miércoles, 1 de octubre de 2008

Dos lecciones amargas para los españoles

El lunes el Congreso USA tumbó la propuesta del gobierno, ese plan de salvamento por iluminados. Creo que dicha votación fue un rayo de luz en una situación muy oscura, y que demuestra, entre otras cosas, que los ciudadanos americanos están bien pertrechados para salir de esta crisis, con independencia de lo que haga su clase política.

De dicho evento se extraen dos lecciones para los ciudadanos españoles, que son ciertamente amargas.

En primer lugar, el funcionamiento de la separación de poderes. En España, es impensable que algo propuesto por el Gobierno no sea apoyado sin resquicios por el grupo parlamentario correspondiente. Vamos, que si Rajoy y ZP se ponen de acuerdo en los presupuestos, la votación será unánime a favor, aunque lo que acuerden sea llevárselo a pachas. Y seguramente termine con un emotivo aplauso y cerrada ovación, y entre lágrimas de los diputados por haber conseguido un acuerdo.

Esto es así porque los parlamentarios, en España, no se deben a sus votantes, sino al líder del partido que les coloca en las lista. Por tanto, el mecanismo de transmisión de las inquietudes de los ciudadanos hacia el gobierno está roto. Es falso y está adulterado. Vamos, que los parlamentarios no nos representan a nosotros.

En USA la votación en contra es verosimil (incluso y mayormente del partido del presidente), pues los congresistas saben que su escaño y su sueldo depende de sus votantes concretos. Así sí actuan como correa de transmisión, y se puede reflejar en el congreso lo que ocurre en la calle, donde más de un 60% de la gente se oponía al plan de Bush. Confróntese con lo ocurrido en España en el caso de la negociación con ETA o la guerra de Irak.

Lo cual me lleva al segundo punto, que es quizá más esperanzador. Digo esto porque me parece muy difícil que los políticos españoles acuerden un cambio constitucional que otorgue verdadera representatividad al cogreso. Viven muy bien ahora. Por tanto, es en el segundo aspecto donde se puede hacer algo.

Los congresistas actuaron como mera correa de transmisión de la opinión en contra de los ciudadanos. Y estos estaban en contra porque algo entendían de lo que se estaba haciendo. La descripción de la catástrofe pintada por Bush no fue suficiente para engañarles: ellos tenían claro que se iba a dar su dinero a un sitio que no era el adecuado, y se pusieron en contra.

En España queda mucho camino para esto. El gasto público es visto como algo ajeno a nosotros; no parecemos muy conscientes de que viene de nuestro dinero, el cual se nos arrebata lo queramos o no para los fines del Gobierno. Además, está siempre la mentalidad de que eso ya lo solucionará el Gobierno, como si alguna vez alguno hubiera arreglado algo (de forma mejor que el mercado).

Encima, en este caso, tenemos a todos los medios y partidos políticos con el pensamiento único de que "hay que hacer algo", y que el Gobierno es un irresponsable por no actuar ya. Así que el ciudadano normal acepta esta verdad sin rechistar: el Gobierno tiene que hacer algo. No se rebela contra ello. Camino de servidumbre.

Así que, aunque funcionaran las correas de transmisión (que no), lo que transmitirían sería el pensamiento único del sí a la intervención. Las buenas noticias, la esperanza, es que esto puede cambiar. y tarde o temprano lo hará.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

http://www.elpais.com/articulo/
economia/Rato/defiende/politica/
contraciclica/Gobierno/elpepueco/
20081001elpepieco_34/Tes

Anónimo dijo...

Nen, esto es lo que dice Losantos!

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Creo que tu análisis sobre la la separación de poderes en los USA es bastante certero. Sin embargo hay un tema que no me termina de encajar: el escaso índice de participación que tienen las presidenciales.
Por lo demás, y aunque algunos nos mofásemos del ínclito "Arfonzo dale cañiiiia a la deresha", en España Montesquieu murió...
Regards

Por cierto (aunque no tenga mucho que ver con la noticia), al JETA de Bush le quedan muy, muy pocos telediarios. (Qué alivio).

Alfredo dijo...

Yo siempre he dicho que España tiene una democracia falsa ó una memocracia. Aquí, como bien dice, se vota a un partido, con una lista predeterminada y cerrada. ¡Ja! ¿Democracia? Por favor...

es eso lo que me gusta tanto de los EEUU, la independencia de criterios del legislador y el individualismo tan rigido.

PD: Aquí en su querida Red Liberal hay un ejemplo de esa falta de respeto hacia el individualismo: el minuto que hay alguna oveja negra, se le expulsa.