viernes, 12 de diciembre de 2008

Conundrum

Los acontecimientos siguen inexorables su avance según las previsiones de los economistas austriacos. Mientras los Gobiernos se obcequen en tratar de sacarnos de la crisis, las cosas seguirían yendo de mal en peor, hasta la catástrofe final. Hoy sale por ahí la noticia de que Alemania ha tenido problemas para colocar una reciente emisión de deuda pública. También se puede leer que en EEUU se ha colocado una emisión a corto plazo al 0%.

La lectura directa revela que los inversores se fian muy poco de las monedas en este momento, que no quieren soltar pasta a medio plazo, y que, aunque no se fian mucho, prefieren el dólar al Euro.

Por otro lado, los bancos tampoco ponen en circulación el dinero que generosamente les otorgan nuestros Gobiernos contra garantías dudosas, por lo que estos se ven obligados de forma creciente a soltar nuestra pasta a la industria directamente (automoción, construcción...).

Pero nuestra pasta no es infinita, por lo que todas estas medidas exigirán en un momento u otro que los Gobiernos salgan a por mas pasta a los mercados, con su deuda pública. Dadas las dificultades antes dichas, tendrán que pagar bastante caro ese dinero. Lo que, no se olvide, habrá de pagarse también con los impuestos nuestros, dejando menos dinero para sus políticas expansivas ruinosas, y entrando en un círculo vicioso de difícil salida.

Pero es que además, ¿quién les va a prestar? ¿Los bancos a los que están rescatando? A ver, que lo entienda: el Banco Central imprime dinero; se lo da a los bancos contra créditos de decreciente calidad; los bancos no lo circulan, porque temen no poder hacer frente a sus compromisos; bueno, no, sólo se fian de los Gobiernos, a los que sí prestan el dinero.

¿Para qué? Para que el Gobierno: 1) Se lo devuelva a ellos en forma de rescate (eso sí, pagando intereses por su uso a los rescatados); 2) Lo entierre en industrias que el mercado le está diciendo que no son viables; 3) Lo gaste en sueldos, pensiones y prestaciones. Así que los Bancos prestarían el dinero a los Gobiernos con el único respaldo, una vez más, de nuestros impuestos, que se están usando a su vez para rescatarlos.

Cerremos el ciclo: como los ingresos por nuestros impuestos van bajando (por la menor actividad económica); como los gastos van creciendo (políticas sociales, intereses de la deuda), cada vez el Gobierno tiene que endeudarse más y más caro para mantener la ilusión de actividad económica. Siguiendo el mecanismo anterior, esto se hace precisamente con los bancos colocando al banco central los créditos (que serán precisamente debidos por el Gobierno), obteniendo pasta y dandósela de nuevo al Gobierno para el pozo sin fondo de los tres puntso anteriores.

¿Y tendrá esto recorrido infinito? Pues ya vemos que no, en el caso de Alemania. Así que llegará un momento en que no se pueda mantener el ritmo y entonces, ¿qué quedará?

2 comentarios:

Jorge dijo...

Hola Fernando:

A ver, si EEUU ha colocado una emisión a corto plazo al 0% (llegó a estar en negativo), eso quiere decir que EEUU tiene tan fácil emitir deuda que lo puede hacer sin pagar intereses y en su propia moneda (no acabo de entender que alguien que no se fíe del dólar, preste dinero en dólares sin siquiera cobrar intereses).

Alemania ha tenido algún problema para colocar, no su deuda, sino el plazo de 2 años, no porque los inversores no se fíen del Gobierno/Estado alemán, sino porque ante la falta de visibilidad que hay ahora mismo en el mercado los inversores se han desplazado a los extremos corto y largo de la curva (aparte de que la deuda a 2 años es la menos líquida de todas, antes y después de la crisis, para la mayoría de los países).

El escenario que planteas es posible en el futuro, pero no es el que existe ahora mismo.

Y sigo pensando que el problema no es que los gobiernos estén interveniendo ahora, tarde y mal, sino que no lo hiciesen antes, a tiempo y bien.

Un abrazo,

Jorge

Juan Colmenar dijo...

Una colocación de letras al 0% parece a todas luces un signo de deflación que se confirmará o no, más pronto que tarde.

Una cosa está clara: Esta crisis va a servir para que aprendamos todos mucho de economía (incluidos gobernantes y banqueros centrales) y para que se reescriban los libros de teoría economica.