o ayudando a Jasón y Medea tras el hallazgo del vellocino de oro; incluso siendo la creadora de la monstruosa Scilla que vigila a la entrada del estrecho de Mesina. Todo esto antes de que llegue el momento culminante y por el que Circe es conocida: la llegada de Ulises a su isla de Aiaia.

Es precisamente a partir de este momento, cuando yo ya llevaba bastantes capítulos tirando de oficio para terminar la novela, cuando la cosa se pone interesante y mejora mucho, tanto en historia como en reflexión. Y es que Miller profundiza en la relación entre Circe y Ulises, y nos ofrece bastantes diálogos entre ambos personajes con cierto interés.

"“And that is your part,” I said. “Which means you are like Daedalus after all. Only instead of wood, you work in men.”"

"His words were simple. They had no art to them, which of course was also art. He always knew how to show himself to best advantage."

Pero es que la historia sigue una vez Ulises abandona la isla para retornar a Itaca, y nos encontramos con que esta novela es una especia de continuación de la Odisea, en que pasan a cobrar protagonismo dos personajes inesperados: Telémaco y Penélope. Bueno, sin olvidar a Telégono, el hijo de Ulises y Circe, que nos dará los momentos más divertidos de la novela, y permitrá la conexión entre los dos antes citados y la protagonista. Y, por el camino, tendremos el encuentro con Atenea, quizá el mejor momento de la novela, en que Miller es capaz de transmitirnos con bastante verosimilitud cómo se comportaría un dios tan poderoso con un mortal o con una inmortal de bajo rango. ("For all her cleverness, she had no skill at concealing her emotions. Why would she? Who would dare harm the great Athena for her thoughts?"). Es una escena magnífica.

Respecto a Telégono, permite a Miller humanizar a la divina Circe para hacerla madre. Es en momentos como este cuando más destaca su talento narrativo, al transferir una experiencia propiamente mortal, seguramente la de la propia autora, y hacernos ver cómo la sentiría un hipotético ser inmortal. Tiene una frase para recordar: "A thousand years I had lived, but they did not feel so long as Telegonus’ childhood."

La aparición de Telémaco lleva a Miller a un doble contraste, uno real y otro irreal. Este último se refiere a la inmortalidad respecto a la mortalidad: Circe se cuestiona las bondades de ser inmortal y al final opta por volverse mortal (recuerda mucho al dilema que confronta Arwen en El señor de los Anillos, más la película que la novela). El más real es la confrontación entre el héroe épico, Ulises ("Odysseus’ favorite task was the sort that only had to be performed once: raiding a town, defeating a monster, finding a way inside an impenetrable city."), y el "héroe" doméstico, encarnado en Telémaco, que es capaz de afrontar los sinsabores cotidianos sin huir a las grandes acciones ("“There will be no songs made of you. No stories. Do you understand? You will live a life of obscurity. You will be without a name in history. You will be no one.”"). Por cierto, este "nadie" evoca a la estratagema que urde Ulises para escapar de Polifemo, al decirle que su nombre es Nadie. La opción de Miller y de Circe quedará bastante clara.

En cuanto al estilo de Miller, es el característico de los novelistas anglosajones que proceden de ámbitos académicos. Muy correcto y legible, siempre fácil de leer aunque no te sea demasiado interesante lo que cuenta, como me ocurría a mí hasta más o menos la mitad de la novela. Siendo correcto, sería una exageración decir que Milles es una escritora de estilo brillante. Quizá el diseño de la trama sea donde más destaque su talento.

Con todo, no creo que fuera una lectura que me hubiera planteado de conocer su contenido. Demasiada mitología para un momento en que me interesa más leer sobre la historia real.

lunes, 16 de marzo de 2026

La concordance des dents, de Jean-Paul Carminati

Pequeña novelita de humor, en que el autor nos cuenta la secuencia de operaciones odontológicas que tuvo que sufrir pasa solucionar el problema que tenía con uno de sus incisivos superiores, que había crecido de forma exagerada. "En mille neuf cent quatre- vingt- six, je me suis résolu à parler de la mégadent au dentiste de la famille, le docteur Penarch."

Siendo de familia de dentistas, no me extraña que la solución a dicho problema haya sido mucho más compleja de lo que el autor se esperaba cuando fue por primera vez a que le diagnosticaran: "Vous avez trop de dents dans la bouche, mon vieux, pas assez de place pour tout ça... Faut en enlever". Y eso le permite llevar su historia a una extensión digna de libro, cosa que no hubiera conseguido con la simple extracción de una muela.

El libro tiene algunos momentos divertidos, sin llegar a hilarantes, y se lee bien, pero no deja ninguna marca indeleble en el lector. Como dicen los jóvenes, es sin más. Lo más interesante es precisamente seguir el proceso de reparación de daños a que se somete el señor Caminati, cuya secuencia y lógica transmite razonablemente bien. Las sonrisas que consigue despertar en el lector no son muchas, pero sí son un buen condimiento para la descripción citada.

Parte de las sonrisas se deben a la descripción de sensaciones que serán familiares a todos los que hayan pasado por el sillón del dentista:

"Ma langue explore les trous, lape le sang, ne comprend pas ces quatre cavités qui viennent d'apparaître dans son studio."

"C'est le cirque Pinder dans ma bouche. Ma langue, gênée, ne sait plus où se mettre. Ça travaille en permanence dans tous les coins. Au fond, à redresser la molaire penchée, devant, à tirer les canines vers l'arrière."

Sin olvidar el topicazo del dolor, sobre el que como es lógico vuelve varias veces Carminati:"Pour des étudiants en licence de sadisme, option arts micromécaniques : Décrivez méthodiquement la sensation que provoque, sans anesthesie, l'air comprimé passant dans six dents trouées d'un sujet déjà très sollicité par l'art dentaire."

Esta comparación me parece muy brillante, cuando está siendo observado por varios dentistas: "Je voyais leurs faces alterner en orbite devant ma figure, à la fois flatté d'attirer ces deux satellites remarquables et inquiet de tant d'attention - ils vont bien finir par me tomber dessus, je suis trop attractif pour eux."

La otra parte se deben a reflexiones divertidas o al menos originales:

"un trou à la place de la bouche. Le tableau de Munch Le cri- trou de la bouche"

"Un Grand Nom, c'est souvent quelqu'un qui dit : « Non, non, il faut laisser comme ça ! » contre l'avis de tous. Un Grand Nom, c'est un Grand Non."

"En sortant de son cabinet, serrant la bouche de peur que la mâchoire ne tombe par la cage d'escalier, je pensais que rien de ce que je m'imaginais ne se passait comme prévu."

A ver, es un libro del montón, pero no hace daño su lectura porque uno se va a entretener el poco tiempo que hay que dedicarle. Quizá sea incluso un libro recomendable para dentistas, que así podrán ver su actuación desde otra perspectiva. Yo dejo anotado a este autor para cuando no tenga nada que leer en francés.

domingo, 15 de marzo de 2026

El loro en el limonero ("A Parrot in the Pepper Tree"), de Chris Stewart

 Alucinante la traducción del título, pero supongo que el truco comercial que habrán usado los editores españoles para relacionarlo con la exitosa primera parte, Driving over Lemons, sorpresa cuya lectura disfrute hace poco. Y tanto la disfruté que me precipité a leer esta segunda parte, y también me hice con la tercera, que supongo que también terminaré leyendo.

Lo supongo y no estoy seguro por una razón fácil de imaginar: esta segunda parte me ha gustado menos que la primera, algo que quizá era previsible, puesto que pierde toda su frescura y parte del interés. El estilo de Stewart no varía, su forma de escribir es sencilla, atractiva y entretenida, elegante y con gracia, que no ironía, como suele ser el caso de los buenos escritores ingleses.

Pero es que se ha quedado sin temas. La primera entrega se nutría a base de anecdotas o historia sobre su experiencia montando una granja en Las Alpujarras. Tuvo un éxito quizá inesperado, lo que llevó a sus editores a pedirle más narraciones. Pero, claro, las historias no salen de la nada, el escritor escribe sobre su experiencia (nos dice Millet en otro libro que acabo de leer, La confession negative). Y en el tiempo transcurrido entre la publicación del primer libro y la necesidad de escribir el segundo no parece que le hayan seguido ocurriendo cosas interesantes al ritmo demandado.

Por tanto, nos encontramos con Stewart tirando de fondo de armario y contándonos historias, bien contadas, pero sin demasiado interés, como una experiencia conduciendo por Suecia (a donde acude periódicamente a esquilar ovejas), su primera visita a España y su brevísima pertenencia al grupo Genesis, precisamente en su génesis, donde no estuvo más de un año y no llegó ni a grabar un disco, aunque sí pueda presumir de haber conocido a Peter Gabriel.

Así las cosas, la mayor parte de lo que nos cuenta, incluidas anecdotas relacionadas con la escritura del primer libro ("Making of"?), revela esa desesperación por rellenar un nuevo volumen. La lectura transcurre sin pena ni gloria hasta llegar a los últimos capítulos donde vuelve a sus orígenes y nos cuenta problemas relacionados con su granja. En este caso, los administrativos relacionados con la construcción de una represa aguas abajo de su valle, de servicio del pantano de Rules. Ello le lleva a conocer de primera mano la burocracia española y el poder omnímodo de nuestro Estado, ("Apparently, the opposition to this huge and unpopular project had strong European support and had won all the necessary legal battles to get the dam shelved. But the State decided to sweep aside the legal challenges and go ahead with it anyway— while handing out stiff prison sentences to many of the eco- activists involved. It was depressing to discover that Domingo had grounds for his pessimism. The State seemed, indeed, to do as it pleased.") lo que quizá sea sorprendente para un inglés, más acostumbrado a la existencia de límites en el mismo.

También dedica los capítulos finales a un proyecto ecológico para construir una piscina en El Valero (que califica como Eco-Folly), y a describir una preciosa y agotadora excursión desde Pampaneira hasta los borreguiles del Mulhacén donde observa las gentias de Sierra Nevada antes de que se las coma un rebaño. Son sin duda lo más interesante de esta lectura.

No obstante, debió de tener también cierto éxito, y dio lugar a una tercera entrega de la serie. La leeré seguramente en algún momento, pues es un libro corto, pero me daré tiempo antes de hacerlo para no construir desinterés sobre decepción.

Por cierto, se me olvidaba que dedica un capítulo a su relación con la empresa en que he pasado muchos años y que estoy a punto de abandonar: Telefónica. Es así por sus intentos de llevar la línea hasta su granja. "For Telefónica, a corporation with little zest for philanthropy, was not going to run a land line all the way out to the valley and across the river just for us." Sobre la utilidad del aparato tenemos esta perla: "‘What use have I for such a thing?’ said Domingo, lurching to a stop. ‘I don’t know anyone to telephone, and even if I did, what would I say to them?’"

Como es habitual, no cierro sin recoger algunas frases divertidas.

En una fiesta con ruidosos altavoces: "Even the Spanish hardcore, who could chat over a hurricane, seemed to be cowering away from the speaker stacks."

Reflexión semántica:"Now, bicho is one of my favourite Spanish words. It should refer to creatures round about the insect size bracket— as in ‘there are bichos in this bed and they are eating me alive’— but it can be expanded to encompass smallish non-insects, like rodents, and under exceptional circumstances its borders might even stretch to a cat or even a dog."

Ante una situación incómoda: "But my words were obliterated by a ferocious thrumming on the roof of the tent. It seemed that God, in answer to my fervent prayer that the ground should open up and swallow me, had arranged for the skies to open instead."

Frase con final inesperado, reveladora de que Stewart es una persona normal y no un snob de las Alpujarras: "wild and free in the mountains, drinking water from the spring, so far from the hurly-burly, the hustle and bustle, well out of the rat-race, and not stuck in the concrete jungle in an endless traffic jam.’ She hooked one cliché after another."

viernes, 13 de marzo de 2026

La confession négative, de Richard Millet

Richard Millet es una gran sorpresa en al menos dos sentidos. En primer lugar, es todo un descubrimiento, un escritor magnífico, al que me atrevería a calificar por estilo y calidad como el Javier Marías francés. De Marías he leído todo, aunque en este blog solo aparecen entradas sobre las dos últimas lecturas, Berta Isla y Así empieza lo malo, que no son de sus mejores obras. 

¿Cuál es la sorpresa negativa? Constatar que, por increible que parezca, no está traducido a castellano, pese a su prolífica obra, su éxito al otro lado de los Pirineos y ese estilo Javier Marías que me parece garantizaría su éxito también a este lado. Es lógico preguntarse por qué no está traducido. Y me temo que la posible respuesta a esta incógnita es ideológica, y seguramente se deduzca de lo que voy a contar a continuación.

Se trata de una novela autobiográfica, en que Millet mezcla su experiencia en la guerra del Líbano de 1975, con recuerdos de infancia y juventud en su Siom natal, cerca de Montreuil y también de Paris. claro. Teniendo en cuenta que la novela es de 2009, esto significa que todo son recuerdos de más de 30 años, aunque lo que narra secuencialmente es lo primero, mietras que lo segundo lo entrevera con cosas que le pasan. Y "entreverar" es una palabra muy descriptiva de lo que hace, pues interrumpe escenas para contarnos recuerdos que ocupan varias páginas, a base de frases eternas (alguna he visto que ocupaba página y media), pero en las que no logra que nos perdamos, lo que revela lo bien que escribe el señor.

Otra característica de su narración es su vocación de escritor, que se revela una y otra vez, desde el comienzo de la propia peripecia en el Líbano, pues nos explica que fue allí animado por su madre para acelerar la adquisición de las experiencias que requiere todo escritor para su obra. Y es que: "Oui, la guerre seule peut donner à l’écrivain sa vérité. Sans elle, que seraient Jünger, Hemingway, Faulkner, Céline, Drieu la Rochelle, Malaparte, Soljénitsyne, Claude Simon, pour ne pas parler d’Homère"

Lo que también muestra su profundo amor por la literatura, revelado por su exhaustivo conocimiento. Son constantes las referencias literarias y a la vida de escritores. "c’était là un des hauts lieux du pouvoir– un lieu où Kafka tendît la main à Courteline avec, comme arrière- plan, non pas le sinistre fonctionnariat et les syndicats à la française, mais celui de l’ancienne Russie, avec sa « table des rangs » et ses personnages loufoques, inquiétants ou sublimes, tels qu’on les découvre dans les textes de Gogol."

"personnages que l’Histoire nous aurait autrement dérobés, Charlotte Corday, Jeanne d’Arc ou Marie- Antoinette rejoignant dans mon esprit et dans mon cœur des personnages tels que la Pierrette de Balzac, les jeunes héros de Dickens, ou Poil de Carotte, et d’autres enfants martyrs de la littérature, mais pas Anne Frank, dévorée, elle, par l’ennui que j’avais trouvé à lire son Journal."

O esta otra, que conecta con una de las preocupaciones de Millet, la decadencia de Europa: "Nous cherchons tous à rencontrer ou à retrouver Pénélope, alors que c’est à Nausicaa qu’il faut rester ouvert, pensais- je selon une comparaison qui deviendra bientôt difficile à entendre, la culture humaniste étant désormais obsolète en tant que lien entre les hommes de goût, lesquels disparaissent d’ailleurs de l’Europe et des Amériques en même temps que la terre se réchauffe, sans qu’il y ait d’ailleurs de rapport entre ces deux événements"

"l’Europe, particulièrement la France, était entrée, sous les coups de semonce des idéologues marxistes, des tiers-mondistes, des protestants, et des catholiques de gauche, dans une haine de soi qui allait peu à peu, irréversiblement, entraîner une redéfinition générale des valeurs."

También anticipa esa moda de preocuparse más por los animales que por las personas:"je haïssais les chiens presque autant que les hommes, parce qu’ils sont bruyants, sales, vulgaires, méchants, dangereux, serviles, et qu’ils vont bientôt détrôner notre prochain dans le cœur des humains"

Y así, de conexión en conexión, vamos llegando a aspectos más controvertidos de la personalidad de Millet, que tiene reparos en reflejar en esta novela, y que posiblemente sean la causa de que ningún editor español se haya atrevido con su traducción. Destaca su odio cerval, aunque razonado, a la izquierda, algo que cada vez comparte más gente, aunque él ya lo dice en 2009, sobre pensamientos que ya tendría en los 70.

"la haine, oui, et, plus encore, un immense dégoût pour tout ce qui relève de la gauche, du communisme, du gauchisme, des bons sentiments, des crimes commis en toute impunité au nom d’un avenir radieux, les Palestino-progressistes devenant soudain mes ennemis parce que quelques journalistes occidentaux, occupés à fabriquer une version mensongère du réel pour les belles âmes des pays repus, m’avaient forcé d’assumer enfin ma position, de devenir ce que j’étais, d’aller au bout de moi-même."

Un odio a la izquierda que se ve complementado por su desconfianza hacia la prensa y los periodistas, algo que también compartimos muchos con él, y más en la época de Internet: "une presse par rapport à laquelle ma force vient de ce que je ne la lis pas, étant donné qu’elle ne dit pas la vérité et que la vérité est mon unique souci, âpre et dure comme le désir sexuel"

Pero, y otra vez me identifico con él, su odio a la izquierda no es porque sea de derechas, pues en realidad su ideología es más bien anárquica, o al menos anti-democracia: "Cette aversion ne m’a jamais quitté ; elle m’a guidé, avec sûreté, sur le chemin singulier qui m’a conduit, très tôt, à rejeter la gauche et la droite dans leur objective complémentarité, et le système auquel elles ressortissent : la démocratie, en son acception petite-bourgeoise, pour vivre hors du balancement dialectique, dans le doute, la critique, le dégoût de l’humanité, le sentiment des crépuscules, l’interrogation sur les fins dernières, la foi dans l’individu et le mérite personnel, sans être d’aucun parti, ni avoir jamais voté,"

Tampoco ayudaría a su hipotética traducción que tome partido claro por los cristianos, al lado de los cuales lucha en Beirut. Nos explica que el origen de la guerra se encuentra en el círculo de fuego al que los palestinos habían sometido a los cristianos libaneses para expulsarlos de sus tierras. Y ello porque Nasser, el presidente egipcio, había "otorgado" a los palestinos el territorio del Líbano para que desde ellí pudieran montar la resistencia contra Israel. O sea, que desencadena una guerra porque los cristianos se defienden del genocidio religioso, pero eso apenas encuentra eco internacional, aunque atraiga a algunos voluntarios por razones diversas. ¿Por qué? Nos dice Millet: "Mais les chrétiens n’ont pas de discours identitaire, à l’exception du vocabulaire religieux, et leur souffrance est inaudible, particulièrement des intellectuels français, qui sont tous de gauche."

Abandono ya la vertiente ideológica, aunque espero que los párrafos seleccionados hayan valido, no solo como contenido, sino también para apreciar la sutileza y brillantez del estilo y lenguaje. Al respecto de esto último, destaco algunas reflexiones puntuales que me han parecido deliciosas. Marías también juega algunas veces con este recurso para referirse a expresiones inglesas: "je désirais ardemment me battre, usant de cet adverbe aujourd’hui suranné mais qui, aux yeux de cet homme tout à la fois dur et raffiné, était sans doute le mot qu’il attendait,"

O: "je remarque que j’ai usé du verbe ramener, qui s’emploie pour des êtres vivants, alors que Georges n’en faisait plus partie et que rapporter eût été préférable ; mais ce dernier verbe aurait été choquant, Georges étant, de tous mes compagnons d’armes, celui dont je me sentais le plus proche et que, d’une certaine façon, j’avais vraiment aimé"

Ya voy terminando, pero no sin dejar otro par de reflexiones más genéricas, si se quiere, que una vez más permiten apreciar lo bien que escribe este señor, y lo injusto que es que no esté traducido:

"C’est peut- être ce jour- là que j’ai pris en horreur non pas les victoires mais les vainqueurs, sans pour autant éprouver de pitié pour les vaincus,"

"des personnages grotesques, contrefaits, momifiés, absents, qui chevrotaient, somnolaient, marmonnaient, bavaient, tournaient vers moi des regards larmoyants ou d’une terrible sécheresse,"

A mí este libro me ha gustado muchísimo, y el autor me parece muy interesante, por lo que me seguiré adentrando en su extensa obra. En mi descargo he de decir que la afinidad ideológica no es la causa de que me guste este escritor, porque de hecho decidí que me estaba gustando mucho antes de leer las afimaciones ideológicas que recojo. El relato de lo que le ocurre en el Líbano, en una guerra, con sus aventuras y desventuras, incluido lances amorosos, atrapa al lector con tal fuerza, que las largúisimas disgresiones sobre su infancia y juventud no consiguen desengancharte. No lo podrían hacer en ningún caso, porque están tan bien entrelazadas y tan bien escritas, que se pueden seguir y disfrutar incluso con las frases eternas que le caracterizan, como también a Marias. Y como también a Proust, constante referencia de Millet, a quien sin embargo yo no he podido leer sin morirme de aburrimiento.

Si pueden leer en francés, no duden en leer este libro. Y si no es el caso, hagan fuerza como se les ocurra para que alguien lo traduzca y lo publique en español. No se arrepentirán. Hasta me estoy planteando hacerlo yo...




miércoles, 4 de marzo de 2026

Entre limones ("Driving over Lemons"), de Chris Stewart

Muy agradable sorpresa este libro que tenía apuntado para leer desde hace tiempo, pensando que sería una crónica humorística de algún viaje por España. No es nada de eso, pero ha sido una lectura estupenda.

Para empezar, el señor Stewart es uno de esos tipos que vive la vida un poco a lo loco, solo hay que leer un poquito de su biografía. Baste aquí decir que fue el primer batería de mi grupo de rock preferido, Genesis, puesto en el que supongo que precedería al genial Phil Collins. Luego se pasó una temporada en China redactando una guia de viajes, y también aprendió a esquilar ovejas, algo que hace regularmente en Suecia.

Por si fuera poco, en un momento dado se compró una granja aislada en las Alpujarras, al mismísimo pie del Veleta, y se fue allí a vivir con su mujer. Tan aislada estaba que quedaba al otro lado del río Cadiar, sobre el que una de sus primeras misiones sería construir un puente. Esta obra es precisamente la crónica de sus primeros años, aventuras y desventuras en la citada granja El Valero.

Cuando me di cuenta de la temática, pensé que la lectura no iba a merecer la pena, pero decidí terminar el libro porque no era demasiado largo y entraba fácil. Pero poco a poco el señor Stewart fue ganando mi afecto y mi interés, ayudado por la redacción de algunos capítulos memorables.

En el fondo, este libro es una especie de "La granja de Clarkson", pero más auténtico y en plenas Alpujarras, por lo que la gente que ayuda al protagonista son españolitos de a pie, pero de la época, los 80, donde todo va en pesetas, empezando por el precio de la granja, unos 4 millones de las mismas si mal no recuerdo. Dónde habrá ahora una finca a ese precio.

La granja está en un estado de conservación mejorable, construida sobre terrazas de cultivo en que fructifica de todo con facilidad. Se la compra a un pieza, de quien luego descubrirá que nadie se fia en el pueblo. Pero eso da igual. El tratamiento que hace Stewart de todos los alpujarranos con quien tiene trato es realmente exquisito: en ningún caso se burla de ellos, como es típico de la superioridad inglesa y más en un relato cómico-ligero. Más bien al contrario, se centra en sus virtudes y en la ayuda que recibe, incluso en los casos en que claramente le han tomado el pelo (la feria de ganado en Baza en un ejemplo, o la propia adquisición de El Valero).

En cada capítulo se nos cuenta alguna anecdota en el progreso de su granja. Algunas rondan la tragedia, como la crecida del Cadiar tras un verano de sequia; otras son más divertidas, y en general son bastante costumbristas. Hay también mucha aparición de extranjeros afincados en la zona, con lo que queda claro que Stewart no es un marciano.

En uno de los episodios detallará las técnicas arquitectónicas en las Alpujarras, con las que él construirá su casa. "The walls are stone, mortared with mud, and should have a minimum thickness of sixty centimetres, preferably a metre. This keeps out heat in the summer and cold in the winter. The lintels and beams are wooden, eucalyptus or poplar if you live down in the river valleys, or sweet chestnut, the best of all, if you live above a thousand metres where the chestnut forests girdle the high villages. In the Low Alpujarra a mat of canes is fixed on top of the beams. The canes are lashed together with woven ropes of esparto grass which grows wild everywhere. The canes too grow in abundance in the rivers, as do the trees for the beams. On the cane mat is laid a thick layer of brush– oleander, genista, broom, thyme– and then finally comes the layer of launa. You should always lay your launa during the waning moon to get it to settle properly and give you as watertight a roof as possible– but, of course, never on a Friday. A hundred years ago the stone walls would have been left bare, but these days most of the houses are whitewashed, outside and in. There are two reasons for this: it reduces the heat inside by several degrees on a hot summer day; and the lime, particularly the cal viva that comes in the form of white rocks that you must steep in a drum of water, where they hiss and bubble, has a strong disinfectant effect."

En otro nos cuenta cómo conseguir tener aves de corral ("Unfortunately, as I was eating the egg, a stoat or a weasel was eating the chickens. And it was not very many weeks later that first the guinea- fowl and then the pigeons went the way of the others. Foxes, snakes, stoats, weasels, martens, wild cats, rats, were all lying in wait to discourage any move we made in the direction of poultry- keeping. Our skills and our facilities were not up to their onslaughts."); en otro como conseguir que las ovejas sean autónomas en la búsqueda de comida ("A normal established flock would have its mansa– its tame sheep– who would stick to the heels of the shepherd, and lead the rest of the flock."), y así sucesivamente, Quien haya visto la citada "La granja de Clarkson" sabrá exactamente qué esperar de este libro. 

Hay un par de episodios que me han parecido espectaculares, Uno de ellos es el de la acequia, en que la describe así como las operaciones que tuvo que hacer con sus vecinos para limpiarla y ponerla en operación. Asimismo, aprovecha para contarnos cómo se gestiona el agua de las acequias comunitarias: "If your land has water rights from a certain acequia, you are allotted a certain time and a certain quantity of water.". Esto explica la existencia de aljibes en los lugares más inverosimiles de las Alpujarras: son necesarios por si te toca el agua a horas intempestivas. Tanto he disfrutado con este capítulo que ya he buscado alguna ruta para hacer por las acequias del barranco de Poqueira.

El otro episodio que destacaría es el de la búsqueda del rebaño por las cumbres de la Serreta, en que te cuenta con todo detalle su ascenso y su fracaso para hacerlas descender hasta el punto de que le pillará la noche en la faena, con el peligo que eso le supuso.

Me ha encantado este libro, y he descubierto que lo mismo le pasó a muchos lectores, hasta el punto de que Stewart escribió otras dos entregas relacionadas con El Valero, que no tardaré demasiado en leer. El libro, y las otras dos entregas también, está traducido; el título, como tantas veces, es muy inexacto. Los limones solo salen al principio, y es precisamente cuando Stewart va por carretera en busca de propiedades y dice que su compañera le llamó la atención por tratar de no pisar los limones que había caídos en la calzada. O sea, nada de conducir o estar "entre" limones, sino precisamente conducir pisándolos.

sábado, 28 de febrero de 2026

El Levante, de Mircea Cartarescu

Tras acabar la lectura de Nostalgia pensaba que no volvería a leer nada de su autor. Y precisamente mientras pensaba eso leía su biografía al final del libro, y la brevísma descripción de este El Levante me hizo irresistible su lectura (unido a que ya sabía que era un libro corto).

Se presenta como una epopeya sobre la liberación de Rumania del yugo turco, al mismo tiempo que una historia de la literatura rumana, y todo ello mezclado con los delirios oníricos propios del autor, y sus aún más características participaciones en la acción. De hecho, el libro esta estructurado en cantos, como hacía Homero, y originalmente se escribió en verso, si bien luego Cartarescu hizo una versión en prosa que es la más extendida y traducida. En todo caso, quedan numerosos pasajes en verso en el libro, como prueba de su redacción original.

La narración es algo difícil de seguir. Quiza es una especie de Odisea que se desarrolla en zeppelin, en el siglo XIX, y lleva a los personajes desde Samos a Bucarest. El lider de la banda es un tal Manuil, a quien se irán uniendo un espia francés, Brillant, Zenaida, el gran Antropófago con su monito, Zoe y el sabio Nastratin. Bueno, y también el propio autor que no tiene reparos en unirse al objeto de su narración en un momento dado.

Estoy seguro que un rumano de cultura media será capaz de captutar muchas referencias históricas y literarias que a mí simplemente se me pasan. Eso les hará disfrutar más que a mí esta novela. Sí tengo que recriminar a la autora-editora que no ponga apenas notas a pie explicando referencias literarias que puedan explicar la aseveración antes dicha en la introducción, de que es una historia de la literatura rumana,

Claramente lo mejor de la obra son la continua interferencia por parte del narrador, que hace que no suenen extrañas referencias muy actuales, incluida una a la Guerra de las Galaxias ("El procedimiento es posmoderno, así que lo utilizaré también yo. Debes saber que la batalla que vas a leer más adelante está minuciosamente filmada, con efectos especiales e imágenes superpuestas, recortes, animación por ordenador, como en La guerra de las galaxias."). Eso hace que la lectura sea muy entretenida, incluso aunque no se estén pillando los otros niveles de la lectura, esto es, el histórico y el posible alegórico.

Y es que lo que en Nostalgia era ya relevante, pero no demasiado frecuente, aquí se hace parte directa de misma narración, que no se comprende sin la constante intereferencia del creador, que es incluso increpado por sus protagonistas (con referencia a Mafalda incluida): "—Querido autor, ¿qué va a ser de nosotros? ¿No sabes tú lo que sigue a continuación? ¿Acaso vamos a morir todos? Yo te he arrastrado entre los valientes sublevados para que seas nuestra Mafalda (ay, ojalá no seas nuestra Casandra), a ti, que has pintado con nubes los cielos de coral y has salpicado el campo con flores de antirrino y retama…" De hecho, el final ocurre en el Bucarest del presente (los 80), cuando los personajes llaman a la puerta del autor.

Dejo algunas de estas interrupciones/intervenciones que me han hecho más gracia:

Esta, invocando precisamente al Sueño, muy apropiada para un autor de realidad onirica, aunque aquí no abuse del recurso tanto como en Nostalgia: "Sueño, ensombrece con tu luz mi extraña epopeya, hincha su delicada vela con el invisible soplo de la Ensoñación, de la Fantasía; haz que el lánguido serafín no vuelva a arrastrar sus alas por la porquería y la tierra, sino que anuncie el futuro en el polvo estelar."

"Más o menos esta es la historia de monsieur Languedoc Brillant. Respecto a la letra ensortijada tatuada en su pecho, no sé nada todavía. Ten un poco de paciencia, graciosa mía, pues todo quedará aclarado al final." Obsérvese que al lector siempre el invoca en femenino. Espero que no sea una adaptación woke de la traductora.

"Estamos a 1 de abril de 1988. No brilla el sol ahí fuera. Escribo a máquina en la cocina." Desmitificando completamente la acción.

"De repente, de la lentilla del artilugio brotó un rayo fino que recortó en esta epopeya la página del globo, como si fuera una foto rectangular. Por un instante, en el cuadrado así abierto en El Levante aparecí precisamente yo, escribiendo el noveno canto en la máquina de escribir: figura alargada, rostro tembloroso; ojos que, obsesionados por su naturaleza, se vuelven siempre hacia sí mismos." ¿Inspiración de Michael Ende en el momento central de Die Unendliche Geschichte?

Añado algunas reflexiones o sencillamente frases brillantes. La primera revela una inesperada influencia hayekiana: "También yo soy republicana, también yo quiero la democracia, pero me temo que nuestro sueño fracasará estrepitosamente. ¿Es nuestro pueblo suficientemente maduro para algo así? ¿Acaso no llega más arriba el peor y el más insaciable?" Si no lo es, es que el análisis del austriaco era fácilmente observable en Rumania.

"¿Sufren los hombres? ¿Son oprimidos y humillados? También sufren los robles, sufrieron los trilobites, sufren las estrellas cuando se transforman en supernovas en el firmamento, sufren los peces en el agua, sufren los pangolines en los manglares, sufren los amaneceres cuando llega el mediodía, sufren la tierra, el agua, el aire y el fuego."

Esta es buenísima: "El necio, hasta no ser orgulloso, No parece lo bastante tonto,"

"Yo desvelé: «He tenido un sueño de esos que Dios envía desde el cielo en el que se me ordenaba ¡que nadie volviera a llamarme Zotalis! Que caiga muerto ahora mismo si no es verdad. (Pero yo les encasqueté solo mentiras y falsedades). Escuchadme, gitanos." (¿Se atreve a ironizar sobre el origen del Islam?)

Como en Nostalgia, apenas hay referencias a la vida en la Rumania de los 80, que aquí tampoco esperaba. En todo caso, me tropiezo con esta nota al pie de página explicando lo que está consumiendo Mircea mienstras termina de escribir el libro: "Nechezol es el nombre humorístico de un sucedáneo del café, elaborado a partir de avena y garbanzos, muy popular en los últimos años del régimen comunista, cuando el café era un artículo inexistente."

Creo que esta obra es más atractiva para conocer al autor. Es divertida, ligera y tiene algunas aventuras y giros inesperados. Sobre todo, se saber a dónde va. Yo la recomiendo antes que Nostalgia y seguramente que cualquier de sus otras obras, que me la impresión que se parecerán más a la primera, pero sobre las que no podré opinar porque no tengo intención de leerlas.

jueves, 26 de febrero de 2026

Nostalgia, de Mircea Cartarescu

Desconocía a este autor rumano, pero resulta que tiene una obra bastante extensa y traducida al español, y es el principal candidato a premio Nobel del país en que desemboca el Danubio. Desde que supe de él tenía gran curiosidad por leerlo, puesto que los escritores de la antigua Europa del Este me suelen resultar atractivos, por ejemplo, los hungaros.

Este Nostalgia es el libro que le lanzó al estrellato, y consiste en una colección de cinco cuentos, donde el primero "El ruletista" fue el principal causante del éxito. En todos ellos hay una clara vertiente onírica, en que se mezcla la realidad y el sueño, y la visión del escritor por medio. Podríamos hablar de una especie de realismo onírico, que no llega al surrealismo de, por ejemplo, Ende o algunos pasajes de Die Blechtrommel, de Gunter Grass. Así lo explican en la introducción: "Los escritores oníricos recurren al sueño de forma diferente a como lo habían hecho los surrealistas. Para ellos, el sueño no es un simple proveedor de imágenes sino todo un modelo compositivo."

El problema es que este realismo onirico tiene que estar muy contenido para que a mí no me aburra, porque básicamente consiste en contarte ocurrencias más o menos ligadas, que pueden tener su carga alegórica, no lo niego, pero que precisamente por eso solo son soportables en cantidades modestas. Una vez se supera dicha extensión, uno tiene la sensación de estar leyendo las tonterias que se le han ocurrido al tipo, sin saber muy bien qué interés pueden tener para ti.

Y así me encuentro con que de los cinco cuentos del libro, dos me han gustado mucho (El ruletista, El arquitecto), otro me ha resultado indiferente (El Mendébil) y los dos más largos me han aburrido (Los gemelos, REM). 

Lo más destacable del estilo de Cartarescu son sus intervenciones como narrador, muy en la línea de Thomas Mann, que tengo muy reciente porque mi lectura inmediatamente anterior ha sido su Doktor Faustus, Y por si me quedaba duda de su influencia, aquí tengo esta frase en El Ruletista: "una Babel de papel, un Bildungsroman de mil páginas, en el que yo, un humilde Serenus Zeitblom, seguiría con el corazón en un puño la demonización progresiva del nuevo Adrian."

Hay que tener en cuenta que muchas de estas incursiones de la narración se producen además en el terreno onírico a que me estoy refiriendo, añadiéndose un picante que Mann no tiene. Dejo algunos ejemplos:

"El Ruletista no podía vivir en el mundo, lo cual es en cierto modo una forma de decir que el mundo en el que él vivía era ficticio, que era literatura. Porque los personajes no mueren jamás, viven siempre que su mundo es «leído»"

"Ni siquiera yo mismo sé qué lugar de esta serie ocupo yo. En el momento en que os cuento todo esto, un rosario infinito de marionetas y marionetistas hablan en sus mundos a un infinito rosario de niños, utilizando las mismas palabras que yo utilizo."

"Aquí, querido lector, me temo que, sin querer, te voy a dejar a dos velas. Es decir, no voy a contarte nada de lo que veo que sucede en la cama rectangular; ahora que he salido del cerebro ardiente de Vali—he olvidado decirte que así se llama el joven rubio de barba dorada—, la veo en todo su esplendor, con sus formas en relieve, sus cráteres y sus seísmos."

"Si, siguiendo una buena costumbre de lector, habéis empezado el libro al revés, leed ahora mismo El Ruletista. Es lo mejor que podéis hacer en este paréntesis en el que ellos se aman." (Esta frase aparece en REM, el cuarto cuento del libro).

"¿Te has olvidado de mí, amado lector? Soy yo, el narrador. Es cierto que no he asomado mi graciosa cabecita, pero eso es porque he estado ocupado con un asunto completamente distinto."

Sin entrar a los argumentos concretos de cada cuento, cuyo descubrimiento dejo al lector interesado, me ha resultado especialmente onírico el pasaje en que los protagonistas, por alguna razón, recorren un museo en el cuento de "Los gemelos". De aquí rescato esta frase: "Avanzo por senderos estrechos en el bosque oscuro de su paleoencéfalo, me reflejo en las aguas de la epífisis (¿ pero viendo a quién?), paso sobre las fosas de recuerdos que aúllan en la brea fundida, me retuerzo bajo lluvias de copos de fuego, subo purificado al mesencéfalo lleno de reptiles y de pájaros dentados, perdido allí, entre helechos arborescentes." Suena muy bien su lectura, pero adolece del problema ya citado: ¿por qué se me cuenta esto?

Por último, un par de pasajes que me han hecho gracia, reveladores del potencial de imaginación que tiene Cartarescu:

"¿Eres politólogo, atomista, un biólogo con ideas originales, sociólogo o antropólogo? Pues derechito a «Ideas contemporáneas». Tienes derecho a elegir el color, del amarillo limón al violeta pensamiento. ¿Eres algo indefinido, un novelista desconocido o quizás demasiado conocido, un pedagogo? Volumen separado, con todas sus ventajas y sus desventajas. ¿Eres ingeniero, profesor de resistencia de los materiales, calderero, matemático? Lo sentimos. La señora que vive en este apartamento no te comprará jamás."

"la función fundamental del coche no era, como se considera habitualmente, la de recorrer distancias cortas, la de desplazar a un hombre de un lugar a otro del espacio. Esta es únicamente su función secundaria y, si lo piensas dos veces, es en último término inútil. La nobleza del coche radica precisamente en que se puede tocar el claxon, es decir, comunicar y comunicarse."

Por cierto, que esta referencia al coche, en concreto un Dacia, que se hace en El arquitecto es quizá el único punto del libro que el autor nos deja entrever la vida en la Rumanía comunista, cuando nos explica que "Así, los dos arquitectos habían reunido en su cuenta corriente, a lo largo de cinco años, una suma suficiente como para comprarse un Dacia, el sueño que siempre había albergado Elena." Cinco añitos antes de hacerse con el coche, dos arquitectos de éxito. 

La verdad es que me hubiera gustado que esta obra estuviera un poco más anclada en la realidad y fuera más costumbrista, quizá era lo que esperaba y me atraía. Pero no ha sido así, por lo que no me ha interesado demasiado este autor. Y estaba decidido a no volver a leer nada de él, pero en la lectura de la biografia final aparecía una referencia a El Levante, que me lo ha hecho apetecible, y sigo leyendo la señor Caraterescu, ahora esta otra obra, que no tardaré mucho en reseñar aquí.

jueves, 19 de febrero de 2026

Doktor Faustus, de Thomas Mann

Ha caído otro libro del gran Thomas Mann, otra de sus obras de esas que parece que nunca va a acabar cuando la empiezas, sobre todo a la vista del volumen de alemán que te espera. Pero sarna con gusto sigue sin picar: es el cuarto libro que leo de este autor, tras Buddenbrooks, Der Tod in Venedig y Der Zauberberg. Ah, me olvidaba de este cuentecito: Mario und der Zauberer,

Buddenbrooks me encantó y me dejó con sensaciones muy positivas de su autor, que me hicieron seguir hasta subir la complicada Montaña Mágica, y ahora este Dr. Faustus, de un estilo bastante parecido. Y es que Mann escribe muy bien en alemán, lo que suple que uno no acabe de enterarse de los detalles de todas las discusiones filosóficas y teológicas que plantean sus personajes. En este, además, hay largos pasajes dedicados a descripciones musicales, algo muy de autores alemanes, que aunque se entienden bien, no se aprecian si uno no tiene conocimiento de aquel arte, como es mi caso. Pero, da igual, nada de esto ha sido obstáculo para que concluyera y disfrutara esta lectura, aunque haya sido solo un 50% de lo que la podría haber disfrutado de entender todo lo que escribe.

Pero tampoco tengo claro que esto justifique la lectura de su traducción. Ya experimenté, precisamente con los Faustos de Goethe, que los traductores suprimen fragmentos y no son capaces de trasladar numerosos matices al español. Dicho de otra forma, la traducción también se carga un porcentaje alto de la obra, lo que no sé es si más o menos que mi lectura en alemán.

Dejando de lado estas inquietudes comunes cuando leo obras de esta magnitud, hablemos ya un poco de su contenido. Se trata de la biografia de un compositor (ficticio) de música, Adrian Leverkühn, escrita por su amigo de la infancia Serenus Zeitblom. Pero no me queda claro que sea el primero el protagonista, pues Serenus meterá continúamente sus observaciones personales sobre lo que narra ("Ist es genug? Dies ist kein Roman, bei dessen Komposition der Autor die Herzen seiner Personagen dem Leser indirekt, durch szenische Darstellung erschließt." "Ginge es also nach mir, so befänden wir uns immer noch im Kapitel XI, und nur meine Neigung zum Zugeständnis hat dem Doktor Schleppfuß die Ziffer XIII verschafft.") o sobre los acontecimientos que se están produciendo mientras escribe su obra, esto es el final de la Segunda Guerra Mundial con la derrota de Alemania: "Dennoch gibt es etwas, was einige von uns in Augenblicken, die ihnen selbst als verbrecherisch erscheinen, andere aber sogar frank und permanent, mehr fürchten als die deutsche Niederlage, und das ist der deutsche Sieg."

Estas reflexiones se producen al principio de cada capítulo. En estos lo que predominan son los diálogos, muy sesudos incluso desde pequeñitos, es que los alemanes son especiales, entre los personajes que acompañan a Adrian y Serenus. Es muy raro que participe el segundo, pero el primero tampoco se prodiga demasiado, salvo en los capítulos decisivos del libro. A grandes rasgos la estructura puede ser así: narración del cambio vital de Adrian (por ejemplo, se va a estudiar a Munich); presentación de sus nuevas amistades y conocidos; diálogos en reuniones, excuriones o fiestas. Son muy interesantes las presentaciones que hace de cada nuevo personajes, en que Mann se fija no solo en detalles físicos ("der Doktor, dem er sich anvertraute, so klein von Person war, daß eine Erwachsenenpraxis ihm, ganz wörtlich gesprochen, nicht angemessen gewesen wäre und er eben nur Kinderarzt hatte werden können."), sino también en las peculiaridades de su forma de hablar, en la tradición de Dickens o Galdós: "hatte sie doch die elegische Gewohnheit, beim Sprechen all ihre Sätze mit »Ach!« anzufangen. »Ach, ja«, »Ach, nein«, »Ach, glauben Sie mir«, »Ach, wie denn wohl nicht«, »Ach, ich will morgen nach Nürnberg fahren«, sagte sie mit tiefer, wüstenrauher und klagender Stimme, und sogar, wenn man sie fragte: »Wie geht es Ihnen?«, so antwortete sie: »Ach, immer recht gut.«"

Y tras estos decansos de comprensión, empiezan las reflexiones complicadas que uno sobrevive como puede. Dejo aquí una de esas reflexiones, bastante corta para las parrafadas que se marcan los personajes de esta obra: "Der Pietismus, seiner schwärmerischen Natur gemäß, wollte freilich eine scharfe Trennung von Frömmigkeit und Wissenschaft herstellen und behaupten, daß keine Bewegung, keine Veränderung im wissenschaftlichen Raum irgendwelchen Einfluß auf den Glauben ausüben könne."

A estos hay que añadir los pasajes propiamente musicales, en que se describen las obras de Adrian, o las de otros compositores, o la forma en que Adrian aprende o se interesa por la música. En algunos de estos caso es donde la sonoridad del alemán presenta todo su esplendor, y a uno le resulta difícil imaginar cómo se habrá traducido el pasaje, Por ejemplo: "Mit Ausnahme des Klaviers, das Adrians Pflegevater der Spezial- Industrie überließ, war dort alles ausgebreitet, was da klingt und singt, was näselt, schmettert, brummt, rasselt und dröhnt,– und übrigens war auch das Tasteninstrument, in Gestalt des lieblichen Glockenklaviers, der Celeste, immer vertreten."

Por cierto, uno de los lugares a los que se traslada la acción es la villa italiana de Palestrina, al sur de Roma y no muy lejos de Tivoli. Resulta que Mann estuvo allí en su juventud. A mí me ha llamado la atención porque también elegí esta ciudad como parada en mi último retorno de Napoles a Roma. Dejo la descripción de Mann, que me ha encantado: "Der Ort war Palestrina, die Geburtsstätte des Komponisten, Praeneste mit ihrem antiken Namen und als Penestrino, Trutzburg der Fürsten Colonna, von Dante im 27. Gesange des Inferno erwähnt,– eine pittoresk am Berge lehnende Siedlung, in welche vom unteren Kirchplatz eine von den Häusern beschattete, nicht eben reinliche Treppengasse hineinführte."

El acontecimiento histórico más presente en la obra es, por supuesto, la Primera Guerra Mundial, en la que Serenus participará brevemente hasta que una infección le devuelve al hogar. Mann aporta una visión muy alemena y propia de la época, coherente con películas y otras lecturas: "»Ah, monsieur, la guerre, quel grand malheur!« In unserem Deutschland, das ist gar nicht zu leugnen, wirkte er ganz vorwiegend als Erhebung, historisches Hochgefühl, Aufbruchsfreude, Abwerfen des Alltags, Befreiung aus einer Welt- Stagnation, mit der es so nicht weiter hatte gehen können, als Zukunftsbegeisterung, Appell an Pflicht und Mannheit, kurz, als heroische Festivität." Sin embargo, esta visión festiva se complementa con esta sobre el destino de Alemania que no había oído: "daß nach Spanien, Frankreich, England wir an der Reihe seien, der Welt unseren Stempel aufzudrücken und sie zu führen; daß das zwanzigste Jahrhundert uns gehöre" (y en la que se recuerda el imperio español, por cierto).

En cuanto a la propia biografia de Adrian que, como se ve, no parece lo más relevante de la obra, hay dos momentos decisivos. El fundamental ocurre por la mitad del libro, y Serenus lo recoge indirectamente de una carta que recibe de Adrian en la que le cuenta lo ocurrido: me refiero al encuentro con Mefistófeles, aunque no es el nombre que usa la contraparte de Adrián. Se trata de un largo diálogo del que no están exentos numerosos insultos que éste prodiga al primero. Desgraciadamente, no lo he entendido bien y seguramente lo tenga que releer para disfrutar todos sus matices, pero es en él que se produce el clásico pacto con el Demonio, tiempo para componer a cambio del alma y amor exclusivo.

El otro momento decisivo es el último, en que Adrian reune a todos sus conocidos, esto es, a los que aún viven, esos personajes que hemos ido conociendo durante la novela. Supuestamente es para que puedan escuchar en primicia su última obra, "Dr. Fausti Weheklag", pero lo que se encuentran es la confesión de los pecados de su compositor, y no todos son capaces de soportarla. Es fascinante el comienzo, cuando el narrador nos dice que la gente hablaba de Adrian mientras le esperaban, sin darse cuenta de que el tipo estaba sentado ya entre ellos en el salón.

Además de estos, yo destaco también la entrevista que tienen con un "impresario", Saul Fitelberg, que trata de dar a conocer su obra al mundo "Die Spitzen europäischer Erfahrung und des artistischen Experiments, sie alle sind meine Freunde, und sie sind bereit, die Ihren zu sein, Jean Cocteau, der Dichter, Massine, der Tanzmeister, Manuel de Falla, der Komponist, Les Six, die sechs Größen der neuen Tonkunst,– diese ganze hohe und amüsante Sphäre des Wagnisses und des Affronts, sie wartet nur auf Sie, Sie gehören dazu, sobald Sie nur wollen". 

Está construida como una especie de monólogo en que solo se narra lo que dice él, aunque se supone que hay respuestas por parte de Serenus y Adrian, que Mann opta por excluir. Dejo de este discurso también esta reflexión: "Die Deutschen sollten dem Juden erlauben, den médiateur zu machen zwischen ihnen und der Gesellschaft, den manager, den Impresario, den Unternehmer des Deutschtums"

Ha sido una lectura complicada, larga, pero fructífera y amena. Su lectura ha exigido disciplina, pero me ha llevado menos tiempo que Der Zauberberg, con la que me eternicé. ¿Recomendable? No es fácil responder, no es una novela típica y es muy larga. Pero a mí me anima a seguir leyendo en alemán, y ya tengo un par de obras que leeré en breve, entre ellas una del hijo de don Thomas.


miércoles, 4 de febrero de 2026

Emma, de Jean Austen

Sigo con mi lectura de las obras de Jane Austen, y en esta ocasión le toca el turno a Emma, la que para muchos parece ser su obra cumbre, e indiscutiblemente es la más larga de sus novelas. Tras esta lectura solo me queda Northanger Abbey, a la que precisamente califican como la peor.

Antes de Emma leí Persuasion, que me resultó bastante decepcionante. Había disfrutado, en cambio, enormemente con Mansfield Park, Pride and Prejudice y más recientemente con Sense and Sensibility, que fue la que me hizo embarcar en esta lectura completa de su obra, por lo demás bastante breve.

Emma se me ha quedado en medio: es mejor que la mediocre Persuasion, pero no me ha gustado tanto como las otras tres. Curiosamente, las cosas que cuenta son más interesantes y con más profundidad, pero el magnífico estilo. lo que más atractivo me resultaba de Austen, no llega al nivel de las precedentes. Y la pérdida de estilo no compensa la ganancia en interés de la trama, por lo que me he encontrado en bastantes ocasiones pensando en las musarañas en vez de en Emma y sus vecinos.

Lo más característico de la novela, y posiblemente lo que más ha atraído a los críticos literarios, es la subjetividad de la narración. Me explico, puesto que no es una narración de la protagonista, sino de un tercero observador. Y es que lo que se nos cuenta es, durante gran parte de la novela, una especie de mundo virtual que se ha construido la protagonista, sobre la que ella toma sus decisiones, pese a los intentos por traerla de vuelta a la realidad que hace especialmente sir George Knightley.

Por ello mismo, esta novela es más dramática que las anteriores, puesto que las decisiones basándose en una percepción errónea del mundo no pueden ser nada buenas para los afectados (como bien sabemos los que padecemos regulaciones basadas en el modelo de competencia perfecta). Que Emma vea, por ejemplo, a Robert Martin como de una clase inferior y, por tanto, no apto para casarse con su amiga Harriet Smith, tiene repercusiones negativas para ésta, y no se llega a explicar en ningún momento en que razones basa Emma su percepción ("“But there may be pretty good guessing. He will be a completely gross, vulgar farmer,— totally inattentive to appearances, and thinking of nothing but profit and loss.”"). 

Uno de los momentos interesantes del libro es la celebración de una fiesta por parte de los Cole, de las que pocas se dan en el entorno provinciano de la protagonista. He aquí las películas que se monta para entender por qué no le ha llegado invitación: "The Coles were very respectable in their way, but they ought to be taught that it was not for them to arrange the terms on which the superior families would visit them. This lesson, she very much feared, they would receive only from herself; she had little hope of Mr. Knightley, none of Mr. Weston." Invitación que, como se deduce del texto, planea en todo caso rechazar, por lo que remata Austen de forma espléndida: "her being left in solitary grandeur, even supposing the omission to be intended as a compliment, was but poor comfort."

Durante todo el transcurso de la novela lo que se constata una y otra vez es la falta de visión de la perspicaz protagonista, que se equivoca casi en todo. La resume Austen al principio en una brillante frase que presagia mejores cosas en esta novela: "The real evils indeed of Emma’s situation were the power of having rather too much of her own way, and a disposition to think a little too well of herself:" Y se complementa con esta frase, ya llegando al final del libro: "With insufferable vanity had she believed herself in the secret of every body’s feelings; with unpardonable arrogance proposed to arrange every body’s destiny. She was proved to have been universally mistaken; and she had not quite done nothing— for she had done mischief."

Por lo demás, estamos básicamente en una narración de parejitas, limitada a ver quién se casa con quién, siendo el principal interrogante si a Emma le tocará pareja y quién de los apuestos varones que aparecen en las páginas de la novela será el afortunado, si es el caso.

Aparte del aspecto psicológico antes explicado, aporta también al interés de la novela la figura del padre de Emma, el señor Woodhouse, que nos dejará frases y momentos divertidos. Sus apariciones se convierten en soplos de aire fresco en medio de las reflexiones de Emma y la vida campestre. Dejo para la posteridad un par de sus comentarios:

"I cannot deny that Mrs. Weston,— poor Mrs. Weston,— does come and see us pretty often; but then, she is always obliged to go away again.”"

Precisamente en relación con la fiesta antes aludida: "The folly of not allowing people to be comfortable at home— and the folly of people’s not staying comfortably at home when they can! "

Por último, no puedo evitar recoger algunas de esas frases que me hicieron engancharme a Austen, y que en esta novela se prodigan más bien poco. Pero revelan que se sentido de la ironía seguía intacto, aunque aquí optara por una aproximación más seria:

"Mr. Frank Churchill was one of the boasts of Highbury, and a lively curiosity to see him prevailed, though the compliment was so little returned that he had never been there in his life."

"“I have no hesitation in saying,” replied Mr. Elton, though hesitating a good deal while he spoke,—“ I have no hesitation in saying— at least if my friend feels at all as I do— I have not the smallest doubt that, could he see his little effusion honoured as I see it,..."

"To walk by the side of this child, and talk to and question her, was the most natural thing in the world, or would have been the most natural, had she been acting just then without design;"

En conclusión, mantengo vigente mi recomendación de leer a Austen, y mi intención de completar la lectura de su obra, pero a quién este pensando en introducirse a la gran escritora inglesa, hágalo con cualquiera de sus dos primeras obras (Sense and Sensibility, Pride and Prejudice) y siga luego con esta si se queda con hambre.

miércoles, 21 de enero de 2026

Las uvas de la ira ("The Grapes of Wrath"), de John Steinbeck

Estamos ante la gran obra del autor, de quien también tengo leído De ratones y hombres. Ya entonces afirmaba que leería la que ahora comento, aunque he tardado más de tres años en hacerlo, posiblemente porque la citada no me entusiasmo en demasía.

Sin embargo, esta novela sí cumple lo que promete, y justifica una vez más que los clásicos lo son por algo. No en vano, es ésta posiblemente el gran clásico norteamericano del siglo XX, con permiso quizá de Tom Wolfe. Y es que estamos ante una obra épica, de miserables, pero épica.

Lógicamente, la primera conexión que uno estable con la magna opus de Victor Hugo. Aunque los estilos son similares, el caso es que los personajes de Hugo no son en general tan miserables, en el sentido de gente que vive en la miseria, como los que nos presenta Steinbeck. La vida de la familia Joad es angustiosa, siempre pendiente del hilo de la comida y el cobijo, y no tiene pinta de que fuera mucho mejor antes de que comenzara su viaje a California, por mucho que entonces tuvieran un terruño en propiedad. Pero Steinbeck comienza la narración cuando los bancos se quedan con sus terrenos como consecuencia del impago de la deuda, a su vez causado por una mala cosecha.

Vamos, que los Joad son miserables de verdad. Su viaje tiene eco también en una conocida película, Little Miss Sunshine, que también es de gente miserable, aunque menos pobre por vivir en los 80. Los paralelismos resultarán evidentes a quien conozca ambas obras.

La otra conexión que establezco puede resultas más sorprendente, ya que es con un ensayo: la inefable Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano. Ambas están escritas en un estilo sensacionalista que trata de conmover y apelar al lector. Pero son un cúmulo de mentiras, con el único proposito de agitar conciencias. Claro, Steinbeck no creo que dijera que su novela era realista, mientras que Galeano supuestamente sí hace un análisis serio. 

La estructura de la novela es atípica: alterna dos tipos de capítulos. En una secuenca de capítulos se nos cuenta propiamente la historia de la familia Joad, con sus desventuras (iba a decir aventuras y desventuras, pero solo hay de las segundas). Se trata de una historia más o menos convencional, que llevará a nuestros amigos a darse cuenta de que el sueño californiano era mentira. Por el camino perderán familia y amigos, y al final prácticamente todo. Como decía antes, la tragedia no deja de mascarse capítulo a capítulo, aunque deje un final esperanzador.

Durante estos vericuetos, un personaje brilla con luz propia: la madre, Ma Joad. Mientras los varones se sumergen en sus grandiosos planes, es Ma la que lleva el día a día sin queja alguna, la que atiende a los pequeños, la que da de comer a los mayores, y la que mantiene los pies en el suelo. La que fuerza a tomar las decisiones difíciles y la que trata por todos los medios de seguir adelante, incluso cuando toda la esperanza parece haber desaparecido. El final, de hecho, es un contrapunto a la continúa caída en desgracia de los Joad, y deja una luz de esperanza, porque las mujeres de la familia no se rinden. En este sentido, contrasta con el final de la obra de Hugo, mucho más desesperanzado, cuando los dos hermanos pequeños toman el relevo a los miserables muertos en la obra.

Dentro de la narración del viaje de la familia, me quedo con la descripción que hace Steinbeck de la ruta 66. "Clarksville and Ozark and Van Buren and Fort Smith on 64, and there’s an end of Arkansas."

De todas formas, por muy bien que esté esta historia familiar, lo que hace a esta novela un clásico es la otra secuencia de capítulos, la más sensacionalista y que mejor conecta con la obra antes citada de Galdeano. En esta secuencia tenemos la perspectiva macro de lo que le ocurre a los Joad, y en ella Steinbeck busca las causas de lo que ocurre. Y, cómo no, el culpable es el capitalismo. Yo no me voy a entretener aquí rebatiendo las tonterias que dice Steinbeck, pero sí invito al lector a que disfrute de la lectura sin creersela.

Por ejemplo, los bancos como monstruos inhumanos, comparados con el pequeoño agricultor: "A man can hold land if he can just eat and pay taxes; he can do that. Yes, he can do that until his crops fail one day and he has to borrow money from the bank. But—you see, a bank or a company can’t do that, because those creatures don’t breathe air, don’t eat side-meat. They breathe profits; they eat the interest on money."  "It happens that every man in a bank hates what the bank does, and yet the bank does it. The bank is something more than men, I tell you. It’s the monster. Men made it, but they can’t control it."

La explotación de los trabajadores: "The causes lie deep and simply—the causes are a hunger in a stomach, multiplied a million times; a hunger in a single soul, hunger for joy and some security, multiplied a million times; muscles and mind aching to grow, to work, to create, multiplied a million times."

La evolución de la granja, individual y no alienante, a una empresa más: "Then crop failure, drought, and flood were no longer little deaths within life, but simple losses of money."

"Then those farmers who were not good shopkeepers lost their land to good shopkeepers."

"These farms gave food on credit. A man might work and feed himself; and when the work was done, he might find that he owed money to the company. And the owners not only did not work the farms any more, many of them had never seen the farms they owned."

Con esta crítica, en cambio, estoy de acuerdo, cuando les reprochan a los Okies migrantes que quieran vivir de subsidios: "“No. They was a little fella, an’ he says, ‘What you mean, relief?’ “‘I mean relief—what us taxpayers puts in an’ you goddamn Okies takes out.’ “‘We pay sales tax an’ gas tax an’ tobacco tax,’ this little guy says. An’ he says, ‘Farmers get four cents a cotton poun’ from the gov’ment—ain’t that relief?’ An’ he says, ‘Railroads an’ shippin’ companies draws subsidies—ain’t that relief?’"

Y cierro con un último párrafo, el más sensancionalista y sangrante, y en el que aparece el título:"And they stand still and watch the potatoes float by, listen to the screaming pigs being killed in a ditch and covered with quicklime, watch the mountains of oranges slop down to a putrefying ooze; and in the eyes of the people there is the failure; and in the eyes of the hungry there is a growing wrath. In the souls of the people the grapes of wrath are filling and growing heavy, growing heavy for the vintage."

Aunque los textos que he rescatado son principalmente de los capítulos macro, el talento narrativo de Steinbeck también aparece en lo secuncia de la familia, aunque a mí me haya llamado menos la atención. Dejo este párrafo, que además recuerda mucho a "De ratones y hombres": "They were silent, and gradually the skittering life of the ground, of holes and burrows, of the brush, began again; the gophers moved, and the rabbits crept to green things, the mice scampered over clods, and the winged hunters moved soundlessly overhead."

Me ha gustado este libro, es un clásico por algo, y por eso yo dejo aquí recomendada su lectura.

martes, 6 de enero de 2026

Sentir y saber: El camino de la consciencia ("Feeling and Knowing: Making Minds Conscious"), de Antonio Damasio

Segundo libro que leo de Damasio tras Self comes to mind, con el que aprendí muchísimo. Con este también algo he aprendido, pero el sufrimiento ha sido más grande. Esto es paradójico porque Damasio afirma en el prólogo que tiene intención de hacer un libro más accesible que los precedentes, en que le han acusado de ser más riguroso sacrificando el aspecto de divulgación. Así que en éste, le toca hacer el esfuerzo de que sea algo más legible. Y lo que le queda es algo más pedante, que me ha hecho la lectura difícil y poco clara, debido sobre toda a las metáforas que utiliza para clarificar los fenómenos de que habla. En suma, que al abandonar el estilo científico, Damasio se va a su registro normal, que el gran culturas, que traslado al libro se vuelve pedante. 

Solo dejo este ejemplo: "the one meant to encompass our experience of reading Marcel Proust and Leo Tolstoy and Thomas Mann and listening to Mahler’s Fifth: wide, tall, rich, long, containing multitudes of humanity". Yo también disfruto con estas cosas (excepción hecha de Proust), pero no se me ocurriría ponerlo en un tratado divulgativo, salvo para épatar al lector. Tampoco creo que Damasio lo haga para esto, simplemente le sale solo y terminamos con un ensayo de contenido interesante pero algo insoportable de leer.

Pero vamos con el contenido, que me parece muy clarificador de una serie de conceptos que todos tenemos mezclados: Damasio los delimita y los conecta, no solo entre ellos, sino también con sus sustratos físicos y químicos. Creo que esta frase es un buen sumario:

"Behind the harmony or horror that we recognize in great art created by human intelligence and sensibility, there are related feelings of well- being, pleasure, suffering, and pain. Behind such feelings there are states of life that follow or violate the requirements of homeostasis. And underneath such life states there are chemical and physical process arrangements responsible for making life viable and for tuning the music of the stars and planets."

Construyamos poco a poco, partiendo de la base: "Sensing (detecting) is most basic, and I believe it is present in all living forms. Minding is next. It requires a nervous system and the creation of representations and images, the critical component of minds." O sea, sensing es simplemente captar señales del exterior.

Los sentimientos son algo mucho más complejo, aunque se refieren a experiencias de la propia vida o cuerpo del organismo: "feelings are not conventional perceptions of the body but rather hybrids, at home in both body and brain." De hecho, a nivel físico: "Lack of myelin insulation and lack of blood- brain barrier allow signals from the body to interact with neural signals directly.", esto es, hay una conexión directa entre las neuronas y las partes del cuerpo sobre las que recogen información, algo que no puede ocurrir con lo que está fuera del cuerpo.

"Feelings provide organisms with experiences of their own life. Specifically, they provide the owner organism with a scaled assessment of its relative success at living, a natural examination grade that comes in the form of a quality— pleasant or unpleasant, light or intense." Lo que pasa es que esta información es "precious and novel information, the kind of information that organisms confined to a “being” stage cannot obtain."

Los sentimientos no solo transmiten información, sino que impulsan a la acción. Por último, la íntima relación nervios-cuerpo hace que cosas externas al cuerpo puedan causar los mismos efectos que el propio cuerpo: "the pain of social shame is comparable to that of a raging cancer, betrayal can feel like a stab wound, and the pleasures that result from social admiration, for better and worse, can be truly orgasmic."

Antes de pasar a la mente, dejo aquí unos palabros: interoception "the technical term reserved for the perception of our visceral interior". Proprioception: "perception of our musculoskeletal system", exteroception "perception of the outside world"

Damasio describe la mente como una sucesión constantes de imágenes, entendidas en sentido general, no solo visuales, que generan nuestros sentidos en el cerebro. Todos los seres vivos con sistema nervioso perciben imágenes, y sobre ellas toman decisiones "inteligentes", en el sentido de que les permiten sobrevivir. Pero eso no implica que tengan consciencia: lo que les falta es determinar cuáles de todas esas imágenes reflejan su propio organismo. Esto es, la consciencia "connects the mind indelibly to a specific organism". Y la ventaja competitiva que esto da, desde un punto de vista evolutivo, es que "assists the mind in making a pressing case for the particular needs of that organism.". 

Tratando de clarificar el alcance de las consciencia, Damasio ofrece esta caracterización de la atención: "helps manage the abundant production of images in mind. It does so on the basis of (a) the intrinsic physical characteristics of the images, for example, colors, sounds, shapes, relationships; (b) the significance of the images both personally (as established with the help of individual memory) and historically."

Y en cuanto a la anestesia, no hace caer inconscientes: "they alter sensing. That they ultimately preclude the ability of putting conscious minds together is a very useful and practical effect because we are interested in having surgical procedures without ever being conscious of pain."

Más o menos esto es con lo que me he quedado. Y recojo esta reflexión que hace el principio antes de contarnos su teoría: "We should not confuse theory, no matter how seductive, with verified facts. On the other hand, it is also the case that in discussing phenomena as complex as mental events are, we often have to settle for plausibility when verification is nowhere near."

Este libro, aún siendo corto, se me ha hecho largo de leer. Dudo de que sea la mejor forma de conocer los planteamientos de Damasio, yo no creo que me hubiera enterado de mucho si no tuviera ya leído el que cité al principio.