viernes, 29 de diciembre de 2023

Todo se desmorona ("Things fall Apart"), de Chinua Achebe

 No me apetecía mucho darle confianza a la literatura nigeriana, pues mi experiencia previa con Wole Soyinka, premio Nobel de literatura, no había sido demasiado voyante (ver aquí y aquí). Pero como la novela era corta y ya la tenía en el Kindle, me dije que poco podía perder y me animé.

Gran decisión. Chinua Achebe es un gran escritor que nos narra una historia apasionante por muchas razones. Es tan buen escritor, que me ha parecido el Amin Maalouf nigeriano, capaz de usar un estilo narrativo propio que te traslada a la Nigeria dónde transcurre la narración, que se te cuenta como si lo estuvieran haciendo los ancianos de la tribu.

Achebe nos cuenta la historia de los Umuofia, usando como centro uno de sus personajes notables, Okonkwo, trabajador y orgulloso de las costumbres y vida de su clan. No es toda la historia en sentido convencional, pero tampoco cabe tener mucha más historia de la que nos cuenta Achebe, pues estas tribus parecen detenidas en el tiempo. Y aunque lo que Achebe cuenta ocurre a principios del siglo XX, cualquiera de las cosas que hace la tribu parecen haber evolucionado muy poco durante milenios Algunos adelantos tecnológicos sí han incorporado, como el machete o la pistola, pero todas las costumbres parecen remontarse al principio de los tiempos.

Es precisamente a dichas costumbres a las que Achebe dedica la primera de las dos partes del libro. En un relato apasionante, en que veremos matrimonios, castigos, funerales y juicios tribales, tal como los celebran y los han celebrado, trufado por perlas de sabiduía Umuofia y relatos que pasan de padres a hijos. Se trasta de una narración muy costumbrista, con pocos sucesos que hagan avanzar el relato.

Por ejemplo, he aquí la estructura de las viviendas: "He had a large compound enclosed by a thick wall of red earth. His own hut, or obi, stood immediately behind the only gate in the red walls. Each of his three wives had her own hut, which together formed a half moon behind the obi. The barn was built against one end of the red walls, and long stacks of yam stood out prosperously in it. At the opposite end of the compound was a shed for the goats, and each wife built a small attachment to her hut for the hens. Near the barn was a small house, the "medicine house" or shrine where Okonkwo kept the wooden symbols of his personal god and of his ancestral spirits."

Nos habla de sus trabajos y sus comidas, muy basadas en un vegetal llamado yam: "Yam, the king of crops, was a very exacting king. For three or four moons it demanded hard work and constant attention from cockcrow till the chickens went back to roost." Su dieta es tan peculiar que la llegada de una plaga de langostas en saludada con alborozo: "They settled on every tree and on every blade of grass, they settled on the roofs and covered the bare ground. Mighty tree branches broke away under them, and the whole country became the brown- earth colour of the vast, hungry swarm."

De especial valor me han parecido los cuentecillos y dichos tradicionales, que Achebe incardina magistralmente en la narración, lo que es clave para la magia que desprende esta lectura: "Mosquito, she had said, had asked Ear to marry him, whereupon Ear fell on the floor in uncontrollable laughter. "How much longer do you think you will live?" she asked. "You are already a skeleton.""

Sobre todo, tiene importancia la descripción que hace su religión y creencias. Por supuesto, hay que ser respectuoso con ellas, al mismo tiempo que se reconoce que su irracionalidad posiblemente causa perjuicios a la comunidad o a los individuos de una forma absurda, Así, la costumbre de abandonar a los gemelos recién nacidos a su suerte, o el castigo que se le impone a Okonkwo por un accidente.

Son estas creencias supersticiosas, sin base, precisamente las que van a causar que todo se desmorone, como dice el título, cuando estas tribus entran en contacto con el hombre blanco inglés, inicialmente con los misioneros, pero luego también con sus costumbres y específicamente su sistema judicial. Esto es lo que se cuenta en la segunda parte,

Okonkwo se convierte, ahora sí, en el protagonista de la historia, comenzando por ese accidente que trastoca casi completamente su vida: "His life had been ruled by a great passion-- to become one of the lords of the clan. That had been his life- spring. And he had all but achieved it. Then everything had been broken. He had been cast out of his clan like a fish onto a dry, sandy beach, panting."

Pese a todo, y pese a la irracionalidad de su castigo, seguirá apegado a sus tradiciones, en las que apuesta por prosperar, lo que le llevará precisamente a ser el más opuesto a la colonización de los blancos, y al final trágico que se intuye desde mediados del libro.

Y es que "The white man is very clever. He came quietly and peaceably with his religion. We were amused at his foolishness and allowed him to stay. Now he has won our brothers, and our clan can no longer act like one. He has put a knife on the things that held us together and we have fallen apart."" El sistema judicial inglés castiga alguna de las tradiciones Umuofia con la prisión o la muerte, por ejemplo el abandono de recién nacidos, o manifestaciones de justicia tradicionales. Lógicamente, los afectados entre los indígenas son los más propensos a pasarse al lado de las costumbres blancas, y eso abre el cisma a que se refiere la frase anterior. Lo que ocurre cuando la costumbre parece arbitraria, esto es, con las que se deben a supersticiones.

Es muy llamativo que los cristianos impongan su fe a estas tribus basándose, paradójicamente, en su mayor conocimiento científico y no en la existencia de un Dios realmente superior. Lo que convence a los Umuofia que se convierten es que la iglesia construida sobre el Evil Forest no se derrumba a los 28 días. En este contexto, es muy interesante a la par que deliciosa la convesación que mantienen uno de los sabios de la tribu con uno de los misioneros, sobre sus respectivas religiones.

En fin, se trata de un libro redondo, muy bien escrito y con temas para la reflexión y el disfrute. Para mí, todo un descubrimiento, que me llevará a leer en breve las otras dos novelas del autor que componen su trilogía africana, y cuyos títulos dejo aquí para el interesado: Arrow of God, y No longer at ease










jueves, 28 de diciembre de 2023

The happiest refugee, de Ahn Do

Segundo intento en pocos meses de leer algo interesante sobre Vietnam, y segundo fracaso. No tengo suerte con los escritores vietnamitas. El primer fue The sympathiser, y me resultó un truño pese al interesante comienzo. Por cierto, que debo ser de los pocos a los que no le gustó, porque parece que van a sacar una serie.

Sin arredrame por el fracaso, lo he intentado de nuevo con este Ahn Do. ¿De dónde lo he sacado? En uno de los capítulos de la serie australiada "Utopia", una especie de "Parks & Recreation", se hace referencia a este tipo como alguien divertido. Me quedé con el nombre, y buscando un poco en Internet apareció este libro, que yo supuse sería lo que le había lanzado a la fama. Es una suposición equivocada, que tendría repercusiones sobre el interés de la lectura.

A priori el libro pintaba francamente bien. Ahn Do huyó de Vietnam a los dos años, en una barca atestada por sus familiares. Y este libro es su biografía, contada con tintes humorísticos. El dato de que huyó con dos años lo descubrí leyendo el libro, con lo que parte de mi expectativa, conocer cómo era la vida en Vietnam antes de la guerra o con los comunistas, quedó bastante reducida. No obstante, seguía siendo una lectura atractiva.

Pero el problema principal viene de que, en realidad, este libro no lanzó a la fama a Ahn Do, sino que es, más bien, su esfuerzo por capitalizar la fama que ha adquirido como comediante. Vamos, que el señor Do ya era una celebrity antes de escribir el libro. Por lo que esta novela es como si me pongo a leer la biografía de José Mota.

Hombre, con la diferencia de que Mota no tuvo que huir de Vietnam, y aquí es precisamente donde radica el interés de esta lectura, que queda confinado a sus primeros capítulos. En primer lugar, tenemos la gesta épica de la huida de Vietnam en un barco, repleto de 30 personas, que no solo tendrá que esquivar a las patrulleras comunistas en el delta del Mekong, sino que se verá confrontada por piratas en dos ocasiones, siendo este el verdadero peligro. En todo caso, Ahn Do no cuenta esto de primera mano, como es lógico, aunque lo viviera con dos años. Hasta aquí se nos cuenta lo poco que se nos va a contar de la vida en Vietnam con la guerra o con los comunistas: "Up until 1975 when the communists took over, it was legal for traders to sell goods on the trains in Saigon. But since the end of the war the communists have made all trade that isn’t documented with government papers illegal."

Luego la narración pasa a la infancia de Do como refugiado en Australia ("A quick word of advice for any immigrants moving to a new country: before sending your children to school, please ask the immigration authorities if any of your names are a local word for ‘poo’."), con los ciclos típicos de la fortuna. Es destacable el rol del padre, verdadero emprendedor y que será capaz de insuflar dicho espírtitu en sus hijos. Me gustan varias de sus lecciones, por ejemplo esta, cuando hacen fiesta familiar para celebrar que Do NO ha sido elegido capitán de la clase: "If the worst happens, if you lose and fail, but you still celebrate coming second because you’ve given it a red hot go, there is no need to fear failure." Combinado con la tolerancia de sus padres: "They always had mammoth dreams for us, but at the same time they never put us under any pressure."

Ese espíritu emprendedor aflora muchas veces en la novela, y me hace gracia que revele a Do el proceso de imitación de los emprendedores que limita las posibilidades de los monopolios, algo que sin embargo nuestros politicos parecen desconocer, ya que se empeñan en regularlos y crear así las barreras de entrada de cuya carencia se queja Do: "The only problem with having a monopoly and raking it in was that soon other entrepreneurial hippies noticed. Within a few months there were five other stalls selling crystals and crystal jewellery. My market dominance was crumbling and I needed an edge"

A partir del momento en que Do empieza a decicarse a la comedia, relativamente pronto, la novela pierde todo el interés y empieza a ser una especie de "Tbis is us" en que todos somos mega-guays y buenas personas, y la vida nos sonrie porque somos cool. Se dedica a contarnos los programas en que participa, cómo enchufa a su madre en un evento, o que le dan a su hermano Khoa el premio al mejor joven australiano del año (!). Todo esto se me ha hecho insoportable.

Y si por lo menos fuera divertido, hubiera disfrutado el libro por igual, Pero, lo siento, es que las cosas que cuenta este señor no me hacen gracia. Como, en general, no me suelen hacer gracia los comicos de monólogos. Este no iba a ser menos.

En cuanto al estilo, no es una narración biográfica al uso, sino más bien una colección de anecdotas con las que el autor trata de hacernos sonreir o reir. Las anecdotas no están aisladas y se cuentan con cierta cronología, por lo que sí se queda uno un poco con cómo ha sido la vida de Do, si es que a alguien le interesa.

Aunque este libro fue premiado como libro del año en Australia (lo que revela el potencial literario del continente). a mí Ahn Do me ha parecido un escritor mediocre, y tengo claro que este libro fue para ganarse un dinerillo extra apoyado en su fama. De hecho, no tiene arrestos en terminar la novela anunciando que ya está escribiendo una versión para niños con su mujer, y una segunda entrega, ahora con recuerdos de su hermano también. Supongo que no tardará en hacer un tercero con las recetas de cocina de su madre. Mientras se vendan, que no decaiga.

Yo, por mi parte, asumo que he perdido el tiempo con esta lectura.  

miércoles, 27 de diciembre de 2023

Maldita Roma, de Santiago Posteguillo

Las obras de Posteguillo tienen prioridad sobre cualquier otra lectura (con la excepción de Juego de Tronos, si es que alguna ver Martin se digna a publicar las restantes entregas) y este "Maldita Roma" me lo he leído según me enteré de que se publicaba.

Para quien no siga al autor, estamos ante la segunda entrega de la serie que dedica a Julio César, de la que leí ya la primera en su momento. Allí la historia terminó con Julio César exiliado y un conflicto larvado en Hispania tras huir el lugarteniente de Mario, Sertorio, a la península ibérica. Aquí retoma Posteguillo la historia, que tiene como fondo el conflicto entre los optimates y la facción que Posteguillo llama los populares. Los primeros defienden los privilegios de los ciudadanos romanos viejos, mientras que los segundos quieren extender los derechos de la ciudadanía a otras capas de la población, incluyendo más allá de Roma.

Contra este fondo, Posteguillo nos ofreca una voluminosa novela que supera las 1000 páginas. No hay que preocuparse demasiado por la extensión, porque la historia es apasionante y el autor la cuenta muy bien, Solo llamo la atención sobre dicha extensión porque, pese a todo, la sensación que se tiene que Posteguillo apenas profundiza en lo que nos cuenta, sino que se limita a quemar etapas hasta llegar al comienzo del tercer volumen en que cubrirá la guerra de las Galias, y en el que imagino que se saldrá, pues le esperan espectaculares batallas que contarnos. Y todos los lectores de Posteguillo sabemos que este es su punto fuerte, la narración cinemática de batallas.

Y es que durante esta novela se cubren las guerras Sertorias (entre Pompeyo y Sertorio), la rebelión de Espartaco o la limpieza de piratas del Mediterráneo, sin olvidar las proezas de Pompeyo por el oriente, que casi le llevan al mar Caspio tras atravesar la actual Georgia, la Iberia Caucásica. Si esto parece poco, no hay que olvidar que hay que ir presentando a Cleopatra, y qne en las intrigas del Senado hay que dejar brillar a Cicerón y al nuevo Catón.

O sea que hay material, de importancia, para dar y tomar. No es de extrañar pues que, pese a la extensión del libro, el lector se quede con la sensación de que "quien mucho abarca, poco aprieta".

Como siempre, me resultan de gran interés las breves incursiones en la descripción institucional que hace Posteguillo. Cómo se conseguía la separación de poderes, y como los afectados luchaban contra ella, con sus trapacerías y filibusterismos. Se ve muy claro en los momentos en que se plantea la aprobación de leyes en el Senado.

Específicamente, me ha llamado la atención la forma en que Sertorio consigue el apoyo en Hispania, algo jamás imaginado por ninguno de los políticos que nos gobiernan o pretenden hacerlo: "una de las primeras normas que aprobó ese Senado fue una reducción muy sustancial de los impuestos, y Sertorio la ha acatado. Eso le ha hecho muy popular en toda Hispania," Ello, porque "Sertorio había creado un nuevo Senado en Hispania, nuevas leyes, y los celtíberos apoyaban esas normas más justas, sin expolios de los recursos locales en beneficio de unos potentados que se refugiaban tras normas dictadas por ellos mismos en su Senado corrupto de Roma."

Y poco más. El final del libro está construido como el final de la temporada de una serie, dejándonos a cada uno de los protagonistas en sus puestos de salida para la tercera entrega, y evidencia ese gran talento narrativo de Posteguillo que poco aflora en las restantes páginas. Solo queda esperar con impaciencia la tercera entrega de la saga (quien no pueda esperar siempre podrá leer la obra de Julio César, o más recientemente a McCollough).

Cierro llamando la atención sobre esta frase, en la parte final del libro, que no me resisto a traer aquí: "Cicerón había hablado con Pompeyo y aquél le había compartido su idea de que la Galia acabaría con César, pero a él siempre le gustaba tener un plan alternativo."

Tu quoque, fili mi!!!



"



martes, 26 de diciembre de 2023

El hombre que ríe ("L'homme qui rit"), de Victor Hugo

Cómo escribe el señor Victor Hugo, una verdadera pasada. Es pura pasión desatada y con él te hace subir y bajar. Una verdadera delicia leer sus novelas, y esta no es la excepción, No me atrevo a afirmar que sea el mejor escritor de la historia, pero sí creo que es el mejor escritor en francés.

Pero lo cierto es que cuando uno deja de quedar obnubilido por sus frases y su emoción, y es capaz de reflexionar sobre lo que Hugo le ha contado, se descubre el verdadero punto débil del gran escritor francés: lo que cuenta es un folletín tendente a la chorrada. Es algo que ya experimenté con su obra magna, "Les Miserables", y que, por supuesto, es mucho más acusado en novelas secundarias como esta que con tanto entusiasmo he empezado a glosar.

Gynplaine es ese "hombre que ríe" que da título al libro, y tal nombre se debe a la sonrisa eterna que le dejaron de pequeño, en una costumbre bárbara de la época por la que se alteraban cuerpos y rostros de los recién nacidos para satisfacer determinadas necesidades de los poderosos. La protagonista es Dea, una niña, ciega, con la que se encontrará a poco de empezar la historia. El tercero es discordia es una especie de buhonero-charlatán llamando Ursus, el Jean Valjean de esta historia.

Los tres son personajes improbables, y juntos tejen una telenovela más improbable aún, con algunas escenas absurdas, a la par que otras memorables, que solo se salvan por el poder narrativo de Victor Hugo. Entre las mejores escenas de la novela está el interrogatorio estilo inquisición que le hacen al protagonista en Londres, donde tenemos esta frase "Pour avoir peur de la magistrature, il suffit d'avoir peur; il n'est pas nécessaire d'être coupable.". También dejo aquí un párrafo espectacular procedente de la escena:

"A moins qu'il ne te plaise expirer ici pendant des heures, des jours et des semaines, et agoniser longtemps d'une épouvantable agonie affamée et fécale, sous le poids de ces pierres, seul dans ce souterrain, délaissé, oublié, aboli, donné à manger aux rats et aux belettes, mordu par les bêtes des ténèbres, tandis qu'on ira et viendra, et qu'on achètera et qu'on vendra, et que les voitures rouleront dans la rue au- dessus de ta tête; à moins qu'il ne te convienne de râler sans rémission au fond de ce désespoir, grinçant, pleurant, blasphémant, sans un médecin pour apaiser tes plaies, sans un prêtre pour offrir le verre d'eau divin à ton âme; oh! à moins que tu ne veuilles sentir lentement éclore à tes lèvres l'écume affreuse du sépulcre,"

La escena inicial fija el tono del libro. Hugo se explayará hasta la saciedad contándonos el abandono de Gwynplain en la península de Portland (al sur de Inglaterra) y sus primeros y difíciles pasos bajo el viento de invierno, que no obstante le llevarán a rescatar a Dea y a encontrar el carromato de Ursus cuando ya todos los damos por pérdido.

En paralelo, se nos narra con todo lujo de detalles, casi remolino a remolino, la travesía de los "comprachicos" vascos que han abandonado al niño. Travesía que no va a ningún lado pues culmina en naufragio del que solo restará una botella con un mensaje explicando la ascendencia del chaval. Y, con esto, habremos leído la tercera parte de una novela de unas 800 páginas.

Y es que Hugo se recrea en las escenas que conforman su historia, que por otro lado son escasas. Me recuerda un poco a la prolijidad de la escena en que Mario espia a los revolucionarios subido en una mesa y a través de un agujero en la pared, hablo de Les Miserables claro. Esa recreación, insisto, solo se salva con la fuerza que tiene su narración.

Algunos ejemplos de esas escenas iniciales.

"«L'or perd annuellement par le frottement un quatorze centième de son volume; c'est ce qu'on nomme le frai; d'où il suit que, sur quatorze cent millions d'or circulant par toute la terre, il se perd tous les ans un million. Ce million d'or s'en va en poussière, s'envole, flotte, est atome, devient respirable, charge, dose, leste et appesantit les consciences, et s'amalgame avec l'âme des riches qu'il rend superbes et avec l'âme des pauvres qu'il rend farouches."

"Il y avait de la science et de la subtilité dans la construction de l'ourque, mais c'était de la science ignorante et de la subtilité barbare."

"La marée pourtant, c'est éternel; mais l'éternité obéit à l'homme plus qu'on ne croit."

"Rien ne fait le coeur de pierre comme d'être chaudement entre deux draps."

Y ahora un par de párrafos de aquí y allá:

"A l'angle des vieilles mappemondes du quinzième siècle, on trouve un large espace vague sans forme et sans nom où sont écrits ces trois mots: Hic sunt leones. Ce coin sombre est aussi dans l'homme. Les passions rôdent et grondent quelque part en nous, et l'on peut dire aussi d'un côt obscur de notre âme: Il y a ici des lions."

"Londres, à tout prendre, est une ville qui a du bon. Avoir dédi une cathédrale à saint Paul, c'est de la bravoure. Le vrai saint cathédral est saint Pierre. Saint Paul est suspect d'imagination, et, en matière ecclésiastique, imagination signifie hérésie."

Un aspecto que me atrae enormemente de Hugo es su vena revolucionaria, anárquica si se quiere, aunque yo creo que el se hubiera limitado a reconocerse como repúblicano. Destaca el párrafo siguiente, en que bastaría sustituir el protagonismo del rey por el de los políticos para que fuera completamente actual:

"Une habitude idiote qu'ont les peuples, c'est d'attribuer au roi ce qu'ils font. Ils se battent. A qui la gloire? au roi. Ils paient. Qui est magnifique? le roi. Et le peuple l'aime d'être si riche. Le roi reçoit des pauvres un écu et rend aux pauvres un liard. Qu'il est généreux! Le colosse piédestal contemple le pygmée fardeau. Que Myrmidon est grand! il est sur mon dos. Un nain a un excellent moyen d'être plus haut qu'un géant, c'est de se jucher sur ses épaules. Mais que le géant laisse faire, c'est là le singulier; et qu'il admire la grandeur du nain, c'est là le bête."

Por último, me resultan muy interesantes los conocimientos jurídicos de Hugo, que desliza en repetidas ocasiones en su narración. Hay varias reflexios sobre el sistema legal y judicial inglés en comparación con los continentales, con la preponderancia de la costumbre, En particular, gracias a Hugo descubro de donde viene lo de los "circuits" estadounidenses, nombre que siempre me ha llamado la atención, Hugo lo aclara en esta frase, que dejo aquí a modo de recordatorio.

"Le magistrat ambulant existe en Angleterre; il s'appelle juge de circuit, et rien n'était plus simple que de voir dans ce carrosse le véhicule d'un magistrat en tournée."

Está claro que he disfrutado enormemente con esta lectura, y que no puedo dejar de recomendarla. Eso sí, el lector que me haga caso, no repare demasiado en los detalles de la trama que le cuenta Victor Hugo para que no se le quede cara de tonto.

viernes, 24 de noviembre de 2023

El psiconalista ("The Analyst"), de John Katzenbach

No conocía a este Katzenbach, pero debe de ser bastanta conocido, pues tiene pinta de autor de best sellers. La referencia a este libro la debí de coger de algún ensayo, quizá de alguna de mis lecturas recientes sobre arte. Viniendo de tal ensayo la referencia, pensé que sería un libro serio.

No es un libro serio, pero sí una novela excelente, de eses que se leerían del tirón salvo por la extensión. El planteamiento es muy sugerente, y no es spoiler porque se lanza desde el momento uno. El protagonista, un psicoanalista llamado Ricky Starks, recibe un sobre en su consulta. El remitente, que se hace llamar Rumplestiltskin, le ordena que se suicide en 15 días, y que si no lo hace matará a alguno de los allegados del doctor, de una lista que demuestra que los conoce. La alternativa es que, en el mismo plazo, descubra la identidad de quien le amenaza. ("Is your life so sweet and so productive and so important that we can automatically assume it is more valuable than the life it might cost?”")

A partir de aquí, ya poco más podría decir sin desvelar partes más o menos importantes de la trama. Pero es obvio que la atracción del libro para mí era qué uso haría de sus conocimientos psicológicos el protagonista para identificar a su perseguidor. Algo de esto hay, pero muy poco para haber justificado esta lectura si no tuviera otros méritos. 

Y eso sin olvidar que estamos hablando de un psicoanalista, no propiamente de un psicólogo o un psiquiatra.  Digo esto porque el psicoanálisis, la teoría con la que se forró Freud y tantos de sus discípulos, quedó desacreditada hace ya un tiempo a nivel científico. O sea, que si Starks hubiera abordado sus problemas con esta herramienta, no hubiera llegado a ningún sitio. Lo que pasa es que las pocas veces que obtiene inferencias psicológicas, son eso, psicológicas, no psiconalíticas.

Katzenbach escribe bien, con mucha elegancia, sin florituras. Es una lectura agradable aunque no brillante. Lo más llamativo es que mantiene ese estilo calmado y elegante mientras te cuenta eventos que son de gran urgencia, de vida o muerte para los personajes de su novela. Es el mismo contraste de esos lords ingleses que se detienen a tomar el té en mitad de una batalla (que no sé si existieron, pero que han quedado mitificados en la flema inglesa).

Esa elegancia le lleva a incluir referencias clásicas en la obra, la más destacada a la Divina Comedia:"Can’t write an epic about turning away at the gates of Hell, can you, Ricky? Nope. Got to walk through that doorway.”"

En suma, se trata de una novela apasionante, y bien escrita, con sus giros inesperados (o no tanto) que no dudo en recomendar. Y no desestimo volver a leer alguna de las obras de Katzenbach en el futuro, aunque a más corto plazo me quedo con la referencia que hace a "The mask of sanity", de Hervey Cleckley, sobre la psicopatía, cuya lectura quizá ayude a comprender al actual presidente del gobierno de España.

Cierro con algunas frases que me han llamado la atención

"The report was written in plain, bureaucratic cover- your- butt English"

"“Revenge solves nothing,” Ricky said. “Spoken like a man who never indulged,”"

"It was the most deadly of races. A ghost pursuing a dead man. A dead man hunting a ghost."

"“An Uzi or an Ingram .45 caliber machine pistol or an AK- 47 with a nice banana clip can go a long ways toward settling any dispute you might be facing,” the clerk said. “They tend to discourage disagreement and urge compromise."

"
The word poverty doesn’t come close to capturing the world of rats, dirt, and despair. The word depression barely suggests the crippling black weight that must have rested on her shoulders."

"no matter how much was known about behavior and emotions, and no matter how confident one was in diagnosis and in the course of action that neurosis and psychosis created, ultimately, one could never predict with total certainty how any one individual would react."

viernes, 17 de noviembre de 2023

The Rise and Decline of the State, de Martin van Creveld

Me ha llevado mucho tiempo leer este libro, pero me apresuro a decir que no es por falta de interés, sino por querer dedicarle momentos de calidad para apreciar y procesar bien toda la información que contiene. Martin van Creveld, descubro ahora, es historiador militar, lo que explica el enfoque predominante en este libro para el análisis del Estado. Acostumbrado a análisis más económicos y filosíficos, me ha parecido un soplo de aire fresco.

Y es que es eso: se trata de la historia del Estado, contada predominantemente, aunque no exclusivamente, desde una perspectiva militar. También se aprecia dicha perspectiva en el rigor y sistematismo que sigue el autor.

Dicha historia la divide en varias etapas, que constituyen otras tantas secciones del libro:

1) La prehistoria del Estado (hasta el año 1300), en que nos habla de tribus, ciudades e Imperios, El interés de esta sección reside en vez cómo se organizaban las actividades que hoy nos parecen imposibles sin Estado. Se constata, obviamente, que sí se pueden hacer por la sociedad libre y el mercado. Como curiosidad, el papel religioso en la custodia de riqueza en los Imperios, algo que me llamó la atención cuando estuvo en Delfos: "Conversely, the relative security offered by the temple often turned it into a place where ordinary people flocked to deposit their belongings. This enabled it to engage in banking operations and turn itself into a center of commerce; the money-changers whom Jesus drove from the temple in Jerusalem would have been a common sight"

Creveld termina esta sección con los límites que tenía para su desarrollo las instituciones pre-estatales. La discusión es muy interesante, y fija los retos que habría que resolver en una sociedad ancap. Su conclusión hay que tomarla meramente desde una perspectiva histórica: "So long as the state did not exist, the only way in which political units larger than chiefdoms and city-states would be created led through empire with all its imperfections. Thus understood, the state represents the second most important invention in history after the Greek separation between ownership and government"

2) La creación del Estado (1300-1648), que el autor radica en las ciudades italianas. Desde esta simiente, se irá imponiendo a las instituciones que con él competían: la Iglesia, el Imperio, la nobleza y las ciudades. El detalle histórico es prolijo, con Creveld repasando los procesos en todos los países europeos, y especialmente en Francia e Inglaterra. Por cierto, tiene buenas palabras para con los militares españoles de la época, a los que llama "doctores en el arte militar".

3) La instrumentación del Estado (1648-1789), que el autor explora a través de tres dimensiones, a saber: burocracia, infraestructura burocrática (fronteras, estadísticas-censos y eventualmente impuestos) y monopolio de la violencia, acompañado por el desarrollo de la teoría política justificando las actuaciones del Estado. 

Respecto a la burocracia, comienzo sirviendo al monarca, para ir despersonalizando su señor hacia algo más abstracto, ese Estado al que habrá que surtir de recursos. Y qué decir de la popularidad de los impuestos, en los países donde los inventaron: "In both England and France the reluctance of the population to pay taxes contributed to the unrest, civil war, and revolutions that swept over them between around 1620 and 1660". 40 añitos de movidas a cuenta de los primeros impuestos.

Respecto al monopolio de la violencia, es aquí donde Creveld se luce con una apasionante sección histórica sobre técnicas militares, incluyendo fortalezas y ejércitos. Cada loco con su tema, pero la verdad es que es una lectura muy interesante. Y nos deja frases brillantes: "the troops on both sides were not criminals fighting for some nefarious ends but simply men doing their duty to their respective sovereigns, or states". Hala, como ya hay Estado, la guerra pasa a ser algo noble, y no una catástrofe natural como se veía hasta el momento.

Y así hasta que "the uniformed, disciplined, state-owned armed forces with their heavy horsemen, cannon and well-dressed volleys of musket-fire could be withstood only by other organizations similar to themselves."

Así culmina la creación del Estado, "With the establishment of the regular armed forces, the police (both in and out of uniform), and prisons" . Maravilloso.

4) El Estado como ideal o fin (1789-1945). Arrancando de la Revolución Francesa, describe cómo el Estado alcanza la aceptación generalizada, en gran parte gracias a instituciones como la democracia y la nación, con una sección dedicada especialmente al dinero. Se nos describe la expansión del Estado: "bureaucracy extending its tentacles into fields which had previously been largely free of government interference – such as education, health, and ultimately such fields as sports and social welfare as well."

Aquí vemos como Creveld traza el origen de la guerra total a Napoleón, cuya principal "genialidad" estratégica consistió en la conscripción obligatoria para sus batallas. Y, por supuesto, como todo el mito se cae espcialmente con la segunda Guerra Mundial y esos Estados tan estupendos que fueron la URSS y la Alemania Nazi, este último además democrático. Y es que "The ultimate result of the marriage between nationalism and the state was to be slaughter conducted with an intensity, and on a scale, which the members of previous political organizations could not even have imagined."

Como en la anterior fase, Creveld se luce en la evolución histórica de la guerra, en este caso con mucho foco en las tecnologías. por ejemplo el papel desempeñado por el ferrocarril. Alguna sorpresa que desmonta mitos:"In this way the honor of being the first – and, to this day, almost the only – ones to apply ‘‘strategic’’ bombing on a really large scale belongs to Britain and the United States". O sea, que no fueron las dictaduras fascistas o comunistas, sino las democracias!

5) La expansión del Estado (1696-1975). El foco ahora pasa a ser más bien geográfico, esto es, ver como el Estado, creación europea, se extiende a otros continentes. Una vez más, muy interesante la historia, aunque quizá menos que los anteriores apartados. Y, además, tenemos los usuales ramalazos de leyenda negra contra el imperio español, que mejor tener por no puestos. Quizá es la sección más pesada de leer, junto a la de la creación de la burocracia.

La conclusión se ve venir: "As the preceding pages have shown, the spread of the state from Western Europe, where it originated, to other continents had been far from uniform."

6) El declive del Estado (1975-): en esta última parte, Creveld da numerosos indicios que demuestran que el Estado está en retirada. Son datos objetivos y ofrecen cierto consuelo. Pero hubiera sido deseable que mirara también datos económicos (como % del PIB que va a impuestos) a ver si a su vista mantenía la opinión. Ello, sin olvidar el masivo ejercicio de poder que supuso el confinamiento por COVID. Y es que el libro es de 1999, por lo que se pierde el creciente poder de las organizaciones pluri-estatales, o los crecientes tentáculos regulatorios.

Por cierto, que Creveld cita a Hayek en un momento dado, pero le da el nombre de Gustav. 

Por último, recojo la diferencia entre Estado y Gobierno, para quien, como yo, hay veces que los identifica.

Creveld define Estado como una corporación "in the sense that it possesses a legal persona of its own, which means that it has rights and duties and may engage in various activities as if it were a real flesh-and-blood, living individual", que es distinta de otras corporaciones por "1), the fact that it authorizes them all but is itself authorized (recognized) solely by others of its kind; 2) certain functions (known collectively as the attributes of sovereignty) are reserved for it alone; and, 3) that it exercises those functions over a certain territory inside which its jurisdiction is both exclusive and all embracing.",

En cambio, el gobierno "is a person or group which makes peace, wages war, enacts laws, exercises justice, raises revenue, determines the currency, and looks after internal security on behalf of society as a whole, all the while attempting to provide a focus for people’s loyalty and, perhaps, a modicum of welfare as well." El Estado es simplemente una de las formas que ha tenido el Gobierno, 

Aquí lo dejo: se trata de un libro apasionante, que ofrece mucha información histórica, especialmente bélica, y con gran rigor. No es una lectura fácil, pero sí se aprenden un montón de cosas. Luego que cada uno las encaje en su cabeza como pueda.

domingo, 12 de noviembre de 2023

Homecoming, de Rana Foroohar

 Sin sorpresas con este libro. Rana Foroohar en una periodista del Financial Times, entregada al intervencionismo y al estatismo, fan del Presidente Biden y hater de Trump. Alucinante que un medio económico que solía tener algo de prestigio haya caído en las garras de la izquierda (esta tipa no es solo periodista, en una de las jefas editoriales, y recientemente también vi una noticia sobre el director pidiendo más intervención).

El libro no merece demasiado comentario. Es el típico barullo socialista repleto de contradicciones, lugares comunes, falta de causalidad y pim-pam-pum a lo que les parece mal. No hay un hilo que permita seguir lo que defiende la señora, sino una mezcla de mentiras con medias verdades y con echar culpas al neoliberalismo y a Trump de todos los males del mundo, desde el cambio climático hasta las desigualdades de género.

El tono se aprecia según comienza el libro, con una frase como esta: "Since the 2008 financial crisis and, more recently, the Covid- 19 pandemic, it has become quite clear that the “invisible hand” that is supposed to guide our markets and our economy as a whole toward a happy and healthy equilibrium isn’t always right.". Pero ¿cómo va a funcionar la "mano invisible" si el Gobierno te encierra en tu casa y en tu país, o se dedica a imprimir dinero a mansalva? 

Sin embargo, para esta señora, que las cadenas de suministro se interrumpieran por tan draconianas medidas nunca vistas, es una prueba de que el mercado libre (como si lo que tenemos o teníamos antes del COVID lo fuera) no es resiliente, porque se centra en la eficiencia. Está claro que los mercados de Cuba, la antigua URSS o Venezuela han mostrado su gran "resiliencia" cada vez que han tenido ocasión.

Y hay que quedarse con esta palabra, "resilience", que ya estaba en el nombre de los fondos europeos con los que la CE ha regado a los países miembros, para solaz de gentuza como el que nos ha gobernado estos años. Es el nuevo mantra contra el capitalismo y la libertad: los mercados libres no son resilientes.

Ya hace tiempo que decidi tomarme este tipo de libros a broma, y descojonarme de los autores. No merece la pena, y no lo voy a hacer, dedicarme a refutar el cúmulo de chorradas que dice esta señora, entre ataque a Trump y al neoliberalismo. Es curioso ver lo que entiende esta señora por neoliberalismo, pues le pone raíces en la sociedad MontPelerin, fundada por Hayek y de la que soy orgulloso miembre. Como si en la globalizazión y en lo que hacen los Estados tuviera mucha influencia. Más curioso aún es plantearse porque los llama neoliberales: ¿es que había liberalismo antes y estos lo renovaron? En todo caso, Hayek sería liberal, no neo. 

Eso sí, como no tiene ni idea de que estos economistas suelen seguir a la escuela austriaca, les endosa todos los modelos económicos que cociben al ser humano como un robot. Ay Foroohar de mi alma, que esos son los Stiglitz y otros a los que tanto veneras y citas. Pero si te da igual, has elegido tu "hombre de paja" y a él le vas a dar los palos.

Para conseguir esa "resilience" de que habla, ya hay un movimiento global (que además permitirá combatir el cambio climático, al que cada vez que se refiere es para recordarnos que es real, que está pasando, que existe; curioso, también, que haya que recordárnoslo todo el rato). Y conste que a mí me parece fenomenal que el mercado demande cadenas de suministro más cortas y cosas producidas cerca, pero que sea el mercado con su demanda, y no los subsidios estatales con los que según ella hay que ayudar a todas estas iniciativas. ¿No es lo que demanda la gente? Pues entonces, ¿para qué hacen falta subsidios?

Perdón, claro, es que las lechugas de los huertos verticales que tanto le gustan a esta pija valen 6 euros. Y ya pueden estar ricas y ser nutritivas, que a ver quien se puede dejar 6 euros en una lechuga. Pero no preocuparse, que con los datos personales que recabaremos a nivel de comunidad, todo se soluciona, recogiendo las ideas de, estos sí, neomarxistas reconocidos como los autores del "Radical Markets", otros que tal bailan.

Podría seguir despotricando un rato largo, pero es tanta pérdida de tiempo como haber leído esta basura. Que por qué me lo he leído, se preguntará el lector avisado: pues para discutirlo en un club de lectura. Aunque no lo discutiré, me burlaré de las chorradas que dice. Tengo párrafos y párrafos apuntados para echar unas merecidas risas. Y me niego, siempre lo hago, a decir que merece la pena leer esto para conocer al enemigo. Esto es siempre una pérdida de tiempo que lo único que puede hacer es confundirte: el "enemigo" no debate con la lógica y el razonamiento, sino con la yuxtaposición y el sensacionalismo. Es inútil su lectura porque no se aprende nada, y no hay nada que rebatir porque se autorrebate (también tengo ejemplos a patadas de sus contradicciones).

Por ser constructivo, diré que sí ha habido algunas cosillas que he aprendido, sobre todo las tecnologías que describe Foroohar como posibilitadoras de esa mayor localización de la producción: la impresión 3-D, los huertos verticales, los talleres textiles en Carolina del Norte, el Lavacrete de la compañía Icon, las cosas de Taiwan y quizá alguno más. 

Pero es que tampoco me fio mucho de que lo haya contado bien. Mira que tiene fijación esta señora con los Big Techs (de hecho, su primer panfleto fue contra ellos), por lo que hay que asumir que sabrá algo de lo que hacen, pero va y suelta "If computer power is measured by the megabytes of computer chips..." mientras (como dice ella), "wireless capability is measured in G, whose evolution has been no less dramatic and is now set to be even more impactful as the world reaches 5G"  revelando que ni de eso sabe.

Cierro ya llamando la atención sobre otra de sus fijaciones con el tema de la "resilience": lo bien que lo hace el ejército todo esto, y lo bueno que sería nombrar un "zar" de la resiliencia que coordinara todos los departamentos ministeriales afectados. Si es que la cabra tira al monte, y a los socialistas los que les va es mandar a los ciudadanos.

Otro libro a evitar leer.

martes, 7 de noviembre de 2023

The New Lombard Street, de Perry Mehrling

Otro libro de teoría monetaria, tras las lecturas de Central Banking 101 y Principios de economía financiera. Con este dejo agotado mi interés sobre el tema para muchos años. El autor es seguramente el más conocido y prestigioso de los tres que he leído, pero posiblemente también es más árido y difícil de leer.

El propósito del ensayo es analizar la crisis económica de 2008 desde una perspectiva muy centrada en el funcionamiento de los mercados del dinero ("the money view" o "the plumbing", como gusta llamarlo), en los que es especialista el autor.  Es muy parecido a Central Banking 101 en el sentido en que describe los mercados involucrados y el papel de la FED; sin embargo, Mehrling incorpora también una perspectiva histórica y otra teórica, tanto en el ámbito financiero como en el macroeconómico, que Wang no incluía.

Aunque me ha tenido despistado si Mehrling era muy intervencionista o no durante todo el libro, al final concluyo que sí lo es, y que busca justificar el nuevo papel que ha de jugar la FED en los mercados financieros y de dinero que hay en la actualidad. Vamos, que no propone ni de lejos cargarse el sistema, sino afinarlo para que se centre más en la circulación del dinero. Su propuesta concreta  es que la FED pase de ser el préstamista de última instancia, a ser el "dealer" de última instancia, entendiendo por "dealer" el que está dispuesto a vender y comprar cualquier activo que se le presente, siempre a peor precio del mercado, poniendo así un "backstop" que impida el colapso.

Y no digo yo que eso no sea una solución para los problemas que se han dado hasta ahora. Pero es que la propia narrativa del libro te invita a pensar que los problemas futuros no serán los que conocemos, muy en línea con la teoría de la intervención de Mises. Si no he entendido mal a Mehrling, los mercados problemáticos a los que hará "backstop" la FED, son los Eurodólares, repos y CDSs. Pero es que la creación de dichos mercados, junto con la del sistema de shadow banking, no es más que una respuesta a la regulación de la FED para acceder a sus reservas.

Esto es, si quieres ser un banco normal con los privilegios de la FED, tienes que cumplir determinados límites regulatorios. Para saltárselos, y que las liabilities no cuenten en el balance, se inventaron/usaron los repos, de forma que los bancos pueden seguir haciendo negocios sin límites: no están regulados, pero no tenían backstop. Al no estar regulados, pueden obtener más rentabilidad, y se fueron como locos a estas cosas. 

Uno de los párrafos que describe esta tendencia:

"As such, swaps provided natural way to get around regulations designed for traditional bank balance sheets, regulations that typically scaled both required reserves and required capital to the size of the balance sheet. Here is the origin of the so-called shadow banking system."

Y generalizando: "If regulation Q for example, put a ceiling on the rate of interest that savings and loan institutions could pay on their deposit liabilities, the consequence was an incentive to create a new financial instrument, with the look and feel of a deposit account but with a different legal status, to which Regulation Q would not apply."

Cuando llega la crisis, en vez de tener "bank runs", que la FED ya sabía tapar, nos encontramos con "shadow bank runs", que además son muchos más frágiles, puesto que la gente que juega en estos mercados son institucionales, no pardillos residenciales, y mueven la pasta a la mínima señal de riesgo.

Así colapsaron unos detrás de otros todos estos mercados en cuanto se puso en duda la valoración de los activos que los garantizaban. Para frenar el colapso, la FED básicamente empezó a aceptar cualquier activo como garanttía para los repos. Es evidente que si la FED va a actúar en estos nuevos ámbitos, pondrá regulación a sus participantes, de la misma forma que ocurría en los bancos tradicionales. Y una vez más se suscitarán mercados no regulados en que se pueda perseguir la rentabilidad adicional. ¿Adivinan ya dónde ocurrirá el siguiente colapso, y dónde recomendarán tipos como Mehrling que tiene que actúar la FED? (Mehrling sí que hace su apuesta implícitamente, por cierto, cuando dice que una cosa es ser "dealer of las resort" y otra "insurer of last resort"; en la próxima crisis, la tendremos aquí).

Y es que en el fondo siempre es lo mismo, aunque se disfrace de artificio técnico solo accesible a los gurus financieros: no se puede crear dinero de la nada, ni directa ni indirectamente. Si se crea, es inevitable que haya una crisis, y que la población general se empobrezca para que se enriquezcan los banqueros listos.

Por lo demás, el repaso histórico, pero sobre todo el teórico, que hace Mehrling me ha dado alguna sorpresa, En el ámbito teórico, Mehrling insiste en que tanto la teoría financiera como la macroeconómica con que se justifica la actuación de la FED prescinden de la liquidez, dan el dinero por supuesto, todos los activos son igualmente líquidos. Precisamente descartan de sus modelos el problema que, para Mehrling, es el que hay que resolver, y que le permite escribir una de frase lapidaria. "Abstracting from money may make our economic theory easier, but it does not make our economic policy better." Y me llama la atención porque es precisamente lo mismo que ocurre con el modelo de competencia perfecta en el que basan sus decisiones los reguladores de mercados: que elimina la competencia del modelo.

Entre los conceptos teóricos que destacaría, dos:

1)  El cambio de paradigma a "shiftability" desde el tradicional de descuento. Este aplicaba en una economía basada en comercio, y su objetivo es que no se drenará la liquidez en el periodo antes de cobrar la mercancia entregada. 

"The Bagehot principle was designed to stop the potential to cascade by providing completely elastic lending to needy banks against any security that would be acceptable in normal times. But it was also designed to provide discipline by charging a high rate of interest. Only those who really needed the cash would borrow at the high rate, and the high rate would also provide incentive to repay the loan as soon as possible."

En cambio, en los EEUU, los negocios emperazon a ser a más largo plazo, con inversiones en activos que generaban flujos de caja a lo largo del tiempo. Aquí la justificación del descuento para la liquidez no tiene sentido, y se utiliza la teoría de "shiftability", esto es, que los activos financieros puedan ser aceptados por un tercero en caso de necesidad de liquidez.

2) La diferencia entre "fund liquidity" y "market liquidity" como características respectivas de los mercados de dinero y de activos, y cómo ambos mercados se conectan a través de los "dealers", esto es, los "shadow banks". 

"For the lender, having made the loan, the only way to get his money back faster is to sell that loan to someone else;market liquidity. For the borrower, having committed to the series of payments specified in the loan, the only way tput off those payments when they come due is by paying someone else to make them, that is, by rolling debts as they come due; this is funding liquidity."

"Private dealers borrow in the money market in order to finance their market-making operations in
capital markets; that is the way that "funding liquidity" in money markets gets translated into "market liquidity" in capital markets."

En la perspectiva histórica, me han llamado la atención las maniobras de la FED para priorizar la colocación de la deuda pública durante la primera Guerra Mundial. Si no entiendo mal a Mehrling, la FED jamás hubiera aceptado deuda pública como garantía antes de dicho evento; sin embargo, para promocionar la adquisición de la misma, se empezó a aceptar por delante de otros activos financieros. 

"During the war, the Fed acted both to maintain liquidity in the Treasury bond market and to put a floor under the price of the bonds so that the Treasury could continue to borrow cheaply."

De ahí a considerar la deuda pública como "activo libre de riesgo" hay un paso muy pequeño. Y por supuesto Mehrling termina diciendo que, en realidad, es la FED la que puede decidir arbitrariamente cuáles son los activos sin riesgo, sin más que decidir aceptarlos contra su liquidez. La distorsión de los mercados es evidente. "If the government said you were solvent then you were, because that meant the government would stand behind you and prop you up with guarantees and loans."

Este libro es difícil de leer, por lo que no está claro que compensen al lector los conocimientos que obtiene. Si por lo menos tuvieran un poco más de sistematización... Y es evidente que va a un público muy estrecho, muy friqui interesado en cuestiones de banca central y ni siquiera generales, pues se refiere a la problemática de los EEUU. No lo lean a menos que lo hagan para un club de lectura. 

domingo, 5 de noviembre de 2023

Los hombres de Venus, de George H. White

George H. White, por muy exótico que suene, es el seudónimo del escritor valenciano Pascual Enguídanos, que ese sí me parece un apellido exótico. A Pascual/George se le considera el abuelo de la ciencia ficción  española, y tiene una obra bastante extensa.

Para saciar mi curiosidad, me decanté por esta novelilla, como podría haber escogido otra cualquiera. Puede que sea la primera de la saga de los Aznar, que es su serie más conocida, pero no me he parado a investigarlo.

Leer esta novela es como leer los cuentecillos que yo mismo escribía de pequeño. Es todo de una gran ingenuidad, desde el estilo en que está escrito hasta por supuesto la historia. Da la impresión de que a Pascual le pagaban al peso por lo que escribía y que seguramente tendría obligación de hacer entregas semanales. Supongo que el reconocimiento de su obra viene más bien por su carácter pionero en España que por la calidad de la misma, impensable desde la perspectiva actual.

No quiero hacer sangre, pero ya que he leído el material, algo tengo que contar. El protagonista es Miguel Ángel Aznar, aviador militar que tiene que hacer una sustitución en la agencia de la ONU, la Astral Information Office. Nada más unirse a ella, tiene que volar a la India, en busca de platillos volantes, que es a lo que se dedica la citada dependencia. Me apresuro a indicar que el libro no es cómico.

Ya en el vuelo a la India empiezan sus desaveniencias con el resto de compañeros, por negarse a que piloten por turnos en el vuelo transoceánico. Siempre pilota la secretaria Barbara, le comentan. Recuerden, el libro no es cómico.

En la India se encuentra con un excompañero que para ganarse la vida se dedica a hacer rótulos de humo con su avioneta, publicitando Coca-Cola. Recuerden, el libro no es cómico.

De la India saltarán al Tibet, donde por fin tendrán contacto con los hombrecillos, grises de Venus, cuyo rasgo más llamativo es su fealdad: son extremadamente feos: "Uno de ellos medía dos metros veinte centímetros. Tienen brazos y piernas como nosotros y también manos, solo que con cuatro dedos. Lo más horrible son sus cabezas. No tienen pelos y es como un huevo con el cráneo prolongado hacia atrás. Los ojos son redondos, de diámetro aproximado de una taza de té y ligeramente saltones, como los ojos de un besugo.". Y también aquí tendrán oportunidad de avistar los inaprehensibles platillos volantes, que son literalmente eso. Sigo recordando, el libro no es cómico.

Para impedir que los terrestres descubramos la existencia de venusinos en nuestro planeta, estos se han hecho con armas de procedencia rusa que utilizan en sus descencuentros con humanos. Y, por supuesto, tras una huida a pie de un valle escondido en medio de los Himalayas, Miguel Ángel se casa con Bárbara. No, no es cómico el libro.

Bueno, curiosidad satisfecha y autor archivado. Quien sea un fan de las pelis de culto, esas malísimas que la gente ve para descojonarse de ellas, quizá encuentre en este libro, y me temo autor, una forma alternativa de satisfacer sus gustos. Para el resto, nada aprovechable hay aquí. 





sábado, 4 de noviembre de 2023

Stilpe: ein Roman aus der Froschperspektive, de Otto Julius Bierbaum

Bierbaum es un escritor de finales del XIX, de cierta fama en Alemania. Yo no había oído nada de él, auque dicen que es el inspirador del primer cabaret (precisamente con la presente obra). También parece que fue el creador de un dicho  proverbial para los alemanes alemana "Humor ist, wenn man trotzdem lacht".

No hay ninguna razón especial que justifique esta lectura, más allá de mantener vivo mi alemán. Tenía pinta de ser un libro divertido, pero a mí no me lo ha resultado especialmente, pese a la frase arriba recogida. Es más, tengo la sensación de que me he perdido mucho del libro, y no solo como me suele pasar con las lecturas en alemán, por no entender muchas palabras, sino porque creo que no le he pillado el sentido último, que quizá sea alguna crítica, o alguna alegoría.

El libro es también extraño, pues parece una biografía del protagonista, el Stilpe del título, pero realmente solo se concentra en unos cuantos episodios de su vida, típicamente relacionados con algún grupo social o amistad.

Lo característico de Stilpe es que en algún momento de su adolescencia decide que quiere ser poeta "So ein kleiner Junge, der Dichter werden will, ist ein merkwürdiges Phänomen. Es verlohnt sich wohl, es näher zu betrachten." Esta vocación le surge en un internado al que le manda su padre para hacerle hombre, mientras se marcha a cazar mariposas a Sudamérica: "Acht Jahre alt! Mit Bonbons erzogen! Sehr eigensinnig! Sehr zart! Sehr blaß! Und nun plötzlich unter dem Glassturz zärtlichster Bemutterung hervorgezogen und einer Knabenstriegelungsanstalt überantwortet, die geradezu spartanischen Erziehungsgrundsätzen huldigte"

Esta vocación explica que muchas veces aparezcan versos en el texto, tanto los que compone él, como los de sus amigos y asociados para sus diálogos, lo que confiere otra rareza a la novela. En todo caso, sobre los poetas nos dice Bierbaum esta graciosa frase: "Heilige und Dichter haben mehr mit dem Teufel zu thun, als gute Christen und schwärmerische junge Mädchen glauben."

El resto de la narración nos cuenta los enfoques sucesivos con los que Stilpe trata de alcanzar su vocación. Inicialmente quedará absorbido por los clásicos y buscará conocer la Grecia que los alumbró, para luego decidir emular a Goethe: "War nicht auch Goethe Geheimrat und Minister gewesen? Das wars, was winkte! Die Verbindung von Staatsmann und Poet." lo que le traza con claridad la ruta: "Hinter ihm Nebel des Wüstseins, vor ihm die breite, sonnenhelle Marmortreppe zu Einfluß und Ruhm und Reichtum.". En esta época trabaremos conocimiento con un profesor que "Er ging etwas gebückt, aber nicht aus irgend einem körperlichen Grunde, sondern aus philosophischer Koketterie."

En la siguiente etapa, la búsqueda pasa a ser más fisiológica, y se centra en la vinculación de poesia con la comida y sobre todo la bebida ("Die ganze Litteraturgeschichte, wohl gemerkt, so weit es sich um Verse handelt, ist nichts als eine große Tafel der Getränke. Ich werde meine Doktordissertation über dieses Thema schreiben."), y algo menos con el sexo. De aquí nos queda esta frase divertida: "Aber das stand Fräulein Hulda gerade gut. Sie gehörte zu den Mädchen, die an Charakter gewinnen, indem sie an Moral verlieren".

En la etapa final, trata de llegar a la poesia y se encuentra montando un cabaret en compañía de cuatro especímenes humanos, cuya descripción es uno de los puntos destacados de la novela:"Der Bärenführer" , "der Peripathetiker", "der Zungenschnalzer" y el polaco Kasimir

No obstante, la mejor escena es sin duda la descripción que hace uno de sus antiguos amigos del número que hace Stilpe en solitario y en secreto, en una de las tabernas de Berlin. La actuación es realmente patética, y muestra la frustración de Stilpe que ya renuncia a conseguir su objetivo de ser poeta: "Dichter wollte ich werden, weil ich Verse machen konnte. Das war die Heckeratte, die infame."
El patetismo de la actuación desemboca en la tragedia que pone fin a la vida de Stilpe y por supuesto a la novela.

Tampoco hay que olvidar, en un tono mucho más divertido y posiblemente con lecturas que se me escapan, el fragmento dedicado a los sombreros universitarios y las polémicas que sus colores y forman suscitan, Me quedé con que Stilpe era un provocador por llevarlo amarillo y no conformarse a las normas.

Creo que queda claro que esta novela es rara y me tiene despistado, Puede que sea una obra cómica sin más pretensiones, aunque yo no le haya pillado nucha gracia. O puede que sea una profunda reflexión sobre la poesía alemana, que desde luego a mi se me habría escapado completamente. Como no está en español, solo cabe la posibilidad de que alguien que sepa mucho alemán me lo aclare.


martes, 31 de octubre de 2023

Tristeza de la tierra ("Tristesse de la terre"), de Éric Vuillard

De Vuillard acabo de leer algo. Como sus obras son cortas, no da pereza leer otra incluso aunque la última no me haya entusiasmado. Sin embargo, al leer esta, me he dado cuenta de por qué me resulta atractivo este autor, y es porque estas novelillas me recuerdan a Stefan Zweig y sus Sternstunden der Menschheit! Solo que Vuillard las publica por separado en lugar de agruparlas en un tomo: supongo que así periodifica mejor sus ingresos, jajajajaja.

Bueno, a lo que nos ocupa. En esta ocasión, Vuillard nos presenta a Buffalo Bill a través de la mini-historia del espectáculo que le hizo famoso, el Wild West Show. Y esta es la primera gran sorpresa que nos depara el librito, o por la menos a mí me la deparó: la fama de Buffalo Bill se debe EXCLUSIVAMENTE al Wild West Show. Yo siempre pensé que había sido un tipo heróico fuera con los bisontes o con los indios, y que gracias a dicha fama luego su show había sido un éxito.

Nada, o más bien, poco, de eso. William Cody había sido uno de tantos cazadores de bisontes a sueldo por la compañía ferroviaria de Vanderbilt. En una taberna conoció a un periodista, tuvieron una conversación medio borrachos, y el periodista le hizo una biografía medio inventada que tuvo un cierto éxito. Un "impresario" llamado Burke le contactó con la idea de montar el espectáculo, y tras cierto tira y afloja le convenció para que hiciera de sí mismo ("C’est ainsi qu’il monte sur scène, vêtu de costumes de fantaisie, afin de se conformer à son personnage. Il s’imite."). Y el señor Cody llegará a creerse que "... après des années passées à interpréter avec succès cette version revue de la grande Histoire, Buffalo Bill était persuadé d’avoir sauvé Custer !"

Una de las claves del éxito inicial del montaje estuvo en el fichaje del jefe indio derrotado Toro Sentado ("traduction approximative et stupide de Thathanka Yotanka qui signifie “bison mâle se roulant dans la poussière”"). Nos dice Vuillard que "c’est qu’à travers la vie des pionniers, à travers le récit tourmenté de leur migration, les citoyens des jeunes villes américaines désiraient assister en direct à leur propre Histoire". Venía, pues, a satisfacer el mismo nicho de mercado que lo hace en la actualidad Puy de Fou, recreación de la breve historia de los EEUU, en que personajes como Buffalo Bill o Calamity Jean cobran una relevancia inopinada a la luz de sus acciones.

Pues bien, en tal recreación era fundamental el concurso del pueblo derrotado, los indios, "c’était la présence des Indiens, de véritables Indiens. Oui, les gens ne venaient sans doute que pour ça.". De ahí el papel clave desempeñado por Toro Sentado.

Que el espectáculo fue un éxito sin precedentes es innegable, Hizo de Bill un hombre rico, con varias giras por Europa, en una de las cuales trató de que se montara en el Coliseo de Roma, algo que no se llegó a hacer por falta de espacio. En el fondo, Buffalo Bill sí es merecedor de fama, pero por la que tradicionalmente se le atribuye, sino por ser un emprendedor de éxito que creó el primer espectáculo de masas (Vuillard lo califica como "reality show", pero yo no comparto tal categorización). Nos cuenta también Vuillard las dimensiones del colosal espectáculo, y que se realizaba también de noche, siendo el primer espectáculo nocturno. Otra curiosidad es que el típico grito indio que todos hemos hecho de niños, resulta que nunca lo usaros los verdaderos indios y fue un invento para este show.

El problema son las miserias que se ocultan tras la farándula, que Vuillard no tiene reparo en contar, y que revelan el gran desprecio de los estadounidenses de la época por los indígenas, y vengo con el tema calentito, que acabo de ver la última de Scorsese, y va de los mismo. Por cierto, este desprecio por otros seres humanos, debemos recordar los españoles una y otra vez, no ocurrió en los territorios del imperio español. 

Vuillard nos cuenta el episodio poco edificante de cómo los dueños del show compraron una niña india superviviente de la masacre de Wounded Knee: "Le marchandage fut féroce. Colby, Buffalo Bill et Burke, à deux pas du bébé qu’une Indienne tenait contre elle, dans le magasin d’Asay, tandis que la reine de Pine Ridge, May, leur servait à boire, négocièrent le prix de l’enfant.

Y nos cuenta también el lamentable episodio de cómo ocurrió dicha masacre (masacre de indios, por si queda duda), pero sobre todo nos explica cómo la adaptó a su espectáculo el señor Cody: "C’est une version du massacre revue et corrigée par Buffalo Bill et John Burke, dans le plus pur esprit américain. C’est une version pour nos livres de classe. Une version pour enfants. Dans ce petit bout de théâtre, il n’y a ni la longue marche épuisante des Sioux, fuyant leur réserve, ni les manœuvres des rangers pour les attirer docilement, hordes mourantes, à Wounded Knee. Il n’y a pas non plus le canon Hotchkiss, et sa technologie miraculeuse. Il n’y a plus ni tempête de neige, ni fosse commune, ni femmes, ni enfants."

Terrible, pero revelador de la carencia de límites del espíritu emprendedor americano, para lo bueno y para lo malo.

Todos los negocios tienen su ciclo, y no va a ser menos el espectáculo de Buffalo Bill, amenazado por alternativas como el cine. En esta parte final, Vuillard se torna más lírico y nos presenta al emprendedor fracasado ahora sí con tintes heróicos: "Ses mises en scène sont soudain inadaptées au monde qui vient. Et voici que par la même opération qui avait relégué les Indiens dans l’indiscernable, il est à son tour attiré lentement dans l’ombre." Por cierto, otro de sus fracasos de emprendedor es la ciudad de Cody en Wyoming (yo desconocía que la había fundado Buffalo Bill, pensaba que era al revés, que había cogido él su apellido del nombre de la ciudad); sin embargo, nadie diría que lo fue, convertida como es en la actualidad en la entrada oriental al parque Yellowstone.

Cierra el libro un extraño capítulo llamado Neige, en que Vuillard nos presenta a un fotógrafo, Wilson Bentley, coetáneo de Buffalo Bill y famoso por sus fotografías de copos de nieve: "Willie se dit que Dieu ne veut pas que la photographie s’enfonce dans la matière, que son mystère dédaigne être percé. Pendant un an, il recommence, il s’entête. Et enfin il parvient à photographier un flocon de neige, le premier qu’on ait jamais pris." Incluso en su vejez, "il tenta l’impossible, il voulut photographier le vent. Or, la photographie tue tout ce qu’elle attrape, le mouvement meurt dans son panier.", lo que nos deja esa magnífica reflexión final de Vuillard. 

No sé muy bien que tiene que ver esta historieta con la de Buffalo Bill, pero los efluvios de Zweig son aún más intensos que en el resto del libro, por lo que es bienvenida su lectura.

No decepciona Vuillard en este libro, y yo lo recomiendo sin dudarlo: bien escrito, con información interesante, y además cortito. ¿Se puede pedir algo más?

lunes, 30 de octubre de 2023

La telaraña de Carlota ("Charlotte's Web"), de E.B. White

No sé por qué, esto es, donde cogí la referencia, pero tenía esta novela infantil apuntada para leerla. Si cuando la apunté sabía que era literatura infantil o no, soy incapaz de recordarlo. En todo caso, no le hago ascos al género (como expliqué recientemente aquí), así que, además a la vista de la escasa extensión de la obra, me la he leído ni corto ni perezoso.

Me encuentro un cuento infantil donde los animales hablan unos con otros, incluidos los arácnidos. Tenemos a la araña del título, al cerdito Wilbur (protagonista principal) y a la rata Templeton, junto con una niña, Fern, con la que se inicia la historia. A su alrededor hablan ovejas, otros cerdos, alguna vaca, y tartamudean los gansos.

La historia es simple, pero tiene su profundidad. Wilbur es rescatado del abandono y muerta por Fern, hija del dueño de la madre de Wilbur. Tras alimentarlo a base de biberones, no hay sitio en la casa, y ha de venderlo a su tío. Por supuesto, Fern piensa que así podrá seguir disfrutando del cerdito, mientras que es fácil adivinar cuáles son las intenciones del tío para con el animal. No hay juicio moral, ni lo hago yo, ni lo hace White, estamos en una granja de principios del siglo XX.

Enterado de su destino, Wilbur encontrará una inesperada aliada en la araña Charlotte que de una forma ingeniosa conseguirá salvarle y extender su vida. Y extenderla más allá del interés de la rescatadora Fern, que rápidamente crece y pierde todo interés por los animales no racionales para dedicárselo a los chicos ("As they passed the Ferris wheel, Fern gazed up at it and wished she were in the topmost car with Henry Fussy at her side."). Esta es la reflexión que me parece de más profundidad: cómo el tiempo pasa, y cómo el tiempo se lleva la vida de Charlotte (¿cuánto tiempo vive una araña?) y el interés de Fern, pero ambos han sido decisivos para la supervivencia de Wilbur, cuya vida superará en duración a ambas circunstancias.

La mejor formulación la da, por supuesto, la araña Charlotte, aunque solo en lo referente a su vida, no a la de Fern: "After all, what’s a life, anyway? We’re born, we live a little while, we die. A spider’s life can’t help being something of a mess, with all this trapping and eating flies. By helping you, perhaps I was trying to lift up my life a trifle."

Un tema que apenas se desarrolla, pero que por el momento parecía de interés, es el de ser amigo de una araña ("But what a gamble friendship is! Charlotte is fierce, brutal, scheming, bloodthirsty— everything I don’t like. How can I learn to like her, even though she is pretty and, of course, clever?”"). Aunque ya Charlotte le ha proporcionado esta brillante respuesta: "“Why not? It’s true, and I have to say what is true. I am not entirely happy about my diet of flies and bugs, but it’s the way I’m made.". 

En la misma línea, las reflexiones sobre lo fácil o difícil que es hacer telas de araña, en las que participará un erudito doctor. "“Well, who taught a spider? A young spider knows how to spin a web without any instructions from anybody. Don’t you regard that as a miracle?”"

Y como en toda literatura infantil con un mínimo de calidad, debe de haber censuras veladas a la vida de los adultos. E.B. White nos deja alguna:

"Children almost always hang onto things tighter than their parents think they will."

"Did you ever hear of the Queensborough Bridge?” Wilbur shook his head. “Is it a web?” “Sort of,” replied Charlotte. “But do you know how long it took men to build it? Eight whole years. My goodness, I would have starved to death waiting that long. I can make a web in a single evening.” “What do people catch in the Queensborough Bridge— bugs?” asked Wilbur."

"“But Charlotte,” said Wilbur, “I’m not terrific.” “That doesn’t make a particle of difference,” replied Charlotte. “Not a particle. People believe almost anything they see in print."

La historia está contada de forma agradable y manteniendo el interés. White no es Lewis Carroll ni Barrie ni Baum, pero alguna de esas frases deliciosas que abundan en la literatura infantil sí nos deja:

"“I don’t think there is any such thing as less than nothing. Nothing is absolutely the limit of nothingness."

Esta me gusta mucho, Templeton advirtiendo a Wilbur de las cosas que preferiría no sufrir: "“Struggle if you must,” said he, “but kindly remember that I’m hiding down here in this crate and I don’t want to be stepped on, or kicked in the face, or pummeled, or crushed in any way, or squashed, or buffeted about, or bruised, or lacerated, or scarred, or biffed."

Aquí tenemos un amanecer bucólico, pero con su rasgo de modernidad americano: "“When the first light comes into the sky and the sparrows stir and the cows rattle their chains, when the rooster crows and the stars fade, when early cars whisper along the highway, you look up here and I’ll show you something."

La obra de E.B. White no parece haber dado mucho más de sí, aunque también escribió una obra quizá aún más conocida: Stuart Little, que recuerdo haber visto en película. No creo que la lea, pero ahí queda apuntada y está levemente recomendada.

domingo, 29 de octubre de 2023

Último autobus a Woodstock ("Last Bus to Woodstock"), de Colin Dexter

Tras haber comenzado a ver la serie Endeavour, tenía curiosidad por leer alguno de lo libros del inspector Morse, aunque solo fuer por enterarme completamente bien de alguno de los casos. Porque si hay algo que caracteriza a la serie es por la extrema complejidad de los casos, que muchas veces requieren conocimientos de erudito para su resolución. Y, claro, Endeavour Morse está especialmente preparado para este tipo de investigación, habida cuenta de su formación universitaria en el Oxford en que transcurren la mayoría de los casos.

Elegí para satisfacer mi curiosidad la primera de las novelas del personaje, atraído también por una crítica razonablemente buena. La primera sorpresa me la llevé al constatar que en dicha primera novela, Morse ya era inspector de la policía y además con ayudante a su cargo, el sargento Lewis. Así pues, la serie supone una precuela de las novelas, y no inspira sus guiones en éstas, sino que son obras independientes que comparten protagonista. En la misma dirección va el inspector Thursday, imagino, aunque no el policía Strange, que aparece en esta novela.

La segunda sorpresa tiene que ver con el desarrollo de la propia investigación. Aunque hay algunas cesiones a la erudición de Morse, el caso que se presenta es mucho más sencillo y de andar por casa que los que presenta la serie. Y eso nos lleva a la tercera y última sorpresa, y es la capacidad de deducción de Morse. Allí donde la serie nos presenta a un tipo poco menos que genial y muchas veces incomprendido, la novela nos muestra a alguien dando casi todo el rato palos de ciego y dejándose llevar por sus prejuicios sin atender a la evidencia que aparece, para desesperación del Lewis. Curiosa involución del personaje de la TV al personaje de la novela. Eso sí, en lo que no ha cambiado es que se va enamorando de todas las tías que aparecen en la narración.

En cuanto a la novela en sí, el estilo de Dexter no es fácil de seguir. Escribe bien, con un registro bastante alto y frases algo retorcidas, no exentas de referencias cultas ("An initial ‘G’ was clear enough, but the surname to which it was floridly appended would have remained an enigma to the great Champollion himself.", "he saw Morse scribbling as furiously as Coleridge must have scribbled when he woke up to find, full grown within his mind, the whole of Kubla Khan."), que pueden deslizarse con cierta facilidad a la pedantería ("Gone were the flights of angels that had guarded him in sleep and he sat on the edge of his bed fingering the rough stubble on his chin and wondering what this day would bring."). Como digo, no es un libro fácil de leer.

La narración va dando protagonismo a diversos de sus personajes, sin centrarse exclusivamente en Morse. Muchos capítulos comienzan con escenas de estos otros, lo que me parece atípico en una novela policíaca. Por otro lado, tampoco está clara la razón de esos zooms, rompen la narración sin ser obvia su relación con la investigación.

Lo que más me gusta de la novela policiaca de Dexter es cómo aparecen consecuencias del asesinato principal, en respuesta a como los distintos personajen han reaccionado al mismo, y como dichas consecuencias pueden hacer mucho más difícil la investigación, arrojando pistas falsas a los policías. Estos, al final, tienen que encontrar la lógica de todos los sucesos para tratar de resolver al misterio, aunque sus orígenese sean diversos. Es especialmente original en esta novela por la sucesión de cosas que le ocurren la víctima.

También es interesante la relación entre Morse y Lewis, caracterizada por sequedad, profesionalidad, respeto y sorpresa mutua. Como muestra, esto le suelta el señor inspector a su acólito ante una de sus sugerencias: "‘We could find out where Ryan’s Daughter was on in the first week of January,’ suggested Lewis. ‘Yes, we could. And how much the diary cost and who gave it to her and where she buys her biros from. Sergeant! We’re running a murder enquiry not a stationery shop!’"

Cierro con una frase que dejé señalada por su sonoridad, y que debe de recoger algún pensamiento de Morse: "with names that ring with silken ecstasies: Skin and Skirt and Lush and Lust and Flesh and Frills."

Bueno, cumplido el expediente, será difícil que vuelva a leer algo de Dexter. No está mal, pero tampoco es una cosa tan maravillosa como para que me ponga a leer a estas alturas de mi vida novelas de detectives. Que me espera Victor Hugo a la vuelta de la esquina (y quien no sea pedante que tire la primera piedra).







jueves, 26 de octubre de 2023

Cuentos (1894-1903), de Anton P. Chekhov

En alguna lectura reciente aparecía referenciado un cuento de Chekhov, "El monje negro". Como suele ser el caso, la referencia motivaba a su lectura. Esto, junto al hecho de que aún no había leído nada de tan insigne autor, hasta el punto de ser la gran referencia rusa que me falta por leer (ya he leído a Gogol, a Dostoiesky y, por supuesto, al grandísimo Tolstoi; a Pushkin prefiero no leerlo porque evito la poesía traducida), me hizo decidirme a leerlo de una vez.

El problema es que Chekhov es un autor de cuentos, en muchos casos aparecidos en revistas, no en libros. Y como tampoco quería limitarme a leer el cuento de referencia, tuve que indagar algo más en qué leer del autor. Al final encontré una colección de obras completas ordenada cronológicamente y estructurada en cuatro tomo. Y como tampoco me quería hacer un experto en el autor, opté por leer aquel tomo que contuviera el cuento que buscaba, y acabé leyendo este que comentó, que abarca el último periodo y más largo de su producción, si bien hay que decidir que su productividad por año disminuyó considerablemente en esta época.

Explico todo esto porque necesariamente puede haber sesgado mi percepción de la obra de Chekhov, pues solo he leído esta última. Y lo que he leído no me ha entusiasmado demasiado, la verdad, me he aburrido bastante leyendo cuento tras cuento de este señor. Quizá también el problema es de pegarse un atracón de cuentos, no digo que no, pero yo sí que no tengo paciencia para tener un libro años abierto para leer sus cuentos espaciadamente. Lo que sí hice fue partir la lectura en dos partes, para combatir ese hastío, con no demasiado éxito.

Los cuestos de Chekhov son costumbristas. Su gran valor e interés reside en las descripciones que hace de la vida cotidiana de la gente, en esa Rusia de principios del XX en que se acaba de abolir la servidumbre. Contra este fondo, describe vivencias y pensamientos de los protagonistas de cada cuento, pero rara vez nos cuenta algo asombroso o tiene el cuento un giro narrativo. Es como si se asoma a la vida de sus personajes y nos cuenta un rato de ellas, no especialmente relevante ni siquiera muchas veces para el protagonista.

Sus cuentos tampoco introducen ningún elemento sobrenatural, algo en lo que yo me había engañado con respecto al "Monje negro". Éste no es un fantasma, sino más bien la expresión de la locura del protagonista, que de hecho se da cuenta de su enfermedad durante la narración.

La vida que nos cuenta Chekhov en estos cuentos es sobre todo la rural, con escasos escarceos en la urbana, sea de destinos vacacionales (Yalta) o de grandes ciudades (sobre todo Moscu). Y hay un tema constante, que podría calificar como la desmitificación del "buen salvaje" de Rousseau. En efecto, los campesinos que salen en estos cuentos no son especialmente buenas personas, son tan miserables como sus contrapartes urbanas, y los malos tratarán de engañarte como si te encuentras a un malo en la gran ciudad. En suma, Chekhov no idealiza a sus personajes solo por vivir en entorno rural: nos viene a decir que son personas normales y que en todos los sitios cuecen habas. Lo traigo aquí porque me ha parecido un tema bastante repetido en estos cuentos, lo que me llama la atención.

La lectura se me aligeró bastante al final del tomo, donde se recopilan textos de Chekhov sin clasificar, inéditos o sin terminar. No sé si corresponden solo a las fechas del tomo, o recogen todos los textos de la vida de Chekhov. Pero sí me sorprendió que tras montones de páginas sin poder aflorar una sonrisa, de respente en estos textos se ve una vertiente humorística de Chekhov sorprendente. ¿Quizá no elegí bien el periodo para leer sus cuentos y en obras anteriores hay más alegría? Nunca lo sabré, porque no creo que repita con Chekhov.

En todo caso, sí dejo aquí unos fragmentos de estos más humorísticos, por si leyéndolos más adelante me motivo en su redescubrimiento:

Sobre paseos en Moscú: "Los carruajes, excelentes. También las sillas, los caballos estupendos, pero los paseantes… Los paseantes son horriblemente malos, ni uno solo es decente…"

Conclusión divertida: "—Ya lo ves, querido… Aunque mi papá era guardia y dio con muchos ladrones y estafadores, no consiguió encontrarme a mí un novio… La conclusión a la que llego es que hay muchos más ladrones que novios…"

Viaje contra el recién democratizado cuerpo ruso de funcionariosa:"La barriga. No es un órgano innato, sino adquirido. Comienza a crecer a partir del rango de consejero provincial. El consejero civil sin barriga no es un auténtico consejero civil. (¡¿ Un retruécano?! ¡Ja, ja!). En los rangos inferiores al de consejero provincial se denomina panza; entre los comerciantes, mondongo; y entre las tenderas, tripa."

Reflexión relevante, y ojo que se podría parafrasear con leyes "económicas" y regulador donde pone "abogado": "La solidez y la constancia de las leyes de la naturaleza radica en que ningún abogado está capacitado para darles la vuelta."

Origen del beso: "El beso lo inventó en la antigüedad remota una mujer picara y lista que le daba un beso a su marido cuando llegaba tarde por la noche para averiguar si había bebido."

Sabiduría de marido experimentado: "—Olga, cuando no estés de buen humor, avísame para que pueda quedarme a dormir en el gabinete."

martes, 24 de octubre de 2023

El rey se divierte ("Le roi s'amuse"), de Victor Hugo

Victor Hugo es mi novelista francés preferido, lógicamente por Les Misérables, aunque también me parece una pasa Notre Dame du Paris. Sin embargo, según parece, en Francia la fama principal le viene de sus obras de teatro. Lo cierto es de Hugo he leído poco más que las dos novelas antes citadas (me vienen a la memoria "Le dernier jour d'un condamné" y también 1813), digo, poco, para ser mi autor francés preferido. Así que nada mejor que retomar su lectura con una obra de teatro, esta. Dejo para más adelante otra de sus novelas, "L'homme qui rit".

Dicho esto, no creo haber tenido suerte con la elección. Se trata de una tragedia en cinco actos, en verso. El protagonista es un bufón, Triboulet, al que odia toda la corte. Por su parte, el rey "se divierte", sobre todo, tonteando con las damas, y en particular lo hará con Blanche, la hijo y niña de los ojos de Triboulet. A partir de aquí, el intento de venganza del bufón solo puede terminar mal, y en esta tragedia lo hace de forma absurda, que no revelaré.

Lo más destacado de la obra es el monólogo que se marca Triboulet en el segundo acto, del que podemos extraer algunos pasajes brillantes (Hugo es un gran escritor incluso con tramas absurdas).

"Nous sommes tous les deux à la même hauteur. 

Une langue acérée, une lame pointue. 

Je suis l’homme qui rit, il est l’homme qui tue."

"Des fêtes qui pour vous ne sont qu’une ironie,

Démolir le bonheur des heureux, par ennui, 

N’avoir d’ambition qu’aux ruines d’autrui,"

El tema subyacente es el honor, como en tantas tragedias francesas: 

"Croyez- vous qu’un chrétien, un comte, un gentilhomme,

Soit moins décapité, répondez, monseigneur, 

Quand, au lieu de la tête, il lui manque l’honneur"


Hay un par de personajes que recuerdan a los Thenardier, el asesino a sueldo y su hermana. No deja de ser irónica la respuesta del primero ante la propuesta de la hermana de matar al bufón cuando le ha contratado, para quedarse con su dinero:
"Hein ! pour qui me prends- tu, ma sœur ? suis- je un bandit ? 
Suis- je un voleur ? 
Tuer un client qui me paie"

Y respecto a la obra, me quedo también con este verso ya del acto final, por su maravillosa enumeración de personajes
"Ô terre, quel volcan vient d’ouvrir son cratère ? 
Qui donc émeut ainsi le chrétien, l’ottoman, 
Clément Sept, Doria, Charles- Quint, Soliman ? 
Quel César, quel Jésus, quel guerrier, quel apôtre, 
Jette les nations ainsi l’une sur l’autre

Y digo que termino con la obra, porque el volumen que he leído viene acompañado por un discurso del escritor, que tuvo que comparecer en juicio para defender su derecho a que se representara la obra, que habría sido censurada por algún ministro de Napoleón III por una frase (sin especificar) del tercer acto.

Aquí Hugo hace una defensa cerrada de la libertad, aunque le llame derechos: "Je plaide ici pour quelque chose de plus haut que mon intérêt propre ; je plaide pour mes droits les plus généraux, pour mon droit de penser et pour mon droit de posséder, c’est- à- dire pour le droit de tous.".
 
Y constata los males de los Estados, en un momento en que está empezando a crecer a consta de las libertades de los franceses, lo que pasa es que él lo dice con más brillantez que los que denunciamos ahora lo mismo:

"Le moment de transition politique où nous sommes est curieux. C’est un de ces instants de fatigue générale où tous les actes despotiques sont possibles dans la société même la plus infiltrée d’idées d’émancipation et de liberté." (recuerdo, habla Hugo a finales del XIX, no es una frase sobre la situación actual)

"il s’embusque, pour nous dérober nos droits, dans cette forêt de Bondy des décrets impériaux, à travers lesquels la liberté ne passe jamais sans être dévalisée." (o sea, lo que ha hecho Sánchez estos años y pretende seguir haciendo).

En suma, que mereció la pena la lectura, aunque no por la obra de teatro, sino por el acompañamiento.





domingo, 8 de octubre de 2023

Pero, ¿esto es arte? ("But is it art?"), de Cynthia Freeland

No he tardado demasiado en hacerme con y leer este libro cuya referencia aparecía How to visit an art Museum. Se trata de un ensayo sencillo y divulgativo que revisa las principales teorias sobre el arte. En el camino, te da alguna pista sobre cómo interpretar alguna obra de arte, pero no es este su propósito.

El libro, como suele ser el caso con los divulgadores de habla inglesa, está muy bien escrito y es ameno. Para mi se queda un poco en la superficie (en mi haber tengo ya un ensayo sobre arte del mismísimo Roger Scruton, Beauty), pero, aparte de eso, no se puede reprochar nada a esta lectura. Bueno, sí, una cosa, que dedique un capítulo de 7 al feminismo en el arte, quizá con la intención de ir reposicionando a las mujeres artistas.

El libro empieza de forma muy prometedora, cuando la autora define que lo que se espera de una teoría del arte: "A theory is more than a definition; it is a framework that supplies an orderly explanation of observed phenomena. A theory should help things make sense rather than create obscurity through jargon and weighty words." Para a continuación reflejar las especiales dificultades que confronta una teoría del arte: "The practices and roles of artists are amazingly multiple and elusive. Ancient and modern tribal peoples would not distinguish art from artefact or ritual.

Para mí una teoría del arte debe de explicar por qué hay arte. Freeland está en lo cierto cuando no se le puede pedir a una teoría social, como es la del arte, una capacidad predictiva: "there do not seem to be any ‘laws’ of art that will predict artists’ behaviours, or that explain the ‘evolution’ of art history by detailing what ‘succeeds’ in making a work beautiful or significant." Esto suena mucho a la teoría económica del emprendimiento, y seguro que se podría construir una interesante teoría del arte con base en la praxeología, pero este campo no es tocado ni de lejos por Freeland.

Lo que nos ofrece es una historia de las distintas teorías que se han propuesto para el arte, describiendo y criticando cada una de ellas. Como es lógico, la mayor parte son teorías filosóficas con escasa base científica, aunque no por ello menos interesantes. Lo único que a mí me pasa es que, cuando nos metemos en la ciénaga de la filosofía, aparecen como teorías cosas que son más bien reflexiones o pensamientos al hilo, no algo estructurado.

Por ejemplo, ¿son teorías del arte las que proponen los pensadores que recoge en el último capítulo, dedicado a los nuevos medios? A mí no me lo parecen. Es más, me extraña que una teoría del arte pueda depender del medio o la tecnología utilizada.

La teoría del rito, con la que empieza el ensayo, según la cual el origen del arte está en los ritos ancestrales, es correctamente desmontada cuando tenemos en cuenta la falta de contexto común entre artista y espectador que hay desde hace siglos. Las teorías del gusto y la belleza (Hume, Kant) son más bien de eso, y no explican el fenómeno del arte. En todo caso, explicarían porque hay un arte que nos gusta y otro que no.

A mí me parecen más próximas a la realidad las teorías cognitivas (el artista quiere transmitir un mensaje) y expresivas (el artista transmite sentimientos o ideas), que desembocan en las teorías neurológicas por las que ya vamos abandonando el campo de la filosofía en favor del científico, por limitado que este aparezca.

Pero, en el fondo, la que me convence es la de Scruton (no recogida en este libro), muy próxima a la praxeológica, según la cual el origen del arte está en los grados de libertad que tiene el individuo para resolver sus necesidades. O sea, para sentarnos, se pueden diseñar infinidad de sillas. En algún nomento, algún carpintero/a se daría cuenta de que hay un valor diferencial estético, y que la gente prefiera algo que le parezca bonito, a algo normal.

Lo que es difícil a priori, para el artista, es acertar con lo que le parecerá bonito a terceros. Esta gran dificultad hace que a los artistas que triunfan se les considere genios, y da lugar a las teorías de Hume y Kant, y a tantas otras. Desde aquí es fácil ver que surgiría una competición por las cosas consideradas "bonitas", y la vinculación reputacional con poseerlas. En esta carrera por impresionar, el artista se sujeta a un proceso emprendedor de prueba y error, del que solo sobreviven unas pocas corrientes artísticas, olvidándose todas las demás. En esos esfuerzos, pueden aparecer obras muy provocativas (el valor del shock, como dice Freeland) o incomprensibles en un momento dado. 

Con este marco teórico (insisto, que no derivo del libro) es fácil encajar las influencias culturales cruzadas a las que Freeland dedica el tercer capítulo o todo el tema de mercados y museos del capítulo 4, que encaja naturalmente con una teoría praxeológica. Claro, lo que se echa de menos en este es la distorsión  que pueden estar generando los Estados, tanto en la gestión de los museos como en la definición de las nuevas corrientes de arte gracias al inmenso caudal de dinero público que pueden dedicar, por ejemplo, a las esculturas que decorarán una ciudad o una rotonda. Algunas reflexiones al respecto aparecían en Obra Maestra. El sesgo adquirido en los últimos años por el Museo Reina Sofía sería un claro ejemplo.

El capítulo dedicado al feminismo en el arte, aunque me parezca desproporcionado con respecto a los contenidos de este ensayo, no por eso deja de tener reflexiones muy interesantes. En primer lugar, es obvio que históricamente haya habido pocas mujeres artistas han sido los contextos sociales que las confinaban a determinados espacios, dejando el campo de juego libre de competencia para los hombres: ha pasado en las artes y en mil cosas más, y nunca sabremos lo que nos hemos perdido porque esto haya sido así. Ya no pasará, al menos no en los países occidentales.

Pero, sea por lo que fuere, el hecho histórico irrebatible es el dominio de artista masculinos. Para mí, es absurdo forzar la inclusión de mujeres en los elencos artísticos históricos solo por buscar una paridad que no existió y ya no podrá existir. Claro, aquí es donde es relevante la discusión sobre el canon, tan discutible como puede ser este canon, que proponte Freeland: "We could say that the social conditions have changed enormously to facilitate more female participation in the arts and greater recognition of women artists’ merits. But some people might suspect instead we have watered down or altered old notions of greatness and genius." No creo que esta afirmación se puede sostener en la actualidad, pero sí si nos empeñamos en buscar artistas femeninas en la historia a cualquier precio. Y ello con independencia de que sí convenga un esfuerzo por rescatar a las que tengan méritos (lo que habría que hacer mediante procesos de mercado, no mediatizados por los Estados).

En cualquier caso, me vuelve a parecer acertada la conclusión de Freeland:"gender can matter in art history (along with sexual preference) if it reflects a deep personal concern that the artist wants to express in a work. When an artist has any thought or feeling that shows up in a work, it is usually important to know about that to understand the work better.", pero que "In order to interpret artworks, we must look beyond gender and sexual preference to the broader context that gives any art its meaning."

Por último, un poco sobre interpretación de una obra de arte. Creo que lo resume bien al principio, cuando recoge el análisis de una crítico de arte de la obra "Piss Christ": "she examines (1) his work’s formal and material properties; (2) its content (the thought or meaning it expresses); and (3) its context, or place in the Western art tradition." También en el capítulo 6 hay un interesante ejercicio de interpretación del Tryptich-1973, de Francis Bacon. Y una referencia a la interpretación que hace Foucault de Las Meninas. Y, ya que estamos, parece interesante la referencia de Freeland a la colección "World of Art" para quien quiera profundizar en determinados estilos o artistas.