domingo, 30 de mayo de 2010

Falacias del déficit público

Por fin llegó el inevitable tijeretazo, el primero de los numerosos recortes en el gasto público que se han de producir (esperemos) si esto ha de volver alguna vez a una senda económica que no sea de empobrecimiento.

Dos consecuencias emparejan los analistas con este tijeretezo, las dos de las cuales me parecen erróneas, y que en global hacen que esta medida me parezca mejor que a otros de los que la comentan.

En primer lugar, dicen que esto va a suponer una contracción en la demanda. El razonamiento es muy sencillo: como se recortan sueldos a funcionarios, se quitan diversos subsidios, y se congelan las pensiones, sus perceptores van a poder gastar menos. Por ello, se contrae la demanda, lo que hará más difícil la vida a la oferta.

Y, en segundo lugar, dicen que ahora es necesaria una subida de impuestos, para aumentar los ingresos, y así contribuir a reducir el déficit público (gastos públicos - ingresos públicos). Según ello, debido a esa contracción de la demanda, hay que tener cuidadín con reducir los gastos.

Ambas conclusiones, como digo, son erróneas, y proceden como suele pasar de andar mirando el indicador equivocado. Como dice Rothbard discutiendo a Stigler, la estadísticas son un invento del Estado (lo dice el propio nombre), y serían casi innecesarias en el libre mercado. El Estado es especialista en montar indicadores y ponernos a mirar hacia ellos: pero ya se sabe donde mira el necio, cuando le señalan algo con el dedo...

Como digo, si se hace un tijeretazo, y no se bajan a la vez los ingresos, se supone que todos estos se van a seguir gastando. Por tanto, en realidad, no hay ninguna contracción de la demanda. El Estado los sigue percibiendo y gastando, de una u otra forma, la misma cantidad. Pero no es esta la falacia principal: la principal es que esos gastos recortados proceden en realidad de ingresos del sector privado, por la via de impuestos, que sin duda hubieran sido gastados gustosamente por sus perceptores y legítimos dueños. Por lo que la demanda hubiera sido la misma.

En realidad, la demanda actual se reducirá porque se impide coger más deuda al Estado (suponemos y esperamos), no porque se haga un tijeretazo. Si se le sigue permitiendo coger deuda, este tijeretazo no habrá valido para nada.

Por otro lado, la subida de impuestos, sí, podría reducir el déficit público. Pero al precio de quitar más recursos al sector privado, y contraer este, que es el único capaz de generar riqueza.

Así que no es al déficit público donde hay que mirar. Es a los gastos del Estado, a que estos no superen los ingresos. Y hay que reducir dichos gastos, no para mejorar el déficit público, sino para que se puedan bajar los impuestos, y se liberen recursos hacia los ciudadanos que, como acabo de decir, son los únicos que crean riqueza con el libre intercambio.

En resumen: la siguiente medida coherente con un plan de salida razonable es, sí, BAJAR los impuestos un 5%.

7 comentarios:

amartinoro dijo...

No sería la estadística adecuada para los empresarios o para las finanzas (en un mercado libre)? Es solo historia en el sentido de Mises, pero bien podría ser útil usada con cautela y cuidado.

Anónimo dijo...

Parece ser que la bajada de sueldo en 2400 euros al año mínimo de un funcionario medio no va a suponer que deje de generar ingresos a alguien, en cambio sí se dejan de generar si suben impuestos a gente como tú. ¡Vaya, vaya cómo os va luciendo el pelo a los liberales! Pues, hijito, yo tenía pensados unos gastos que voy a dejar de generar y en cambio mi dinero lo gastará el mediocre gobiernete en chorradinas. Te apuesto lo que quieras a que lo gasta peor que yo y los funcionarios y pensionistas, te apuesto lo que quieras a que lo derrocha y resulta menos productivo que si saliera de nuestros bolsillos.Lo que quieras a que va a resultar peor el remedio que la enfermedad. Como prueba el que es aún la ÚNICA MEDIDA que se ha tomado

Anónimo dijo...

¡Ah¡ y por no hablar de la desmotivación con la que se está ya trabajando en sectores claves para un país como sanidad, educación y seguridad, ya que no motiva nada trabajar por cuatro perras y nos han ventilado la nómina de un mes y medio enterito si sumamos subida anterior de IRPF y no cuento IVA y lo que vendrá.
Unas lumbreras los liberales en gestión de personal, por éso se explica el que en ese Juzgado la funcionaria no quitara el cartelito. por el gran cabreo y ese cabreo en los sectores que te cuento se paga cariñano en el rendimiento del trabajo, que aunque los liberales no lo crean, afecta bastante más que lo que piense y diga cualquier periodista o articulista perfectamente prescindible

Ferhergón dijo...

Muchas gracias por los comentarios.

Ángel: la información siempres es útil, y las estadísticas posiblemente también. La cuestión es si el sector privado consideraría mayor el beneficio obtenido que el coste de realizarlas, y me da la impresión de que no.

Las empresas hacen estudios de mercado y tal, pero no las estadísticas de PNB, IPC y demás que hace el estado.

Anónima: te contradices y me das la razón. El fondo del tema es que no hay recorte real. Se ahorra en un lado, pero al no recortase los ingresos, ocurre lo que dices: se lo gasta el Estado en vez del funcionario.

Siento que lo lleves tan mal; no creo que los liberales en general aboguen por recortar el sueldo a los funcionarios. Más bien, a lo que se oponen es al gasto público, y seguramente existan ahora mismo muchos gastos que deberían de recortarse antes de empezar con el sueldo vuestro.

Yo empezaría con todos los cargos políticos, y no me limitaría a recortar el sueldo.

Huber dijo...

Fernando, magnífico post. Creo que deberóas desarrollarlo en artículo. Son cosas que mucha gente (la mayoría, economistas incluidos no entiende).

Respecto de las estadísticas, estoy (por una vez) con Rothbard. Creo que fue el funcionario inglés responsable del milagro económico de Hong Kong (mo me sale ahora su nombre) el que prohibió que se recogieran estadísticas. Las estadísticas son instrumentos del gobierno para controlar y planificar la economía, desde los egipcios van necesariamente unidas a los impuestos.

Anónimo dijo...

No creo que se pueda "llevar bien" el que te ventilen ¡más de una nómina de sueldo!, es decir de repente tienes la sensación de que te chupan mes y medio gratis ¿Alguien puede llevarlo bien? Coincido en que el dinero donde mejor está es en el bolsilloo del que lo produce y en nuestro caso ya teníamos planes y compromisos, muchas veces con formación de hijos, hipotecas, compras... que vamos a dejar de hacer para que el gobierno lo tire. Pero es que hay más, durante todo este tiempo se han enchufado cientos de miles de funcionarios a dedo y los que hemos pasado oposiciones díficiles de mucha competencia ( en mi caso dos oposiciones, una de ellas a mitad de vida laboral para cambiar de destino en la que quedé número 1 parece que me había reciclado bien, ¿no?)ahora tenemos que repartir el sueldo con esta gente y trabajar por dos pesetas. No sólo yo lo llevo mal, los comentarios de gente de cualquiera de los tres sectores que menciono son para ni escucharlos, a nadie le gusta trabajar como mulos, con gran profesionalidad por una miseria.
Habría sido preferible echar a todos los puestos a dedo ¡Cómo temblamos por lo hecho en Inglaterra! ó amortizar plazas no cubriendo jubilaciones o bajas y trabajar más los que estamos, pero trabajar para mal llegar a fin de mes y no poder llevar a cabo nuestros proyectos personalesno hay gitano que lo trague. Informense y verán. Este recorte ha sido una vergüenza, nos deja, como profesionales a la altura del barro y no se nos ha preguntado ni considerado nada. ¡¡UNA VRGÚENZA SIN PALIATIVOS! ¡¡¡INDEFENDIBLE de todo punto!!!

Anónimo dijo...

Me parece que hay un punto discutible en tu exposición, Ferhergón. El estado sí puede aumentar la demanda y puede hacerlo de una sola manera: alterando la relación entre consumo y ahorro. Es decir, puede aumentarse la demanda pero sacrificando ahorros y por consiguiente, inversión y crecimiento económico futuro.
Saludos. Jorge.