jueves, 20 de mayo de 2021

Mario y el mago ("Mario und der Zauberer"), de Thomas Mann

Relato corto del autor de "Der Zauberberg" y "Die Bruddenbrook". Ya leí el segundo, y me gustó bastante, aunque entiendo que es una novela típica de saga familiar y no quizá la obra más representativa de Mann. El problema que tengo con "Der Zauberberg", o con "Der Tod in Venedig" es que me dan bastante miedo por su extensión; así, novelitas como ésta de Mario espero que me sirvan de carrerilla para dar el salto a las grandes obras de Mann. Porque, eso lo tengo claro, tarde o temprano leeré "Der Zauberberg", lo mismo que tarde o temprano leeré "Der Mann ohne Eigenschaften", de Robert Musil, pues poder leer estas novelas en su lenguaje original ha sido lo que me ha motivado para aprender alemán.

Mientras esos temidos y deseados momentos llegan, procedamos a comentar brevemente esta que acabo de leer.

Los hechos ocurren durante unas vacaciones familiares del autor en una playa italiana que no llega a identificar. Claro, que al ser Torre di Venere cerca de Portoclemente, y en las proximidades de la Toscana, poca duda cabe de que se trate de Portovenere, visitada por el mismísmo Lord Byron.

El acontecimiento principal es la actuación de un mago, el señor Cipolla, que en realidad es un hipnotizador. Esta función ocupa casi tres cuartas partes de la narración. Sin embargo, se ve precedida de un par de hechos inquietantes, que quizá deberían poner en contexto lo que ocurre en la función, pero que yo no acabo de enlazar.

En primer lugar, ante las quejas de una señora italiana por miedo a que el hijo de Mann les contagie una enfermedad con sus toses, se ven obligados a abandonar el hotel en que estaban y cambiarlo por una pensión, algo que hacen sin demasiado arrepentimiento, pues no acababa de gustarle demasiado.

La otra escena ocurre en la playa, donde hay una especie de pique con los niños italianos, empezando por una ridícula escena de lloros por el mordisco de un cangrejo, que Mann describe con gran ironía: "Eines Tages nämlich hatte ihn im Wasser ein Taschenkrebs in die Zehe gezwickt, und das antikische Heldenjammergeschrei, das er ob dieser winzigen Unannehmlichkeit erhob, war markerschütternd und rief den Eindruck eines schrecklichen Unglücksfalls hervor."

Las risas internacionales serán vengadas posteriormente cuando se le monta un pollo a los Mann por dejar que su hija (de nueve años) corra desnuda un momento para limpiarse la arena en la playa. Una vez más, Mann recurre a la épica para describir el rapapolvo: "Er tritt vor uns hin, und eine Philippika geht auf uns nieder, in der alles Pathos des sinnenfreudigen Südens sich in den Dienst spröder Zucht und Sitte gestellt findet."

Así que al comienzo de la función, parece que el orgullo local está algo tocado. Y en eso llega Cipolla, aunque algo tarde: "Alle waren spät gekommen, aber niemand zu spät; Cipolla ließ auf sich warten.". El desarrollo de la función es tenso, confiesa Mann, llegando a arrepentirse de haber llevado a los niños a un espectáculo que se muestra como poco infantil. Cipolla no tiene reparos en hacer bromas a costa de los habitantes de Torre di Venere, a los que una y otra vez "humilla" con sus ejercicios de hipnosis, al forzarles a hacer cosas contra su voluntad (que es, precisamente, en lo que consiste la gracia de los números de hipnosis, no?). "Die Freiheit existiert, und auch der Wille existiert; aber die Willensfreiheit existiert nicht, denn ein Wille, der sich auf seine Freiheit richtet, stößt ins Leere." No sé si la frase explica algo, pero ahí la dejo porque es chula.

En el momento culminante, Cipolla doblega la voluntad del más vocal de los espectadores, con lo cual deja claro quién manda en la sala. Antes de eso, ha puesto a prueba la virtud de la dueña de la pensión en que se hospedan los Mann, consolando al marido con esta frase "es Mächte gibt, die stärker als Vernunft und Tugend und nur ausnahmsweise mit der Hochherzigkeit der Entsagung gepaart sind!

Sin embargo, la sorpresa vendrá después, cuando el otro nombre del título, el tal Mario, aparece en el escenario. Mario está enamorado secretamente de una moza, algo que revela al publico Cipolla. No contento con eso, le hace creer que él, Cipolla, es la tal chavala, hasta conseguir que Mario le bese en los labios... a Cipolla. Esta es la humillación definitiva, y da lugar al trágico desenlace que no revelaré.

Mann escribe bien, pero escribe difícil, como se pone de manifiesto en las frases que he escogido. Su sutil análisis de las escenas y personajes, similar al de nuestro Javier Marías, es difícil de seguir si no se cuenta con un enorme vocabulario alemán, superior al que los diccionarios normales proporcionan (recuérdese que en alemán se inventan palabras combinando raíces, que difícilmente pueden aparecer en diccionarios). Supongo que ahora ya se entiende mejor mi respeto a la hora de sumergirme en sus obras mayores. 


miércoles, 19 de mayo de 2021

La ville qui n'aimait pas son roi, de Jean d'Aillon

Tercera y última parte de la trilogía de la Guerra de los Tres Enriques, cuya lectura he completado los últimos meses. Esta entrega final no me ha decepcionado, y diría que ha estado por encima de las dos primeras, aunque haya algún momento en que se me ha hecho larga. Lo cierto es que las intrigas ocurridas durante esta guerra histórica no tienen nada que envidiar a las que pergeñó George Martin en su Juego de Tronos; desafortunadamente, d'Aillon no tiene el talento narrador de Martin, si no hubiera pegado él el bombazo. Y es que la historia supera muchas veces a la ficción: lo que es capaz de imaginar una solo persona, por muy imaginativo que sea, no se puede comparar a lo que han "imaginado" cientos en los distintos sucesos de la historia. Porque, aunque aquí hable de unos hechos apasionantes de la historia francesa, la española es tanto o más rica que la francesa en este tipo de intrigas, que relatadas por una buena pluma tumbarían sin duda las de Juego de Tronos. ¿Se imaginan la historia de Hernan Cortés contada al modo Martin? Pues eso.

Pero volvamos a esta novela. Los personajes principales son los ya conocidos Hauteville, Rebeca de Mornay y Poulain, este último personaje histórico y en cuyas memorias se basan las novelas. Digo esto para que nadie piense en tramas de serial malo televisivo cuando se descubra que es hijo bastardo de un Borbón, porque la verdad, al parecer, es que así fue. La licencia tomada para Rebeca de Mornay, ponerla de descendiente de San Luis, sí es más de ese nivel, pero al fin y al cabo ésta sí es personaje de ficción.

Aproximadamente la mitad de la novela transcurre en Paris, lo que da disculpa a Aillon para mostrarnos sus conocimientos sobre el urbanismo de la época, algo que le encanta. Nos sitúa en un Paris pre-revolucionario, en que la gente está muy caldeada contra el monarca Enrique III, debidamente impulsada por Enrique de Guise, que quiere ser su heredero al trono por su descendencia de Carlomagno, con ayuda de los españoles y su monarca Felipe II. La situación del rey en Paris se irá deteriorando, sobre todo con la llegada del citado de Guise en loor de multitudes (uno de los mejores capítulos de la novela), hasta que se vea obligado a abandonar la capital tras un motín.

Desde ese momento, la acción se traslada a los castillos del Loire que, como se ve, no solo son bonitos, sino que también atesoran historia. La acción nos llevará a Ambois, Blois (donde el rey convoca unos Estados Generales), Tours, Saumur y Chillon, y finalmente Orleans. Los eventos históricos culminan con la alianza de Enrique III y Enrique de Navarra (el tercero de los Enriques de la guerra) para poner fin a la resistencia de Madame La Ligue ("Madame la Ligue n’est que l’assemblage de factions aux desseins fort différents : il y a les prédicateurs, qui soutiennent l’Espagne et exigent l’Inquisition. (...) Ensuite, il y a la sainte union, cette confrérie de petits bourgeois, procureurs, artisans ou marchands qui voudraient surtout payer moins d’impôt. Enfin il y a les Lorrains qui veulent Henri de Guise comme maître du royaume afin d’augmenter leurs richesses et leurs avantages."), especialmente en Paris. 

Por el camino, Enrique de Guise es asesinado a traición por el monarca, y éste sufre un destino similar a manos de un falso dominico ("À Paris, leur maison était contre la porte Saint-Jacques, ce qui expliquait leur surnom de jacobins"), el padre Clemente, lo que deja el reino francés en las manos de Enrique IV de Navarra.

Con tan apasionantes mimbres, las aventuras de los héroes de Aillon desmerecen en cierto modo el escenario, pues no dejan de ser trapacerías y líos varios. En particular, me sobra completamente todo el episodio del robo de los carros de oro que España manda a de Guise, y en el que resulta, aparte de todo, inverosímil la participación de alguno de los personajes históricos. Me cuesta imaginar a nobles como O o Richelieu metiéndose en este tinglado. Supongo que Aillon utiliza esa trama como puente entre los dos acontecimientos fundamentales de la novela: el alzamiento de Paris y la convocatoria de Estados Generales.

La guerra de los Tres Enriques es, en el fondo, una guerra de religiones, entre católicos y protestantes. Jean d'Aillon no ahorra detalles sobre ambas religiones enfrentadas y lo que suponía para el día a día en Francia. Por ejemplo, se permitían los matrimonios mixtos, pero: "Deux cérémonies religieuses seraient nécessaires pour valider le mariage : une bénédiction au temple, par un pasteur, et le sacrement donné par un prêtre catholique." Además, "le contrat de mariage prévoyait que les enfants mâles issus du couple seraient élevés dans la religion de leur père et les filles dans celle de leur mère."

Sobre el origen de la iglesia protestante en Francia: "C’est à La Rochelle que Théodore de Bèze avait présidé le synode fondateur de l’Église réformée de France. Jeanne d’Albret y avait été reçue comme une reine et son fils Henri de Navarre s’y était établi. Si Nérac et Pau étaient les principales villes du royaume de Béarn, La Rochelle était la capitale du peuple protestant."

También nos deleita d'Aillon con algunos detalles costumbristas de la época, aunque mucho más espaciados en las otras dos partes de la trilogia. Sobre las planchas, alucinen ustedes: "Sur les pierres de la cheminée étaient alignées toutes sortes de fers : des fers à braises que l’on remplissait avec une petite pelle, des fers à gaufrer, des fers à bouillonner pour les fronces ; des fers à tuyauter pour les manches. Certains étaient ronds ou ovales, d’autres recouverts de laine, d’autres encore, très fins et posés dans l’âtre, se manipulaient avec de longues tiges pour ne pas se brûler." Ahora con una en punta nos basta y nos sobra.

Ya estaba regulada la publicación del menú en los restaurantes: "L’ordonnance de mars 1579 sur les prix des hôtelleries imposait d’inscrire sur la porte des auberges le prix du manger, du boire et du coucher, or devant le Porc-Épic était noté en gros caractères : Dîner du voyageur à pied : six sols." Claro, que esto no extrañaría a nadie en un contexto en que todos sabían cuánto costaba obtener el perdón por sus pecados (en la iglesia católica, me temo): "le simple péché de chair ne se paye que six livres tournois et l’adultère quatre. En revanche, le crime bestial ou contre-nature coûte quatre-vingt-dix livres!" Puestos a regular, ¿por qué no prohibir la risa? Al parecer, se llegó a prohibir en Paris durante la revolución. Y no es broma. 

Y qué decir de los privilegios de cirujanos y médicos, con sarcasmo final: "Nous avons mis des années à obtenir la reconnaissance de nos droits. Nous sommes chirurgiens de robe longue de Saint-Cosme. La Faculté de médecine nous soutiendra. Vous savez parfaitement que seule la connaissance du latin et du grec, langues des savants, fait le chirurgien et le médecin !".

Muy interesantes me han parecido las llamadas a matar al tirano, reminiscentes de las del Padre Juan de Mariana tras la devaluación de la moneda de vellón. En efecto, es fundamental para la trama histórica que Enrique III sea declarado tirano (tras matar en Enrique de Guise) en el Paris revolucionario: "Henri III fut décrété tyran par le curé Boucher et le peuple autorisé à décider de son sort. Selon le théologien, le monarque n’était désormais qu’une bête sauvage que chacun avait le droit et même le devoir d’empêcher de nuire." Más aún, tal acto se vería como justo y heróico. Es por ello que el dominico Clement marcha a su misión autoconvencido de su justicia y sin remordimiento alguno, y que se le tiene por santo en París tras culminar su hazaña.

En resumen, una trilogía interesante, sobre un episodio histórico apasionante que yo desconocía. Lo único que se puede reprochar al autor es que quizá le haya quedado algo larga por entretenerse demasiado en las aventuras de sus protagonistas, que al fin y al cabo no son más que actores secundarios imaginados en las grandes tramas del momento.

domingo, 9 de mayo de 2021

En costas extrañas ("On stranger tides"), de Tim Powers

A Tim Powers, uno de mis escritos preferidos en mi cada vez más lejana juventud, lo retomé hace poco con su penúltima obra, "Alternate Routes". No me entusiasmó demasiado, así que opté por obras más antiguas a ver si redescubría mi disfrute con sus novelas. Ésta que aquí comento es una de sus primeras novelas y posiblemente la que le lanzó a la fama.

Lo que más me gusta de Powers es su capacidad para conseguir que te sientas como el protagonista de la novela y compartas su incertidumbre sobre lo que le está pasando, algo esperable en los mundos de magia y fantasmas en que coloca Powers a sus personajes. Es algo que me dejó alucinado en "Las puertas de Anubis" y que se mantiene en los restantes libros que de él he leído, incluido el último arriba mencionado.

Sin embargo, en este "En costas extrañas", aunque Powers sí introduce los elementos típicos de sus novelas, no consigue ese efecto de comunión con el lector, quizá por ser aún un autor sin experiencia, por lo que se queda en una novela de aventuras convencional, sin alcanzas los niveles de otras de sus obras. Pero, como digo, los otros elementos sí están ahí: los fantasmas y la lógica interna de la narración, de la que se tendrá que valer el protagonista si quiere salir con bien de las aventuras.

Se trata de una historia de piratas y, como tal, ocurre en el Caribe. De hecho, algunos de los elementos de la novela resultarán familiares a los seguidores de la serie de películas de Disney, especialmente de la cuarta entrega que se titula igual que este libro. En efecto, de aquí parece haber cogido la peli la Fuente de la Eterna Juventud y a su descubridor Ponce de León.

El protagonista es Jack Shandy, originalmente Jean de Chandagnac (""Hell, boy, life's too short for names like that. Shandy's your name."), que se hace pirata tras ser el barco en que viaja atrapado por éstos, y él condenado a morir si no se transforma. La meta de sus aventuras consistirá en Beth Hurwood, hija de un profesor de Oxford en busca de la inmortalidad, suya y de su esposa, la madre de Beth. Y por medio tendremos otros personajes, como Barbanegra (en sucesivas personalidades), Leo Friend y otros piratas.

El Caribe que nos encontramos es uno invadido por la magia, por por una magia en recesión por culpa de la conquista: el Viejo Mundo está disolviendo la magia del Nuevo, ("he came to the bitter realization that the really splendid, godlike sorceries had, gradually over the millennia, become impossible. It was as if magic had once been a spring at which a sorceror could fill the vessel of himself to the vessel's capacity,") que se va quedando concentrada en un foco en Florida, la ya citada Fuente de la Eterna Juventud, que "It's a hole in the wall between life and death, and anyone standing around is liable to catch the spray from one side or the other.". Por cierto, el Viejo mundo que sustituye al nuevo es caracterizado así por uno de los piratas: "soon now there'll be taxes and wages and laws about where to moor your boat. And you know something? I think magic will stop working here too, like it did back east.".

La Fuente de la Eterna Juventud es caracterizada por Powers en términos casi de mecánica cuántica: "In tiny extents of space or time there's an element of indecisiveness, postponement of definition, and you can catch truth as loose as an underdone egg. In our normal world this isn't a big factor because the … odds, I guess you'd say … are pretty consistent from place to place, and overwhelmingly strong in favor of Newton.". Pero aquí pasan fenómenos raros: "Shandy shook his head unhappily. "Count again, fast, and you'll get eight. Do it slow, naming each one, and you get seven.".

Estos fenómenos, por así decir, cuánticos, se trasladan luego a los combates entre los personajes, que parecen tener lugar en varias dimensiones a la vez, y en particular en momentos pasados de la vida de los personajes. Es una idea muy original, pero que Powers no acaba de implementar bien, por lo que resulta en unos textos torpes y confusos. Y es que, hay que decirlo, el amigo Powers escribe complicado, sus novelas no son fáciles de leer; es un estilo a trompicones, en que uno parece atascarse en la lectura, solo para liberarse tras gran esfuerzo en comprender lo que te cuenta. Es claro que si Powers triunfa es por la originalidad de sus historias y no por su talento narrativo. 

No se puede contar mucho más sin desvelar giros de la trama. Sí quiero decir que el pasado de Chandagnac con su padre tiene que ver con los títeres, por lo que aprenderemos que el interés en Europa central por los teatros de titeres tiene su origen en una prohibición de la tolerante iglesia protestante: "The pay had been irregular, for the great days of European puppet theaters had ended in 1690, the year of Chandagnac's birth, when Germany lifted the clergy's ten-year ban on plays using living actors,". Esta habilidad de Shandy es clave para una de las escenas decisivas de la novela. 

También es importante el aspecto femenino de la magia "Early in his career as a magician he had discovered that there were female aspects to magic as well as male ones, and that no man, alone, could have much access to the female areas." Este es otro de los elementos que usará sabiamente Powers en el desenlace de la novela, y que no deja de constituir un elemento igualador de género en una novela en la que, por lo demás, apenas hay señoras. Ya se sabe que eso de los piratas era una cosa más bien masculina, aunque no tanto lo de la magia. 

Y termino con dos frasecitas cortas chulas, de entre las poca que nos da a elegir Powers: "I had things to do then; now there's only one task left, and that's … forget." "There's a way out of every disaster except your last one."

En suma, interesante libro de aventuras de piratas, aunque no me parece de los mejor de Powers. A cualquiera le resultará entretenido, pero yo creo que también cualquiera disfrutará más con Las Puertas de Anubis y se hará mejor idea de la capacidad imaginativa del autor.


viernes, 7 de mayo de 2021

The myth of the entrepreneurial state, de Deirdre McCloskey y Alberto Mignardi

Tuve oportunidad de escuchar a Mariana Mazzucato en una reciente reunión de la OCDE. Esta señora es, supuestamente, experta en innovación y apuesta por un Estado emprendedor, y tiene el suficiente prestigio como para que la inviten a estos eventos y estar entre el comité de expertos de salida de la crisis en su patria, Italia. Como es lógico, salí horrorizado y no terminé su intervención, en parte también porque estaban censurando todas mis preguntas en el chat.

Cuando me topé con este libro y leí en su prefacio que era una refutación de las tesis de Mazzucato, no tarde en hacerme con él, y tampoco mucho en leerlo. McCloskey es una prestigiosa economista relacionada con la escuela de Chicago, muy conocida en ámbitos liberales, y a Alberto Mignardi le conozco personalmente, pues alguna vez me ha invitado a las reuniones del Instituto Bruno Leoni, que él dirige. Vamos, que este libro era un verdadero caramelo.

Glups. Mi gozo en un pozo. Así no es como se refuta a los marxistas o a los neoclásicos, por lo menos no ante un público que no esté entregado. Me ha parecido un libro pedante, repetitivo, desenfocado, desordenado e incluso aburrido. Y eso que yo estoy entregado a la causa y conozco todas las teorías que utilizan. Es un cúmulo de citas de autores de todo tipo, incluidas series y canciones, contra o burlándose del Estado. No he hecho las cuentas, pero podría ser que hubiera más texto reproduciendo citas que original de los autores. Y éste tampoco será muy original para este libro, pues la autora más citada, con diferencia, es la propia McCloskey, solo hay que ir a la sección de referencias para constatar que todas sus obras son pertinentes. O eso parece.

El libro es una gran pedantería, como rara vez me he encontrado. Valgan algunas frases cogidas de aquí y allí, pero hay mucho dónde elegir:

"how could the crooked timber of humanity yield anything but a certain “imperfection,”

"It’s not qualia alone, that is, but also quanta."

"Mazzucato does not acknowledge the issue, settling for cherry picked examples, a good many of them from fruit trees bearing incommensurate apples and oranges and cherries, mixed"

"French cuisine still depends to some degree on Le Guide Cuisinaire (1903) by Auguste Escoffier, as for example in its five “mother sauces:” béchamel, espagnole, velouté, hollandaise, and tomate."

"If you drive from Copenhagen across the bridge to Malmö in Sweden, the pastry shifts from ambrosia to fodder"

También es algo cargante el insulto constante a Mazzucato. No es que esté de más algo de sarcasmo, e incluso algún insultillo sutil, pero habrá que tratarla desde un mínimo de respeto, sobre todo para que el lector neutro que está formando su posición no salga horrorizado. Una muestra: "Her Exercises in Economic Analysis (1960) is highly recommended for Professor Mazzucato, to acquire the price theory she does not now have."¿No es mejor contar primero cómo explica los precios Mazzucato y argumentar por qué está mal? Y conste que lo hacen los autores, pero de una forma tan dispersa que, si el lector no conoce ya la teoría alternativa, le va a costar mucho localizar sus mimbres entre la vorágine de citas eruditas.

Con todo, ninguno de estos aspectos, aún siendo un obstáculo para la lectura, me hubiera impedido disfrutar del libro si de verdad se hubiera enfocado a lo que pensaba. Pero, en realidad, lo que hacen es, con la disculpa de Mazzucato, cuyo foco es claramente la innovación y el emprendimiento, recopilar los argumentos estándar contra el Estado, que ya conozco bien, sin particularizarlos específicamente para el caso que defiende la autora refutada. Obviamente, esos son los argumentos, pero hay que particularizarlos al ámbito de la innovación, Si Mazzucato defiende que Internet es creación del Estado americano, cumple explicar por qué ha sido, o demostrar que no, y no quitarse el marrón con un párrafo citando un artículo de Hazzlett sobre el espectro radioeléctrico. Para empezar, hubiera estado bien que dedicaran un capítulo a articular la hipótesis de Mazzucato y sus argumentos, como se hace en cualquier ensayo de refutación. Pero no lo hacen: lo único que encontraremos son frases sueltas de sus obras por aquí y por allá.

Y, para colmo de males, la pedantería y supuesta erudición de los autores tiene un tremendo agujero negro en España, tanto en la conquista de América (¿o es que eso no fue emprendimiento?) como en la Escuela de Salamanca. Observen los textos, que son brutales.
"crucially, the bold adventurers, in parallel with liberations in science, in music, in geographical exploration, came to be tolerated and even commended by the rest of the society, first in 17th
18th. Holland in the century and then in Britain in the 18th." Es textual, sí, yo tampoco doy crédito. Hombre, alguna aventura quedaba para esos siglos, pero la gran parte ya la habían hecho los españoles en el XV y el XVI. No estaría de más que se leyeran "La cruzada del océano". (Obsérvese que les hago recomendación, como ellos a Mazzucato, pero sin insultarles).

Y el caso es que un poco antes han dicho que "The Great Enrichment, that is, came from human ingenuity emancipated. Ordinary people, emboldened by liberalism, ventured on extraordinary projects—the marine chronometer, the selective breeding of cotton seed, the band saw, a new chemistry, or merely venturing boldly to a new job, or to the New World," O sea, que ese Great Enrichment NO empieza con el liberalismo inglés, ya ha empezado, al menos, en la España que se embarca al Nuevo Mundo.

Pero parece que las gafas ideológicas no les dejan ver esa parte de la historia. Como también les impiden reconocer los orígenes de las teorías liberales en nuestra Escuela de Salamanca: "the new philosophy of liberalism began to speak in earnest of political egalitarianism and adult empowerment. It was a curious result of a long series of liberating accidents, after 1517 in Luther’s theses, after 1568 in the Dutch Revolt, after 1642 in the English Civil War, after 1688 and 1776 and 1789 in the English and American and French revolutions.". Menos mal que tenemos a Elvira Roca para contarnos cómo el origen del liberalismo, de la palabra y posiblemente del concepto, se radica en las Cortes de Cádiz.

Para McCloskey y Mignardi solo se empieza a crear riqueza con el protestantismo y la Revolución Industrial. Gran visión histórica. 

Por si fuera poco, y en clara contradicción con las consecuencias de las teorías que exponen, no tienen problema con la existencia del Estado para determinadas funciones, ni más ni menos que para el control de la pandemia actual, en que ya hemos visto con qué brillantez han actuado todos, sin casi ninguna excepción: "We do not want to erect a liberal counter-myth, that private provision can always take care of everything. COVID-19 needed to be scotched by the State..." O sea, que el Estado emprendedor es un mito salvo si es para luchar contra las pandemias. Por este desagüe conceptual se le puede ir todo el bello razonamiento construido a base de erudición y pedantería. ¿Por qué para la pandemia sí y para otras cosas no?

Además, según ellos, se puede medir "the total production of an economy in terms of value.(...) GDP measures the capacity of the marketed portion of the economy." Otro gazapo conceptual camuflado entre pensamiento y pensamiento.

La verdad es que la lectura de este libro es un horror y no la recomiendo. Es más, espero que no lo lean más que economistas austriacos, porque en otro público neutro podría tener un efecto indeseable en favor de Mazzucato, simplemente por efecto repelencia. 

¿Se puede salvar algo? Hombre, siempre. Entre sarcasmo e ironía, me he encontrado con esta frase brillante: "Armed with coercion, the entrepreneurial State forces people boldly to go where no one has gone before. For 27 or 109 years." Y también me ha encantado la cita a Yes, Minister con que se cierra el penúltimo capítulo, aunque no acabe de convencerme su pertinencia en ese lugar.

lunes, 3 de mayo de 2021

Cuando fui mortal, de Javier Marías

Tras terminar Berta Isla, descubrí que tenía un par de obras de Javier Marías sin leer, de las antiguas. Esta es una de ellas. Consiste en 12 cuentos de diversa procedencia, todos menos uno previamente publicados.

Lo más interesante de su lectura quizá sea ver a Marías en estilo embrionario, en que esas frases largas y llenas de matizaciones se quedan cortas, como si aún no tuviera confianza suficiente para llevarlas hasta los desarrollos posteriores. Pero, precisamente por eso, no estamos ante el mejor Marías. 

La mayor parte de los cuentos no me han dicho nada. Los tres que más me han gustado son "Cuando fui mortal", "Sangre de Lanza" y el último "No más amores", que es el que me ha parecido más redondo.

"Cuando fui mortal" es original, ya que es una narración realizada por un muerto (¿inspiración de la película de Amenábar "Los otros"?) y tiene algunas reflexiones curiosas sobre el contraste entre la vida y el imaginado tiempo de muerte: "Es absurdo que permanezca el espacio y el tiempo se borre para los vivos, o en realidad es que el espacio es depositario del tiempo, sólo que es silencioso y no cuenta nada." o "ahora no sólo recuerdo lo que vi y oí y supe cuando fui mortal, sino que lo recuerdo completo, es decir, incluyendo lo que entonces no veía ni sabía ni oía ni estaba a mi alcance, pero me afectaba a mí o a quienes me importaban y acaso me configuraban."

"Sangre de Lanza" es el más largo de los cuentos del volumen y es un relato estilo detectives. Quizá por lo primero es más próximo al estilo de las novelas de Marías y por eso lo haya encontrado destacable. Me quedo con estas dos frases: "Vestirse para desvestirse, pensé, por si quería yo ver lo segundo.", "es verdad que el pasado se hace remoto cada vez más pronto."

No obstante, las frases más auténticamente Javiermarianas las encontramos en el primero de los cuentos "La herencia italiana": "no tuvo más remedio que plantearse un divorcio raudo y reconocer su error (esto es, su impaciencia, o su debilidad, o su sumisión al hábito, o su resignación)." (obsérvense las rematizaciones en el paréntesis). Aunque creo que destaca más esta en "El tiempo decisivo": "Los locutores de radio tuvieron que suspender su grito, lo dieron sólo cuando él lo quiso, no un segundo antes. Negó la inminencia, y no es tanto que detuviera el tiempo cuanto que lo marcó y lo volvió indeciso, como si estuviera diciendo: ‘Yo soy el artífice y será cuando yo lo diga, no cuando queráis vosotros. Si es, pues soy yo quien decide.’"

Rescato también ésta de "Todo mal vuelve" con la que me identifico plenamente (en mi caso, cuando leo en alemán) y así espero que nadie me considere pedante por tratar de hacerlo: "de hecho comentó que había venido leyendo las Tristia de Ovidio en el avión de París, y lo comentó no tanto con pedantería cuanto con la satisfacción que produce el logro de lo que cuesta esfuerzo."

Y por último esta extraña frase que hay que leer con cuidado.: "Si no desiertas del desierto el desierto se hará transitivo y te desertará y transitivo no en el te sino en el hacerte desierto." Está bien escrita, no le falta ninguna palabra, de verdad.

Este librillo se lee en un pispas, por lo que sería absurdo no recomendarlo por no ser de los mejores de Marías. Cualquier lector encontrará disculpa para justificar la inversión en tiempo que le suponga, aunque solo sea esa frase del desierto.

domingo, 2 de mayo de 2021

The Scam, de Sucheta Dalal y Debashis Basu

Tras ver la miniserie casi homónima con gran interés, decidí leer también el libro para ver si así comprendía mejor la naturaleza del Scam (estafa) que cuenta la serie. ya que no acababa de quedarme claro en que consistía. Además, este libro fue un best seller en los 90 en la India, y ha tenido reediciones hasta 2005, por lo que muy malo no creía que fuese a ser.

Puffff. Es malísimo, es casi ilegible, así que ya dejo dicho que mejor no leerlo. En cambio, la serie está bastante bien hecho, y deja razonablemente claro de qué iba el scam, aunque uno no acabe de comprender sus detalles. El protagonista de la serie, aunque no tanto del libro, es un tal Harshad Metha, que gozó de gran fama en la India en su momento por sus actividad en la bolsa de Bombay, que le condujo de la pobreza a un sinfin de millones, y luego de vuelta al ser el protagonista inical de este Scam, aunque ni mucho menos el principal.

¿En qué consistía la estafa? Pues, como digo, no lo acabo de tener claro, aunque me he hecho una cierta composición de lugar. Se podría resumir así: la absurda regulación financiera en la India forzaba a los distintos agentes del sector a actuar de forma bastante informal para mantener en funcionamiento el sistema. Algunas pistas sobre el caos regulatorio: 

"The system was unique. Imagine a business where the government dictates what price you pay for your raw material (interest paid on deposits), selling prices (interest earned) and whom to sell– a business that is a 53.5% disaster."

"in 1985, to cover up one foolish idea (of forcing the banks to buy low-interest securities) the government came up with another. Banks were told to show their investment at cost in their books." Los bancos reaccionaron: "They started switching their securities. They would sell one for Rs 100, which had a market value of, say, Rs 90. Then they would pay Rs 95 to buy a security worth Rs 85." Pero de esta forma ajustaban mejor los libros al valor de los bonos (que tenían que comprar obligatoriamente).
"Banks had no money left after funding the government at a low cost and writing off bad loans made under political pressure." Pese a todo, se les exigía prestarlo las PSUs (Public Service Utilities). "The banks picked up the bonds on condition that the PSUs would also make additional deposits with them.
(...) The idea was simple: collect money from the public sector companies with a promise to deliver a fixed return and deploy it in the equity and money markets where the returns were much higher."

Añadamos en el coctel la incompetencia burocrática, en este caso de la oficina de registro de la deuda pública (PDO): "Brokers and bankers quickly learnt to take advantage of PDO’s sloppiness. They created delays and deliberately had the SGLs bounced to show an artificially higher balance and then traded on that." "Often, banks issued SGLs without realising that they had no balance in the PDO to support the sale. To counter this came another instrument: BRs. A selling bank would issue a BR instead of securities. The technique was especially useful in the case of buyback deals (ready forward) for short periods where there was no need to exchange physical securities."

Lo que nos lleva a un panorama como el que se describe a continuación: "The banks needed brokers’ help to hide losses. In return, the brokers needed bank money and their treasury deals to make abnormal profits. The mutual funds needed brokers and banks for subscription to their schemes while the brokers needed mutual funds to dump shares at high prices and create liquidity for their next capers." en que todo el mundo está metido en la ciénaga.

Así pues, la base del funcionamiento del sistema, casi todo informal, era la confianza, a la que tanta importancia da Harshad Mehta en la serie. Como todo es informal, no puede haber papeles porque el sistema es impracticable pasando por la burocracia, se tienen que fiar todos de todos. Pero, claro, si todo es informal, pueden surgir listos beneficiándose del sistema, que básicamente es lo que parecía hacer Mehta, algo que había aprendido de los demás agentes, entre ellos el más "diligente", el banco americano Citibank.

En resumen, una colusión entre lo público y lo privado perfectamente imaginable es un país como la India de Indira Gandhi, en la que todos los próximos al poder estaban protegidos de una u otra forma, mientras que un relativo outsider, como Harshad, quedaría a la intemperie en cuánto se denunciara alguna irregularidad, como eventualmente ocurrió (con la noticia que publicaron los autores de este libro en Times of India).

A Harshad le pillan en un momento en que tiene que restituir 500 crores de rupias a un banco público de Bombay (por cierto, ojo con los múltiplos indios, que no son a los que estamos acostumbrados: 1 crore son 10 millones; 1 lakh, 100.000). Siguiendo la práctica habitual. le han dejado los 500 crores para que compra bonos del Estado, y los ha usado para comprar acciones, siempre con la idea de eventualmente dar los bonos al banco en los plazos estipulados regulatoriamente (10 días).  Una serie de desafortunadas circunstancias hace que se descubra el agujero y, al exigir a Mehta que devuelva la pasta, éste no puede hacerlo porque la Bolsa de Bombay ha cerrado por huelga lo que le impide vender sus acciones. En consecuencia, pierde credibilidad, los valores que recomienda (y tiene) pegan un petardazo, y se ve abocado a la ruina.

Y es que la naturaleza de la estafa parece ser la siguiente, entiendo que únicamente viable porque la bolsa de Bombay debía de ser un mercado muy estrecho, sino no parecen verosímiles todas las historias que nos cuenta el libro de cómo los Bulls consiguen que suba el precio, y los Bears que baje. Metha se dedica a la compra de determinadas acciones, que además recomienda. Consigue fondos principalmente de compañías y bancos públicos para dicha compra, con lo, a base de meter dinero, el precio de la acción sube y sube. Y la subida seguirá, mientras siga canalizando fondos a la compra de las mismas, con independencia de su valor. Las subidas que se consiguen son espectaculares, "The scrip rose to a dizzy Rs 2800 last year, to hurtle down to around Rs 50 in end-June." es un ejemplo de las oscilaciones de los valores así tratados, en este caso a la baja. Los resultados de Metha son impresionantes: "from 1982, Growmore had averaged returns of more than 80% each year."

Cuando Metha consigue esos precios para sus acciones, sin relación alguna con su valor, el problema es cómo venderlas. Él bien lo sabe, como declara aquí:"“Exit is more important than entry. It is easy to buy. Where does one sell? Unless you have created a market to sell.”" Y claro que había creado un mercado donde vender: todos los fondos de inversión de las compañías públicas a los que se colocaba de forma inmisericorde las acciones cuyo precio así había levantado. Que Metha se sabía los trucos del mercado indio no se puede dudar, que tuviera las mínimas nociones de finanzas es otra historia,como prueba su "teoría" sobre el PER, que es para mear y no echar gota: "high P/E stock is a higher-than-average performer. So, contrary to what is commonly believed, this scrip is not one to be sold. In a growing market you can make more money in high P/E scrips than in low P/E ones. A 10% earnings growth in a scrip with a P/E of 50 means a further growth in price." Según nos dicen los autores, el amigo Metha no tenía empacho en recomendar la compra de acciones con PERs superiores a 200.

Si bien para los periodistas autores del libro no parecen tener claro que sea la burocracia india la causa última de que hayan pasado estas cosas (digo cosas, porque el libro abarca otra estafa posterior a la de Mehta ocurrida en el año 2001), sí dan pistas suficientes para que un lector más familiarizado con la regulación y sus efectos pueda identificarlos como tal. A ellos les sorprende la pasividad o negligencia de los reguladores financieros indios ("he was a sixty-three-year-old bureaucrat with a penchant for armchair investigation", "RBI (el banco central de la India) is an ivory tower, full of self-important officials who are information-averse and market-blind.") o de su parlamento ("One broker was subjected to the same set questions from different members. He wondered if this was a form of intense and clever probing. Soon he realised that many of the members had been given the same questions to ask. So irrespective of whatever explanations the broker offered, the same questions popped up again and again.") o de sus jueces ("the biggest function of the Special Court over the last seven years has been decide whether notified persons could leave Bombay for even short trips").

En resumen, que estafa parece que hubo. aunque no está claro quiénes fueron los estafadores ni los estafados. Y que hacen muy bien los indios en meter sus ahorros en oro, porque con el panorama que tenían (no sé si seguirá así) en los mercados bursátiles, mejor ni acercarse. Y en cuanto a este libro, como dije al principio, tampoco conviene acercarse a él, mejor ver la serie si el tema te interesa.