viernes, 13 de marzo de 2026

La confession négative, de Richard Millet

Richard Millet es una gran sorpresa en al menos dos sentidos. En primer lugar, es todo un descubrimiento, un escritor magnífico, al que me atrevería a calificar por estilo y calidad como el Javier Marías francés. De Marías he leído todo, aunque en este blog solo aparecen entradas sobre las dos últimas lecturas, Berta Isla y Así empieza lo malo, que no son de sus mejores obras. 

¿Cuál es la sorpresa negativa? Constatar que, por increible que parezca, no está traducido a castellano, pese a su prolífica obra, su éxito al otro lado de los Pirineos y ese estilo Javier Marías que me parece garantizaría su éxito también a este lado. Es lógico preguntarse por qué no está traducido. Y me temo que la posible respuesta a esta incógnita es ideológica, y seguramente se deduzca de lo que voy a contar a continuación.

Se trata de una novela autobiográfica, en que Millet mezcla su experiencia en la guerra del Líbano de 1975, con recuerdos de infancia y juventud en su Siom natal, cerca de Montreuil y también de Paris. claro. Teniendo en cuenta que la novela es de 2009, esto significa que todo son recuerdos de más de 30 años, aunque lo que narra secuencialmente es lo primero, mietras que lo segundo lo entrevera con cosas que le pasan. Y "entreverar" es una palabra muy descriptiva de lo que hace, pues interrumpe escenas para contarnos recuerdos que ocupan varias páginas, a base de frases eternas (alguna he visto que ocupaba página y media), pero en las que no logra que nos perdamos, lo que revela lo bien que escribe el señor.

Otra característica de su narración es su vocación de escritor, que se revela una y otra vez, desde el comienzo de la propia peripecia en el Líbano, pues nos explica que fue allí animado por su madre para acelerar la adquisición de las experiencias que requiere todo escritor para su obra. Y es que: "Oui, la guerre seule peut donner à l’écrivain sa vérité. Sans elle, que seraient Jünger, Hemingway, Faulkner, Céline, Drieu la Rochelle, Malaparte, Soljénitsyne, Claude Simon, pour ne pas parler d’Homère"

Lo que también muestra su profundo amor por la literatura, revelado por su exhaustivo conocimiento. Son constantes las referencias literarias y a la vida de escritores. "c’était là un des hauts lieux du pouvoir– un lieu où Kafka tendît la main à Courteline avec, comme arrière- plan, non pas le sinistre fonctionnariat et les syndicats à la française, mais celui de l’ancienne Russie, avec sa « table des rangs » et ses personnages loufoques, inquiétants ou sublimes, tels qu’on les découvre dans les textes de Gogol."

"personnages que l’Histoire nous aurait autrement dérobés, Charlotte Corday, Jeanne d’Arc ou Marie- Antoinette rejoignant dans mon esprit et dans mon cœur des personnages tels que la Pierrette de Balzac, les jeunes héros de Dickens, ou Poil de Carotte, et d’autres enfants martyrs de la littérature, mais pas Anne Frank, dévorée, elle, par l’ennui que j’avais trouvé à lire son Journal."

O esta otra, que conecta con una de las preocupaciones de Millet, la decadencia de Europa: "Nous cherchons tous à rencontrer ou à retrouver Pénélope, alors que c’est à Nausicaa qu’il faut rester ouvert, pensais- je selon une comparaison qui deviendra bientôt difficile à entendre, la culture humaniste étant désormais obsolète en tant que lien entre les hommes de goût, lesquels disparaissent d’ailleurs de l’Europe et des Amériques en même temps que la terre se réchauffe, sans qu’il y ait d’ailleurs de rapport entre ces deux événements"

"l’Europe, particulièrement la France, était entrée, sous les coups de semonce des idéologues marxistes, des tiers-mondistes, des protestants, et des catholiques de gauche, dans une haine de soi qui allait peu à peu, irréversiblement, entraîner une redéfinition générale des valeurs."

También anticipa esa moda de preocuparse más por los animales que por las personas:"je haïssais les chiens presque autant que les hommes, parce qu’ils sont bruyants, sales, vulgaires, méchants, dangereux, serviles, et qu’ils vont bientôt détrôner notre prochain dans le cœur des humains"

Y así, de conexión en conexión, vamos llegando a aspectos más controvertidos de la personalidad de Millet, que tiene reparos en reflejar en esta novela, y que posiblemente sean la causa de que ningún editor español se haya atrevido con su traducción. Destaca su odio cerval, aunque razonado, a la izquierda, algo que cada vez comparte más gente, aunque él ya lo dice en 2009, sobre pensamientos que ya tendría en los 70.

"la haine, oui, et, plus encore, un immense dégoût pour tout ce qui relève de la gauche, du communisme, du gauchisme, des bons sentiments, des crimes commis en toute impunité au nom d’un avenir radieux, les Palestino-progressistes devenant soudain mes ennemis parce que quelques journalistes occidentaux, occupés à fabriquer une version mensongère du réel pour les belles âmes des pays repus, m’avaient forcé d’assumer enfin ma position, de devenir ce que j’étais, d’aller au bout de moi-même."

Un odio a la izquierda que se ve complementado por su desconfianza hacia la prensa y los periodistas, algo que también compartimos muchos con él, y más en la época de Internet: "une presse par rapport à laquelle ma force vient de ce que je ne la lis pas, étant donné qu’elle ne dit pas la vérité et que la vérité est mon unique souci, âpre et dure comme le désir sexuel"

Pero, y otra vez me identifico con él, su odio a la izquierda no es porque sea de derechas, pues en realidad su ideología es más bien anárquica, o al menos anti-democracia: "Cette aversion ne m’a jamais quitté ; elle m’a guidé, avec sûreté, sur le chemin singulier qui m’a conduit, très tôt, à rejeter la gauche et la droite dans leur objective complémentarité, et le système auquel elles ressortissent : la démocratie, en son acception petite-bourgeoise, pour vivre hors du balancement dialectique, dans le doute, la critique, le dégoût de l’humanité, le sentiment des crépuscules, l’interrogation sur les fins dernières, la foi dans l’individu et le mérite personnel, sans être d’aucun parti, ni avoir jamais voté,"

Tampoco ayudaría a su hipotética traducción que tome partido claro por los cristianos, al lado de los cuales lucha en Beirut. Nos explica que el origen de la guerra se encuentra en el círculo de fuego al que los palestinos habían sometido a los cristianos libaneses para expulsarlos de sus tierras. Y ello porque Nasser, el presidente egipcio, había "otorgado" a los palestinos el territorio del Líbano para que desde ellí pudieran montar la resistencia contra Israel. O sea, que desencadena una guerra porque los cristianos se defienden del genocidio religioso, pero eso apenas encuentra eco internacional, aunque atraiga a algunos voluntarios por razones diversas. ¿Por qué? Nos dice Millet: "Mais les chrétiens n’ont pas de discours identitaire, à l’exception du vocabulaire religieux, et leur souffrance est inaudible, particulièrement des intellectuels français, qui sont tous de gauche."

Abandono ya la vertiente ideológica, aunque espero que los párrafos seleccionados hayan valido, no solo como contenido, sino también para apreciar la sutileza y brillantez del estilo y lenguaje. Al respecto de esto último, destaco algunas reflexiones puntuales que me han parecido deliciosas. Marías también juega algunas veces con este recurso para referirse a expresiones inglesas: "je désirais ardemment me battre, usant de cet adverbe aujourd’hui suranné mais qui, aux yeux de cet homme tout à la fois dur et raffiné, était sans doute le mot qu’il attendait,"

O: "je remarque que j’ai usé du verbe ramener, qui s’emploie pour des êtres vivants, alors que Georges n’en faisait plus partie et que rapporter eût été préférable ; mais ce dernier verbe aurait été choquant, Georges étant, de tous mes compagnons d’armes, celui dont je me sentais le plus proche et que, d’une certaine façon, j’avais vraiment aimé"

Ya voy terminando, pero no sin dejar otro par de reflexiones más genéricas, si se quiere, que una vez más permiten apreciar lo bien que escribe este señor, y lo injusto que es que no esté traducido:

"C’est peut- être ce jour- là que j’ai pris en horreur non pas les victoires mais les vainqueurs, sans pour autant éprouver de pitié pour les vaincus,"

"des personnages grotesques, contrefaits, momifiés, absents, qui chevrotaient, somnolaient, marmonnaient, bavaient, tournaient vers moi des regards larmoyants ou d’une terrible sécheresse,"

A mí este libro me ha gustado muchísimo, y el autor me parece muy interesante, por lo que me seguiré adentrando en su extensa obra. En mi descargo he de decir que la afinidad ideológica no es la causa de que me guste este escritor, porque de hecho decidí que me estaba gustando mucho antes de leer las afimaciones ideológicas que recojo. El relato de lo que le ocurre en el Líbano, en una guerra, con sus aventuras y desventuras, incluido lances amorosos, atrapa al lector con tal fuerza, que las largúisimas disgresiones sobre su infancia y juventud no consiguen desengancharte. No lo podrían hacer en ningún caso, porque están tan bien entrelazadas y tan bien escritas, que se pueden seguir y disfrutar incluso con las frases eternas que le caracterizan, como también a Marias. Y como también a Proust, constante referencia de Millet, a quien sin embargo yo no he podido leer sin morirme de aburrimiento.

Si pueden leer en francés, no duden en leer este libro. Y si no es el caso, hagan fuerza como se les ocurra para que alguien lo traduzca y lo publique en español. No se arrepentirán. Hasta me estoy planteando hacerlo yo...




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