miércoles, 24 de diciembre de 2008

Pirámides y piramidones

Aquí está todo el mundo escandalizado con tal Madoff, porque montó un esquema Ponzi, también llamado piramidal, mediante el cual estafaba a incautos millonarios (¿oximorón?) cantidades ingentes de dinero. Hablan de 50.000 Millones de dólares, que es un verdadero pastizal, unos 7 Billones de pesetas. Así que es bueno recordar que existen más esquemas piramidales por el mundo, por lo que si Madoff nos parece un estafador, mejor mirar a nuestro alrededor, no sea que tengamos piramidones más cerca.

¿En qué consiste este esquema? Fácil, en pagar los compromisos de los clientes existentes con lo que se va recogiendo de los nuevos clientes (la base de la pirámide). Madoff llevaba dando un 10% de retorno anual desde hacía la torta de tiempo, hubiera o no crisis. La gente pensaba que hacía milagros, pues es difícil acertar tan sistemáticamente con la revalorización de activos. Porque la gente pensabe que Madoff cogía su dinero y lo invertía de forma sofisticada en acciones o en vaya usted a saber.

Claro que Madoff no era tan sofisticado: se limitaba a coger las nuevas aportaciones de los clientes y, con ese dinerillo, parte para él, parte para el 10% de rentabilidad de sus clientes. ¿Para qué molestarse en gestionar una cartera de activos? Único problema, que necesitas tener entradas de cash todos los años; en el año que no lo mantengas, se va tomar por saco todo el esquema.

Miremos ahora el esquema de la Seguridad Social en España. Los empleados y las empresas pagan cantidades al Estado que, se supone, permiten pagar eventuales prestaciones derivadas de situación de paro, enfermedad y, sobre todo, jubilación.

Lo cierto es que esos ingresos se utilizan para pagar las prestaciones de las personas que están ahora en las situaciones antedichas, no para asegurar las prestaciones de los que están pagando. Por tanto, el esquema depende de la capacidad de generar entradas de cash todos los años. La Seguridad Social no invierte en activos o nada parecido; el dinero que pagamos, se lo gasta pagando las prestaciones de ahora. El año que no consiga cobrar, el sistema será insostenible.

Es, evidentemente, un esquema piramidal en toda regla. Un piramidón que involucra a todos los españoles, no solo a unos cuantos ricos. Pero aquí estamos aceptándolo sin protesta: lo de Madoff es una estafa, lo del Estado español, un sistema justo de redistribuición. Hay que fastidiarse.

La única diferencia entre ambos sistemas es que en el primero hay una gestión privada de la estafa, y se nota que Madoff se jugaba su cuello. Mientras que en la SS española, la gestión importa un pimiento dado que nadie se juega nada, más que los forzados contribuyentes.

Quizá por eso Madoff mantuvo la ilusión 30 años, mientras que nuestro sistema estuvo ya a punto de caer a mediados de los 90, con poco más de diez años de antigüedad, y ya veremos si sobrevive a esta crisis.

Por cierto, como apunto final: la crisis que estamos viviendo tiene que ser gorda de narices, para haberse llevado por delantes a este tipo, que sobrevivió a unas cuantas.

PS: Feliz Noche; que canteis muchos villancicos al Niño Jesús, yo lo haré con mis niños.

7 comentarios:

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Menos con lo de cantar villancicos al niño Jesús, coimncido con el resto de la entrada. Y yo me pregunto, ¿qué hay que hacer para que exijamos responsabilidades al Estado sobre nuestro dinero? A Madorff, a fin de cuentas, le elegían sus inversores (entiendo que libremente) pero la participación en la SS es algo obligado para todo españolito...

En fin, decía ayer que Felices Fiestas a todos.

Jorge dijo...

Fernando:

Jejeje, ya tardabas...

Aunque todavía queda mucho por aclarar de este embrollo, Madoff no concibió su fondo como un esquema piramidal desde el principio. Al principio su estrategia era legítima e independiente de que la bolsa subiese o bajase (crisis o no crisis) y la rentabilidad era fácil de obtener cuando comenzó el mercado de opciones. Posteriormente, a medida que se estrechaba el spread por un lado y por otro sus fondos aumentaban en algún momento debió empezar a "maquillar" los resultados. "Este mes he perdido un poco, pero no pasa nada, pongo que he ganado un poco y ya me recuperaré". Y desde allí, pues cuesta abajo. Este tío no ha caído por la gravedad de la crisis, sino porque debido a la falta de liquidez de otros activos (pisos/casas, bonos empresariales, estructurados, etc.) los inversores han ido a liquidar los activos líquidos para tapar otros agujeros (por eso la bolsa ha caído ya entre un 50-80% según el país mientras que a los pisos todavía les queda).

La principal diferencia entre la SS y Madoff es que Madoff mentía y engañaba. Durante 30 años (o los veintitantos que estuvo trucando las cuentas) los inversores pensaban que realmente el fondo producía beneficios. Todo el mundo sabe que lo que paga hoy de seguridad social se está utilizando para pagar a los que ya están jubilados.

Se puede criticar - y es una crítica legítima - que el sistema de seguridad social comenzase, en vez de ahorrando las primeras contribuciones, pagando a personas que nunca habían cotizado a la seguridad social. Es decir, unos "listos" o "afortunados" cobraron pensiones sin haber puesto nunca un duro. No obstante, si miramos las condiciones económicas de esas personas, a lo mejor no nos parecen tan afortunados. Además, cabe arguir qué posibilidades de éxito habría tenido un sistema que hubiese recaudado dinero durante décadas antes de empezar a pagar beneficios ("Llevamos pagando 7 años ¿tú sabes de alguien que haya cobrado una pensión, pues entonces?").

Adicionalmente, se puede criticar - y, además de ser también una crítica legítima, es una a la cual tengo una cierta simpatía aun cuando no la comparto - como hace J. Rogelio que sea obligatoria. Aunque tiendo a estar en contra de cualquier cosa que sea obligatoria, el motivo por el cual contribuir a la Seguridad Social es obligatorio ("yo no quiero un plan de pensiones del estado, ya me busco yo uno privado") es el mismo por el que son obligatorias las vacunas: la inmunidad colectiva. (No me quiero enrollar, podéis buscar "herd immunity").

Los que despotrican/ais contra la SS, no os dais cuenta (creo) de que estáis tirando piedras contra vuestro propio tejadado: la SS funcionará siempre y cuando haya una voluntad social de que se mantenga. La historia económica demuestra que una red de seguridad social (SS y el tan denostado segurod de desempleo), aumenta la riqueza del país que la proporciona, incluyendo a los que menos se benefician de la misma (rentas altas).

Frente al argumento de ya me busco yo un plan privado, ya veremos si cuando algún plan privado quiebre (como quebrará), los contribuyentes al mismo asumen las pérdidas diciendo que al fin y al cabo ellos libremente asumieron un riesto en una economía libre de mercado y que bueno, si no hicieron la debida diligencia previa son ellos mismos quienes deben sufrir las consecuencias y no los contribuyentes - o si dicen otra cosa (veamos: Gescartera, Afinsa, estructurados de Lehman, ahora Madoff... uff... yo juraría que van a decir otra cosa).

Me parece estupendo que disfrutes cantando villancicos con tus hijos, que son unos chavales estupendos; que lo disfrutes, yo haría lo mismo. Eso sí, el próximo día que vayas a misa le explicas - con cariño, eso sí - al cura de turno por qué no vas a marcar la casilla de subvención a la Iglesia y por qué te vas a oponer a que sigan recibiendo dinero de los forzados contribuyentes. Villancicos sí, subvenciones no.

Eso sí que sería una crisis gorda: que cobrasen entrada en misa como en el teatro. O como en los cuentacuentos.

Feliz Navidad (gran tipo ese Jesús, que creía en lo justo de la redistribución de la riqueza), un abrazo,

Jorge

Ferhergón dijo...

Jorge, querido.

La crucecita para la iglesia en la declaración de la renta es la única posibilidad que tienes de decidir donde van tus impuestos, el resto se lo gasta el Estado siguiendo sus criterios de "interés general", que a veces crees que existen y a veces que no.

Así pues, de subvención nada, que lo da el contribuyente voluntariamente, no forzado. Vamos, que o se lo doy a la Iglesia, o a ZP/Rajoy. Tú eliges a quién se lo das.

Por supuesto que Jesús es un gran tipo; no sé si creía o no en la redistribución de riqueza (el tema es difícil de analizar en una frasecilla), pero si lo hacía, está claro que lo que propugnaba era la la LIBRE redistribución de riqueza, no impuesta por los Estados.

Él te dice que compartas con los pobres, no te obliga. El matiz es importante.

Hala, zambomba y a cantar villancicos.

judas dijo...

«Él te dice que compartas con los pobres, no te obliga»

Bueno, te amenaza con el infierno, pero eso no debe ser grave. Aunque no deja de ser interesante que de todo el comentario sólo haya respuesta a esto.

josempelaez dijo...

Pensé que el piramidón al que te ibas a referir era el del dinero fiduciario.

Por cierto, me ha parecido que has escrito sobre el sistema de reparto como si lo hubieran inventado los españoles ;-)

Jorge dijo...

Fernando:

Los intereses generales existen siempre, otras cosas muy distintas son a)que lo que algunos declaran como intereses generales lo sean realmente; b) que se justifique o demande cualquier sacrificio personal por el bien común (Ejemplo: pagar impuestos es razonable - aún cuando el uso de esos impuestos muchas veces no lo sea-, que el estado te exija que te suicides cuando dejes de ser productivo para el "interés general", por vejez o enfermedad, pues yo diría que no; tampoco que te quemen vivo por judaizante para mantener la pureza moral/racial).

Respecto a la pantomima de la crucecita, te remito a los hechos/datos. Durante años el estado ha dado entre 30-45 millones de euros más a cuenta de la casilla del IRPF de lo que correspondía. Como no les llegaba, aumentaron el porcentaje del 0.5% al 0.7% (¿qué otra partida presupuestaria ha aumentado un 40%?). ¿Democracia? Sí, hasta que la mayoría no me da lo que quiero y entonces "negociación" (tú me das más pasta y yo dejo de encabronar al personal con manifestación semanal - esto lo ha debido aprender la iglesia de los sindicatos).

Lo de la elección es, plana y llanamente falso: no eliges entre dárselo a la iglesia o al PSOE/PP, ni siquiera eliges entre dárselo a la iglesia o a las ONGs, puesto que puedes marcar ambas casillas, sin que esto suponga que "tu" (ahem) 0.7% se reparta al 50% (un .35% para la iglesia y el otro .35% para las ONGs), sino que se da el 0.7% a ambas. Cuando quieras analizamos este 2+2=5 y verás que la cantidad que se lleva la iglesia es independiente de lo que decidan los contribuyentes.

[Nota: por cierto, que en mi opinión, llamarte Organización ***No*** Gubernamental y luego poner el cazo, "clama al cielo". Si la labor de las ONGs es esencial, pues que la cubra el estado y si no, coño, pues que se financien privadamente. Estoy a favor de las ONGs - bueno, de algunas - pero que se financien por el Estado es de chiste - malo.]

Similarmente, tu línea argumental parece ser: subvenciones no, pero sí las hay para mí y los míos.

"lo da el contribuyente voluntariamente, no forzado"
Veamos... si a un soldado profesional del ejército español se engancha el uniforme en algún sitio durante unas maniobras y se le rompe... se tiene que comprar uno nuevo de su dinero ("que hubiese tenido más cuidado, el libre mercado es así, nadie le obliga a ser soldado, etc."). En cambio, si al mismo soldado le da un ataque de ansiedad pensando que va a arder en el infierno por los siglos de los siglos (amén) porque ha tenido una erección al ver a una sueca estupenda en la playa, entonces, no pasa nada, que para eso el estado dedica 30 millones de euros (aparte de los de la voluntarísima casilla) a pagar capellanías en los cuarteles (y en las maniobras y misiones, matar sí, pecar no).

¿Pero qué son 30 millones entre amigos? Nada, hombre, por eso el estado "aporta" otros 200 millones de euros para el "patrimonio inmobiliario y artístico" de la iglesia. Y yo digo, tengo aquí un par de cuadros que necesitan una renovación y joder, la casa que me dejó mí tía-abuela Pepa es del XIX y también le vendría bien una reforma. Pero, no, no, que las subvenciones son malas.

Añádele otros 750 millones en exención de impuestos, más otros... no espera, si de verdad quieres saberlo, lo buscas. Ya sabes que la verdad te hará libre.

"(el tema es difícil de analizar en una frasecilla) [Jesús] propugnaba la LIBRE redistribución de riqueza, no impuesta por los Estados. Él te dice que compartas con los pobres, no te obliga. El matiz es importante. Hmmm... veamos, has leído a Mises, has leído a Rothbard, venga ahora ya sólo te queda leerte... la Biblia.

Jesucristo pagaba impuestos (Mateo 17), confraternizaba con recaudadores de impuestos, y conminaba a pagar impuestos ("Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios"; Mateo 22). Romanos 13:1-7 te va a encantar, no tiene desperdicio.

Uy, pero, perdona, se me olvidaba que éste es un país católico, no protestante, y que aquí no hace falta leer la biblia: basta con obedecer - y pagar.


Por cierto, ¿por qué nació Jesús en Belén y no en Nazaret?

Un navideño abrazo de tu pecador impenitente favorito, ;)

Jorge

Ferhergón dijo...

Judas, coincidirás conmigo en que es difícil rebatir argumentaciones del tipo "La SS existirá siempre que haya voluntad social", o "Los intereses generales existirán siempre".
Acepto que Jorge se lo crea, pero prefiero no ponerme a discutir sobre cosas obvias, y sobre las que no se aportan argumentos.
Ítem con la evidencia histórica sobre que la red de SS aumenta la riqueza de un país.

No sé qué más quieres que comente.

Y en cuanto al segundo post de Jorge, muy inspirado y en plena Navidad, me parece que no hay por donde cogerlo. Las citas de la Biblia (que, por cierto, me he leído desde el Genesis hasta el Apocalipsis; como también he hecho con El Corán y el Ramayana, y el Popol Vuh) no vienen siquiera al caso, salvo por la referencia a impuestos y publicanos.

¿El hecho de que Jesús pagara impuestos, se relacionara con los funcionarios o aconsejara a la gente que cumpliera con las normas humanas (en contraposición a las divinas), demuestra algo sobre que estén justificados?
Dado que no soy teólogo, prefiero no enfangarme en estos temas.

Proponer el amor al prójimo como modo de vida es perfectamente compatible con no imponerlo.