viernes, 21 de agosto de 2026

M:El fin y el principio, de Antonio Scurati

A la quinta va la vencida y ésta, sí, es la última entrega de la serie que el señor Scurati ha dedicado a Mussolini, una excelente lectura. Antes de seguir, dejo las entradas dedicadas a los volúmenes previos de la serie: El Hijo del Siglo, El hombre de la Providencia, Los últimos días de Europa y La hora del destino.

Lo primero es confirmar la sospecha que tenía ya habiendo leído el libro: esta quinta parte debía de ser originalmente parte del cuarto volumen. Imagino que intereses editoriales y del propio autor, esto es, incrementar ventas, habrán forzado a forzar otra división del relato. La prueba evidente el estrambote que tiene este volumen en forma de necrológica de los distintos protagonistas italianos de las memorias. Y se nota que es estrambote, porque no sigue el mismo formato que el resto de la serie, en que tras cada episidio histórico contado por Scurati con su precioso estilo, se pone las fuentes textuales en que se inspira.

Y es que tras dejar a Mussolini cesado y encarcelado, poco parecía quedar de su historia, y así era. El volumen se dedica a contarnos los últimos días de un Mussolini rescatado heroícamente de la prisión por su "amigo" Hitler, que quiere utilizarlo como marioneta para manejar a su antojo Italia. Ello conlleva una escisión del país, formándose la República Socialista Italiana bajo la presidencia de Mussolini y con capital en Milan. "Cuando Hitler sugirió llamarla República Fascista, Mussolini replicó con una fórmula menos comprometida: República Social. En Italia, aparte de figuras envenenadas como Ricci y Pavolini, ya nadie quiere oír hablar de fascismo."

Estos episodios son patéticos, lo que resulta reconfortante al compararlos con lo que, quiero imaginar, estará pasando el actual presidente del gobierno español, al que se puede calificar como tirano ridículo. Uno no puede evitar la comparación conforme avanza en la lectura: es evidente que Mussolini hizo mucho más daño a Italia que Sánchez a España ("Los dictadores no tienen alternativa; no pueden declinar; están obligados a caer. Él conoce la lección."), pero también es cierto que hizo cosas buenas por Italia en su primera fase y no se dedicó a robar a calzón quitado. Por otro lado, incluso en su declive de popularidad, Mussolini podía salir a la calle entre aclamaciones, algo que le está vedado a nuestro tirano ridículo desde hace unos años.

Otra gran parte de la narración se dedica al intento de reconstruir el partido fascista y lo que llama Scurati el escuadrismo. Ello conllevará una pequeña guerra civil en el seno de Italia, al enfrentarse al principio con los partisanos comunistas y luego en general con los demócratas. El intento es un verdadero desastre, dando lugar a más violencia y muertes, y todo bajo el nombre de Mussolini que se come un marrón sobre el que carece de control alguno. "El partido se militariza: cada hombre, un soldado; cada afiliado, un miliciano armado. Otros veinte mil fanáticos con licencia para matar, torturar y estuprar. La confirmación definitiva de que el fascismo siempre ha sido esencialmente escuadrismo."

El otro foco de la narración, bastante menos extensa, es el final de la Segunda Guerra Mundial, en general, pero sobre todo en el territorio italiano. Sirve como escenario y contexto de lo que está ocurriendo en Italia y a Mussolini, que es lo que realmente interesa.

Scurati dedica una detallada narración al último intento de escaparse de Mussolini, pero se confiesa ignorante respecto a la forma en qué murió, con su amante del momento, ya que no hay fuentes que describan el momemto. Sí es capaz, en cambio, de contarnos lo que pasó con su cadáver: "La trágica historia de Benito Mussolini termina aquí, donde había empezado: en la obscenidad, en el horror, en la masacre. Y aquí empieza la historia de su cadáver." Cierto que para ese momento "la Historia con mayúscula, junto con su carga grandilocuente de grandes visiones, se degrada a simple crónica de acontecimientos sin sentido."

Como con las entregas anteriores, he disfrutado mucho con la prosa de Scurati, y esta vez también del contenido, que es más interesante que en la cuarta entrega, precisamente por lo contrario que ocurría allí: desconocimiento de los acontecimientos contados. Además, se centra en Mussolini y el fascismo, que es por lo que uno estaba leyendo esta historia. Hay que resaltar un episodio por el que Scurati pasa de puntillas, pero que es revelador de lo siniestros que son los políticos, estén donde estén. Me refiero al abandono del ejército italiano por los poderes una vez depuesto Mussolini. En efecto, los nuevos mandatarios, el rey y el general Badoglio, básicamente se dieron a la fuga para que no les pillaran los alemanes, traicionando así a todos los militares italianos, tanto como, de otra forma, lo había hecho Mussolini: "Mientras los asesinos profesionales de Hitler se movilizaban inmediatamente desde los cuarteles de Verona para lanzarse a la ocupación militar de todo el valle del Po, en Roma, el soberano y su familia, el primer ministro Badoglio, el general Ambrosio y casi toda la cúpula militar huían hacia las zonas meridionales ya ocupadas por los Aliados, abandonando a las tropas italianas sin guía ni directrices."

Y ya está. Lean esta serie de libros, aprenderán lo qué es y fue el fascismo, se fascinarán (no "facisnarán") con la figura de Mussolini, y disfrutarán de la prosa del maestro Scurati, que aún traducida es una delicia. No me despido sin dejar un par de muestras:

"Un eco frío, martirizado por las bombas, hambriento, deja a esos hombres vociferantes solos en el desierto de sus puñales, de su sombría ferocidad, de sus brazos rígidos, anquilosados, colgados de sus hombros como ganchos."

"Pero esos instantes de vacilación habían quebrado la línea de la continuidad existencial, el tiempo se había dilatado en demasía, y en esa brecha había penetrado el horror supremo de la conciencia."

"Milán, la ciudad de las casas, ha quedado reducida a un desgarrador montón de escombros; la de la gente, a un rosario de almas petrificadas por la tragedia."

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