jueves, 19 de febrero de 2026

Doktor Faustus, de Thomas Mann

Ha caído otro libro del gran Thomas Mann, otra de sus obras de esas que parece que nunca va a acabar cuando la empiezas, sobre todo a la vista del volumen de alemán que te espera. Pero sarna con gusto sigue sin picar: es el cuarto libro que leo de este autor, tras Buddenbrooks, Der Tod in Venedig y Der Zauberberg. Ah, me olvidaba de este cuentecito: Mario und der Zauberer,

Buddenbrooks me encantó y me dejó con sensaciones muy positivas de su autor, que me hicieron seguir hasta subir la complicada Montaña Mágica, y ahora este Dr. Faustus, de un estilo bastante parecido. Y es que Mann escribe muy bien en alemán, lo que suple que uno no acabe de enterarse de los detalles de todas las discusiones filosóficas y teológicas que plantean sus personajes. En este, además, hay largos pasajes dedicados a descripciones musicales, algo muy de autores alemanes, que aunque se entienden bien, no se aprecian si uno no tiene conocimiento de aquel arte, como es mi caso. Pero, da igual, nada de esto ha sido obstáculo para que concluyera y disfrutara esta lectura, aunque haya sido solo un 50% de lo que la podría haber disfrutado de entender todo lo que escribe.

Pero tampoco tengo claro que esto justifique la lectura de su traducción. Ya experimenté, precisamente con los Faustos de Goethe, que los traductores suprimen fragmentos y no son capaces de trasladar numerosos matices al español. Dicho de otra forma, la traducción también se carga un porcentaje alto de la obra, lo que no sé es si más o menos que mi lectura en alemán.

Dejando de lado estas inquietudes comunes cuando leo obras de esta magnitud, hablemos ya un poco de su contenido. Se trata de la biografia de un compositor (ficticio) de música, Adrian Leverkühn, escrita por su amigo de la infancia Serenus Zeitblom. Pero no me queda claro que sea el primero el protagonista, pues Serenus meterá continúamente sus observaciones personales sobre lo que narra ("Ist es genug? Dies ist kein Roman, bei dessen Komposition der Autor die Herzen seiner Personagen dem Leser indirekt, durch szenische Darstellung erschließt." "Ginge es also nach mir, so befänden wir uns immer noch im Kapitel XI, und nur meine Neigung zum Zugeständnis hat dem Doktor Schleppfuß die Ziffer XIII verschafft.") o sobre los acontecimientos que se están produciendo mientras escribe su obra, esto es el final de la Segunda Guerra Mundial con la derrota de Alemania: "Dennoch gibt es etwas, was einige von uns in Augenblicken, die ihnen selbst als verbrecherisch erscheinen, andere aber sogar frank und permanent, mehr fürchten als die deutsche Niederlage, und das ist der deutsche Sieg."

Estas reflexiones se producen al principio de cada capítulo. En estos lo que predominan son los diálogos, muy sesudos incluso desde pequeñitos, es que los alemanes son especiales, entre los personajes que acompañan a Adrian y Serenus. Es muy raro que participe el segundo, pero el primero tampoco se prodiga demasiado, salvo en los capítulos decisivos del libro. A grandes rasgos la estructura puede ser así: narración del cambio vital de Adrian (por ejemplo, se va a estudiar a Munich); presentación de sus nuevas amistades y conocidos; diálogos en reuniones, excuriones o fiestas. Son muy interesantes las presentaciones que hace de cada nuevo personajes, en que Mann se fija no solo en detalles físicos ("der Doktor, dem er sich anvertraute, so klein von Person war, daß eine Erwachsenenpraxis ihm, ganz wörtlich gesprochen, nicht angemessen gewesen wäre und er eben nur Kinderarzt hatte werden können."), sino también en las peculiaridades de su forma de hablar, en la tradición de Dickens o Galdós: "hatte sie doch die elegische Gewohnheit, beim Sprechen all ihre Sätze mit »Ach!« anzufangen. »Ach, ja«, »Ach, nein«, »Ach, glauben Sie mir«, »Ach, wie denn wohl nicht«, »Ach, ich will morgen nach Nürnberg fahren«, sagte sie mit tiefer, wüstenrauher und klagender Stimme, und sogar, wenn man sie fragte: »Wie geht es Ihnen?«, so antwortete sie: »Ach, immer recht gut.«"

Y tras estos decansos de comprensión, empiezan las reflexiones complicadas que uno sobrevive como puede. Dejo aquí una de esas reflexiones, bastante corta para las parrafadas que se marcan los personajes de esta obra: "Der Pietismus, seiner schwärmerischen Natur gemäß, wollte freilich eine scharfe Trennung von Frömmigkeit und Wissenschaft herstellen und behaupten, daß keine Bewegung, keine Veränderung im wissenschaftlichen Raum irgendwelchen Einfluß auf den Glauben ausüben könne."

A estos hay que añadir los pasajes propiamente musicales, en que se describen las obras de Adrian, o las de otros compositores, o la forma en que Adrian aprende o se interesa por la música. En algunos de estos caso es donde la sonoridad del alemán presenta todo su esplendor, y a uno le resulta difícil imaginar cómo se habrá traducido el pasaje, Por ejemplo: "Mit Ausnahme des Klaviers, das Adrians Pflegevater der Spezial- Industrie überließ, war dort alles ausgebreitet, was da klingt und singt, was näselt, schmettert, brummt, rasselt und dröhnt,– und übrigens war auch das Tasteninstrument, in Gestalt des lieblichen Glockenklaviers, der Celeste, immer vertreten."

Por cierto, uno de los lugares a los que se traslada la acción es la villa italiana de Palestrina, al sur de Roma y no muy lejos de Tivoli. Resulta que Mann estuvo allí en su juventud. A mí me ha llamado la atención porque también elegí esta ciudad como parada en mi último retorno de Napoles a Roma. Dejo la descripción de Mann, que me ha encantado: "Der Ort war Palestrina, die Geburtsstätte des Komponisten, Praeneste mit ihrem antiken Namen und als Penestrino, Trutzburg der Fürsten Colonna, von Dante im 27. Gesange des Inferno erwähnt,– eine pittoresk am Berge lehnende Siedlung, in welche vom unteren Kirchplatz eine von den Häusern beschattete, nicht eben reinliche Treppengasse hineinführte."

El acontecimiento histórico más presente en la obra es, por supuesto, la Primera Guerra Mundial, en la que Serenus participará brevemente hasta que una infección le devuelve al hogar. Mann aporta una visión muy alemena y propia de la época, coherente con películas y otras lecturas: "»Ah, monsieur, la guerre, quel grand malheur!« In unserem Deutschland, das ist gar nicht zu leugnen, wirkte er ganz vorwiegend als Erhebung, historisches Hochgefühl, Aufbruchsfreude, Abwerfen des Alltags, Befreiung aus einer Welt- Stagnation, mit der es so nicht weiter hatte gehen können, als Zukunftsbegeisterung, Appell an Pflicht und Mannheit, kurz, als heroische Festivität." Sin embargo, esta visión festiva se complementa con esta sobre el destino de Alemania que no había oído: "daß nach Spanien, Frankreich, England wir an der Reihe seien, der Welt unseren Stempel aufzudrücken und sie zu führen; daß das zwanzigste Jahrhundert uns gehöre" (y en la que se recuerda el imperio español, por cierto).

En cuanto a la propia biografia de Adrian que, como se ve, no parece lo más relevante de la obra, hay dos momentos decisivos. El fundamental ocurre por la mitad del libro, y Serenus lo recoge indirectamente de una carta que recibe de Adrian en la que le cuenta lo ocurrido: me refiero al encuentro con Mefistófeles, aunque no es el nombre que usa la contraparte de Adrián. Se trata de un largo diálogo del que no están exentos numerosos insultos que éste prodiga al primero. Desgraciadamente, no lo he entendido bien y seguramente lo tenga que releer para disfrutar todos sus matices, pero es en él que se produce el clásico pacto con el Demonio, tiempo para componer a cambio del alma y amor exclusivo.

El otro momento decisivo es el último, en que Adrian reune a todos sus conocidos, esto es, a los que aún viven, esos personajes que hemos ido conociendo durante la novela. Supuestamente es para que puedan escuchar en primicia su última obra, "Dr. Fausti Weheklag", pero lo que se encuentran es la confesión de los pecados de su compositor, y no todos son capaces de soportarla. Es fascinante el comienzo, cuando el narrador nos dice que la gente hablaba de Adrian mientras le esperaban, sin darse cuenta de que el tipo estaba sentado ya entre ellos en el salón.

Además de estos, yo destaco también la entrevista que tienen con un "impresario", Saul Fitelberg, que trata de dar a conocer su obra al mundo "Die Spitzen europäischer Erfahrung und des artistischen Experiments, sie alle sind meine Freunde, und sie sind bereit, die Ihren zu sein, Jean Cocteau, der Dichter, Massine, der Tanzmeister, Manuel de Falla, der Komponist, Les Six, die sechs Größen der neuen Tonkunst,– diese ganze hohe und amüsante Sphäre des Wagnisses und des Affronts, sie wartet nur auf Sie, Sie gehören dazu, sobald Sie nur wollen". 

Está construida como una especie de monólogo en que solo se narra lo que dice él, aunque se supone que hay respuestas por parte de Serenus y Adrian, que Mann opta por excluir. Dejo de este discurso también esta reflexión: "Die Deutschen sollten dem Juden erlauben, den médiateur zu machen zwischen ihnen und der Gesellschaft, den manager, den Impresario, den Unternehmer des Deutschtums"

Ha sido una lectura complicada, larga, pero fructífera y amena. Su lectura ha exigido disciplina, pero me ha llevado menos tiempo que Der Zauberberg, con la que me eternicé. ¿Recomendable? No es fácil responder, no es una novela típica y es muy larga. Pero a mí me anima a seguir leyendo en alemán, y ya tengo un par de obras que leeré en breve, entre ellas una del hijo de don Thomas.


miércoles, 4 de febrero de 2026

Emma, de Jean Austen

Sigo con mi lectura de las obras de Jane Austen, y en esta ocasión le toca el turno a Emma, la que para muchos parece ser su obra cumbre, e indiscutiblemente es la más larga de sus novelas. Tras esta lectura solo me queda Northanger Abbey, a la que precisamente califican como la peor.

Antes de Emma leí Persuasion, que me resultó bastante decepcionante. Había disfrutado, en cambio, enormemente con Mansfield Park, Pride and Prejudice y más recientemente con Sense and Sensibility, que fue la que me hizo embarcar en esta lectura completa de su obra, por lo demás bastante breve.

Emma se me ha quedado en medio: es mejor que la mediocre Persuasion, pero no me ha gustado tanto como las otras tres. Curiosamente, las cosas que cuenta son más interesantes y con más profundidad, pero el magnífico estilo. lo que más atractivo me resultaba de Austen, no llega al nivel de las precedentes. Y la pérdida de estilo no compensa la ganancia en interés de la trama, por lo que me he encontrado en bastantes ocasiones pensando en las musarañas en vez de en Emma y sus vecinos.

Lo más característico de la novela, y posiblemente lo que más ha atraído a los críticos literarios, es la subjetividad de la narración. Me explico, puesto que no es una narración de la protagonista, sino de un tercero observador. Y es que lo que se nos cuenta es, durante gran parte de la novela, una especie de mundo virtual que se ha construido la protagonista, sobre la que ella toma sus decisiones, pese a los intentos por traerla de vuelta a la realidad que hace especialmente sir George Knightley.

Por ello mismo, esta novela es más dramática que las anteriores, puesto que las decisiones basándose en una percepción errónea del mundo no pueden ser nada buenas para los afectados (como bien sabemos los que padecemos regulaciones basadas en el modelo de competencia perfecta). Que Emma vea, por ejemplo, a Robert Martin como de una clase inferior y, por tanto, no apto para casarse con su amiga Harriet Smith, tiene repercusiones negativas para ésta, y no se llega a explicar en ningún momento en que razones basa Emma su percepción ("“But there may be pretty good guessing. He will be a completely gross, vulgar farmer,— totally inattentive to appearances, and thinking of nothing but profit and loss.”"). 

Uno de los momentos interesantes del libro es la celebración de una fiesta por parte de los Cole, de las que pocas se dan en el entorno provinciano de la protagonista. He aquí las películas que se monta para entender por qué no le ha llegado invitación: "The Coles were very respectable in their way, but they ought to be taught that it was not for them to arrange the terms on which the superior families would visit them. This lesson, she very much feared, they would receive only from herself; she had little hope of Mr. Knightley, none of Mr. Weston." Invitación que, como se deduce del texto, planea en todo caso rechazar, por lo que remata Austen de forma espléndida: "her being left in solitary grandeur, even supposing the omission to be intended as a compliment, was but poor comfort."

Durante todo el transcurso de la novela lo que se constata una y otra vez es la falta de visión de la perspicaz protagonista, que se equivoca casi en todo. La resume Austen al principio en una brillante frase que presagia mejores cosas en esta novela: "The real evils indeed of Emma’s situation were the power of having rather too much of her own way, and a disposition to think a little too well of herself:" Y se complementa con esta frase, ya llegando al final del libro: "With insufferable vanity had she believed herself in the secret of every body’s feelings; with unpardonable arrogance proposed to arrange every body’s destiny. She was proved to have been universally mistaken; and she had not quite done nothing— for she had done mischief."

Por lo demás, estamos básicamente en una narración de parejitas, limitada a ver quién se casa con quién, siendo el principal interrogante si a Emma le tocará pareja y quién de los apuestos varones que aparecen en las páginas de la novela será el afortunado, si es el caso.

Aparte del aspecto psicológico antes explicado, aporta también al interés de la novela la figura del padre de Emma, el señor Woodhouse, que nos dejará frases y momentos divertidos. Sus apariciones se convierten en soplos de aire fresco en medio de las reflexiones de Emma y la vida campestre. Dejo para la posteridad un par de sus comentarios:

"I cannot deny that Mrs. Weston,— poor Mrs. Weston,— does come and see us pretty often; but then, she is always obliged to go away again.”"

Precisamente en relación con la fiesta antes aludida: "The folly of not allowing people to be comfortable at home— and the folly of people’s not staying comfortably at home when they can! "

Por último, no puedo evitar recoger algunas de esas frases que me hicieron engancharme a Austen, y que en esta novela se prodigan más bien poco. Pero revelan que se sentido de la ironía seguía intacto, aunque aquí optara por una aproximación más seria:

"Mr. Frank Churchill was one of the boasts of Highbury, and a lively curiosity to see him prevailed, though the compliment was so little returned that he had never been there in his life."

"“I have no hesitation in saying,” replied Mr. Elton, though hesitating a good deal while he spoke,—“ I have no hesitation in saying— at least if my friend feels at all as I do— I have not the smallest doubt that, could he see his little effusion honoured as I see it,..."

"To walk by the side of this child, and talk to and question her, was the most natural thing in the world, or would have been the most natural, had she been acting just then without design;"

En conclusión, mantengo vigente mi recomendación de leer a Austen, y mi intención de completar la lectura de su obra, pero a quién este pensando en introducirse a la gran escritora inglesa, hágalo con cualquiera de sus dos primeras obras (Sense and Sensibility, Pride and Prejudice) y siga luego con esta si se queda con hambre.

miércoles, 21 de enero de 2026

Las uvas de la ira ("The Grapes of Wrath"), de John Steinbeck

Estamos ante la gran obra del autor, de quien también tengo leído De ratones y hombres. Ya entonces afirmaba que leería la que ahora comento, aunque he tardado más de tres años en hacerlo, posiblemente porque la citada no me entusiasmo en demasía.

Sin embargo, esta novela sí cumple lo que promete, y justifica una vez más que los clásicos lo son por algo. No en vano, es ésta posiblemente el gran clásico norteamericano del siglo XX, con permiso quizá de Tom Wolfe. Y es que estamos ante una obra épica, de miserables, pero épica.

Lógicamente, la primera conexión que uno estable con la magna opus de Victor Hugo. Aunque los estilos son similares, el caso es que los personajes de Hugo no son en general tan miserables, en el sentido de gente que vive en la miseria, como los que nos presenta Steinbeck. La vida de la familia Joad es angustiosa, siempre pendiente del hilo de la comida y el cobijo, y no tiene pinta de que fuera mucho mejor antes de que comenzara su viaje a California, por mucho que entonces tuvieran un terruño en propiedad. Pero Steinbeck comienza la narración cuando los bancos se quedan con sus terrenos como consecuencia del impago de la deuda, a su vez causado por una mala cosecha.

Vamos, que los Joad son miserables de verdad. Su viaje tiene eco también en una conocida película, Little Miss Sunshine, que también es de gente miserable, aunque menos pobre por vivir en los 80. Los paralelismos resultarán evidentes a quien conozca ambas obras.

La otra conexión que establezco puede resultas más sorprendente, ya que es con un ensayo: la inefable Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano. Ambas están escritas en un estilo sensacionalista que trata de conmover y apelar al lector. Pero son un cúmulo de mentiras, con el único proposito de agitar conciencias. Claro, Steinbeck no creo que dijera que su novela era realista, mientras que Galeano supuestamente sí hace un análisis serio. 

La estructura de la novela es atípica: alterna dos tipos de capítulos. En una secuenca de capítulos se nos cuenta propiamente la historia de la familia Joad, con sus desventuras (iba a decir aventuras y desventuras, pero solo hay de las segundas). Se trata de una historia más o menos convencional, que llevará a nuestros amigos a darse cuenta de que el sueño californiano era mentira. Por el camino perderán familia y amigos, y al final prácticamente todo. Como decía antes, la tragedia no deja de mascarse capítulo a capítulo, aunque deje un final esperanzador.

Durante estos vericuetos, un personaje brilla con luz propia: la madre, Ma Joad. Mientras los varones se sumergen en sus grandiosos planes, es Ma la que lleva el día a día sin queja alguna, la que atiende a los pequeños, la que da de comer a los mayores, y la que mantiene los pies en el suelo. La que fuerza a tomar las decisiones difíciles y la que trata por todos los medios de seguir adelante, incluso cuando toda la esperanza parece haber desaparecido. El final, de hecho, es un contrapunto a la continúa caída en desgracia de los Joad, y deja una luz de esperanza, porque las mujeres de la familia no se rinden. En este sentido, contrasta con el final de la obra de Hugo, mucho más desesperanzado, cuando los dos hermanos pequeños toman el relevo a los miserables muertos en la obra.

Dentro de la narración del viaje de la familia, me quedo con la descripción que hace Steinbeck de la ruta 66. "Clarksville and Ozark and Van Buren and Fort Smith on 64, and there’s an end of Arkansas."

De todas formas, por muy bien que esté esta historia familiar, lo que hace a esta novela un clásico es la otra secuencia de capítulos, la más sensacionalista y que mejor conecta con la obra antes citada de Galdeano. En esta secuencia tenemos la perspectiva macro de lo que le ocurre a los Joad, y en ella Steinbeck busca las causas de lo que ocurre. Y, cómo no, el culpable es el capitalismo. Yo no me voy a entretener aquí rebatiendo las tonterias que dice Steinbeck, pero sí invito al lector a que disfrute de la lectura sin creersela.

Por ejemplo, los bancos como monstruos inhumanos, comparados con el pequeoño agricultor: "A man can hold land if he can just eat and pay taxes; he can do that. Yes, he can do that until his crops fail one day and he has to borrow money from the bank. But—you see, a bank or a company can’t do that, because those creatures don’t breathe air, don’t eat side-meat. They breathe profits; they eat the interest on money."  "It happens that every man in a bank hates what the bank does, and yet the bank does it. The bank is something more than men, I tell you. It’s the monster. Men made it, but they can’t control it."

La explotación de los trabajadores: "The causes lie deep and simply—the causes are a hunger in a stomach, multiplied a million times; a hunger in a single soul, hunger for joy and some security, multiplied a million times; muscles and mind aching to grow, to work, to create, multiplied a million times."

La evolución de la granja, individual y no alienante, a una empresa más: "Then crop failure, drought, and flood were no longer little deaths within life, but simple losses of money."

"Then those farmers who were not good shopkeepers lost their land to good shopkeepers."

"These farms gave food on credit. A man might work and feed himself; and when the work was done, he might find that he owed money to the company. And the owners not only did not work the farms any more, many of them had never seen the farms they owned."

Con esta crítica, en cambio, estoy de acuerdo, cuando les reprochan a los Okies migrantes que quieran vivir de subsidios: "“No. They was a little fella, an’ he says, ‘What you mean, relief?’ “‘I mean relief—what us taxpayers puts in an’ you goddamn Okies takes out.’ “‘We pay sales tax an’ gas tax an’ tobacco tax,’ this little guy says. An’ he says, ‘Farmers get four cents a cotton poun’ from the gov’ment—ain’t that relief?’ An’ he says, ‘Railroads an’ shippin’ companies draws subsidies—ain’t that relief?’"

Y cierro con un último párrafo, el más sensancionalista y sangrante, y en el que aparece el título:"And they stand still and watch the potatoes float by, listen to the screaming pigs being killed in a ditch and covered with quicklime, watch the mountains of oranges slop down to a putrefying ooze; and in the eyes of the people there is the failure; and in the eyes of the hungry there is a growing wrath. In the souls of the people the grapes of wrath are filling and growing heavy, growing heavy for the vintage."

Aunque los textos que he rescatado son principalmente de los capítulos macro, el talento narrativo de Steinbeck también aparece en lo secuncia de la familia, aunque a mí me haya llamado menos la atención. Dejo este párrafo, que además recuerda mucho a "De ratones y hombres": "They were silent, and gradually the skittering life of the ground, of holes and burrows, of the brush, began again; the gophers moved, and the rabbits crept to green things, the mice scampered over clods, and the winged hunters moved soundlessly overhead."

Me ha gustado este libro, es un clásico por algo, y por eso yo dejo aquí recomendada su lectura.

martes, 6 de enero de 2026

Sentir y saber: El camino de la consciencia ("Feeling and Knowing: Making Minds Conscious"), de Antonio Damasio

Segundo libro que leo de Damasio tras Self comes to mind, con el que aprendí muchísimo. Con este también algo he aprendido, pero el sufrimiento ha sido más grande. Esto es paradójico porque Damasio afirma en el prólogo que tiene intención de hacer un libro más accesible que los precedentes, en que le han acusado de ser más riguroso sacrificando el aspecto de divulgación. Así que en éste, le toca hacer el esfuerzo de que sea algo más legible. Y lo que le queda es algo más pedante, que me ha hecho la lectura difícil y poco clara, debido sobre toda a las metáforas que utiliza para clarificar los fenómenos de que habla. En suma, que al abandonar el estilo científico, Damasio se va a su registro normal, que el gran culturas, que traslado al libro se vuelve pedante. 

Solo dejo este ejemplo: "the one meant to encompass our experience of reading Marcel Proust and Leo Tolstoy and Thomas Mann and listening to Mahler’s Fifth: wide, tall, rich, long, containing multitudes of humanity". Yo también disfruto con estas cosas (excepción hecha de Proust), pero no se me ocurriría ponerlo en un tratado divulgativo, salvo para épatar al lector. Tampoco creo que Damasio lo haga para esto, simplemente le sale solo y terminamos con un ensayo de contenido interesante pero algo insoportable de leer.

Pero vamos con el contenido, que me parece muy clarificador de una serie de conceptos que todos tenemos mezclados: Damasio los delimita y los conecta, no solo entre ellos, sino también con sus sustratos físicos y químicos. Creo que esta frase es un buen sumario:

"Behind the harmony or horror that we recognize in great art created by human intelligence and sensibility, there are related feelings of well- being, pleasure, suffering, and pain. Behind such feelings there are states of life that follow or violate the requirements of homeostasis. And underneath such life states there are chemical and physical process arrangements responsible for making life viable and for tuning the music of the stars and planets."

Construyamos poco a poco, partiendo de la base: "Sensing (detecting) is most basic, and I believe it is present in all living forms. Minding is next. It requires a nervous system and the creation of representations and images, the critical component of minds." O sea, sensing es simplemente captar señales del exterior.

Los sentimientos son algo mucho más complejo, aunque se refieren a experiencias de la propia vida o cuerpo del organismo: "feelings are not conventional perceptions of the body but rather hybrids, at home in both body and brain." De hecho, a nivel físico: "Lack of myelin insulation and lack of blood- brain barrier allow signals from the body to interact with neural signals directly.", esto es, hay una conexión directa entre las neuronas y las partes del cuerpo sobre las que recogen información, algo que no puede ocurrir con lo que está fuera del cuerpo.

"Feelings provide organisms with experiences of their own life. Specifically, they provide the owner organism with a scaled assessment of its relative success at living, a natural examination grade that comes in the form of a quality— pleasant or unpleasant, light or intense." Lo que pasa es que esta información es "precious and novel information, the kind of information that organisms confined to a “being” stage cannot obtain."

Los sentimientos no solo transmiten información, sino que impulsan a la acción. Por último, la íntima relación nervios-cuerpo hace que cosas externas al cuerpo puedan causar los mismos efectos que el propio cuerpo: "the pain of social shame is comparable to that of a raging cancer, betrayal can feel like a stab wound, and the pleasures that result from social admiration, for better and worse, can be truly orgasmic."

Antes de pasar a la mente, dejo aquí unos palabros: interoception "the technical term reserved for the perception of our visceral interior". Proprioception: "perception of our musculoskeletal system", exteroception "perception of the outside world"

Damasio describe la mente como una sucesión constantes de imágenes, entendidas en sentido general, no solo visuales, que generan nuestros sentidos en el cerebro. Todos los seres vivos con sistema nervioso perciben imágenes, y sobre ellas toman decisiones "inteligentes", en el sentido de que les permiten sobrevivir. Pero eso no implica que tengan consciencia: lo que les falta es determinar cuáles de todas esas imágenes reflejan su propio organismo. Esto es, la consciencia "connects the mind indelibly to a specific organism". Y la ventaja competitiva que esto da, desde un punto de vista evolutivo, es que "assists the mind in making a pressing case for the particular needs of that organism.". 

Tratando de clarificar el alcance de las consciencia, Damasio ofrece esta caracterización de la atención: "helps manage the abundant production of images in mind. It does so on the basis of (a) the intrinsic physical characteristics of the images, for example, colors, sounds, shapes, relationships; (b) the significance of the images both personally (as established with the help of individual memory) and historically."

Y en cuanto a la anestesia, no hace caer inconscientes: "they alter sensing. That they ultimately preclude the ability of putting conscious minds together is a very useful and practical effect because we are interested in having surgical procedures without ever being conscious of pain."

Más o menos esto es con lo que me he quedado. Y recojo esta reflexión que hace el principio antes de contarnos su teoría: "We should not confuse theory, no matter how seductive, with verified facts. On the other hand, it is also the case that in discussing phenomena as complex as mental events are, we often have to settle for plausibility when verification is nowhere near."

Este libro, aún siendo corto, se me ha hecho largo de leer. Dudo de que sea la mejor forma de conocer los planteamientos de Damasio, yo no creo que me hubiera enterado de mucho si no tuviera ya leído el que cité al principio.