domingo, 15 de junio de 2008

Del matrimonio como contrato

¿Alguien se ha planteado por qué es necesario firmar un contrato para que dos personas puedan vivir juntas? Hombre, la verdad es que no es necesario, hay muchas parejas de hecho que no han cumplido dicho trámite. La pregunta es, ¿por qué las hay que se toman las molestias? ¿Cuál es la ventaja de tener el contrato, respecto a no tenerlo, a parte de la "regularización" de la situación y constar en algún registro?

Por supuesto, en muchos casos hay una motivación religiosa, de fe. Pero no creo que en esos casos sean necesario ningún contrato civil estrictamente. La pareja (heterosexual) se casa por la Iglesia, por ejemplo, y su compromiso tiene como testigo a Dios. Lo hacen por sus convicciones religiosas. Punto.

Entonces, ¿qué sentido tienen los contratos civiles de convivencia, casarse por lo "civil"? Fácil: que se generan unos derechos a favor de las partes, derechos que "otorga" graciosamente el Estado a los que se registren según su procedimiento. Y, como tales derechos, los pagamos entre todos, incluyendo los propios contratantes.

Así que es un contrato muy "sui generis", ya que, si bien la voluntad es entre dos partes (en principio), compromete también a una tercera (el Estado) con independencia de su voluntad. Es como si el Estado actuara de garante en las transacciones comerciales, que en algunas lo hace.

Profundizando un poco más, este otorgamiento mutuo de los derechos que el Estado nos concede tras quitarnos coercitivamente parte de nuestra renta, tiene cierto sentido: ¿por qué no se va a beneficiar otra parte de los derechos pasivos que estoy generando, aunque sea obligadamente? Por supuesto, sería más sencillo que el Estado me dejara mis cosas, y yo las usara como quisiera, compartiéndolas posiblemente con mi cónyuge. Pero no es así como funciona.

Pero, llegados a este punto, ¿por qué limitar las posibilidades de este contrato civil? ¿Por qué no puedo otorgar mis derechos pasivos a otros sujetos, con independencia de si tengo o no relación sexual con ellos? ¿Por qué no puedo hacer relaciones de más de dos individuos? Está claro: hay un límite a los recursos que el Estado puede dedicar a incentivar estos contratos, a otorgar derechos.

Por eso, tenemos un contrato que se llama "matrimonio homosexual" y no tenemos ninguno de "relación de cuidado", o de "tres amigos". Una arbitrariedad más de nuestros legisladores.

PD: Seguro que he cometido numerosas imprecisiones jurídicas en el texto; al menos, espero que quede clara la reflexión conceptual.

11 comentarios:

Antonio Jesús dijo...

El motivo por el que se le da una serie de derechos al matrimonio (heterosexual se entiende) es que el matrimonio es la forma tradicional de perpetuación de la especie y así lo ha sido durante milenios. La sociedad al proteger al matrimonio en realidad se está protegiendo a ella misma de la extinción.

Antonio Jesús dijo...

evidencia de lo que digo es que dentro de los matrimonios los que más privilegios reciben son los que más hijos tienen (familias numerosas)

ferhergón dijo...

Y si el matrimonio heterosexual es la forma de perpetuación de la especie, ¿para qué es necesaria la protección del Estado? La historia demuestra que no es necesaria, ¿no?

Anónima dijo...

Thomas Sowell sobre este tema:

"En primer lugar, ¿por qué es el matrimonio una preocupación del gobierno? Existen al menos tres razones:

La primera de todas es que el matrimonio entre hombre y mujer tiene el potencial de producir más gente, que no son ni adultos ni libres de elegir. El bienestar de los niños es importante tanto por su propio bien como por el bien de la sociedad en su conjunto, cuyo futuro está representado por dichos niños. Esta consideración obviamente no se aplica a uniones homosexuales.

Segundo, hombres y mujeres se sitúan en muy diferentes situaciones dentro de un matrimonio. El hecho ineludible de que sólo las mujeres se quedan embarazadas significa que la situación de hombre y mujer nunca va a ser la misma, sin importar cuanto lenguaje "neutral" empleemos o cuanto hablemos, según la última moda, de como "vamos" a tener un hijo. Las leyes deben hacer a ambos igualmente responsables del niño que ella, en solitario, va a tener. De igual modo, esta consideración no se aplica a las uniones homosexuales.

Tercero, el tiempo tiene distintos efectos en hombres y mujeres. Cuando los años transcurren y las mujeres pierden su atractivo físico, los hombres suelen estar ascendiendo en ingresos y estatus profesional. Es frecuentemente más fácil para un hombre de mediana edad abandonar a su esposa y casarse por segunda vez con una "mujer trofeo" más joven, que para una mujer volver a casarse tan ventajosamente. Puesto que la mujer a menudo ha invertido años de su vida en crear un hogar y una familia, el contrato matrimonial es una manera de intentar asegurarle que su inversión no será en vano."

Dos artículos completos de Thomas Sowell:

http://www.liberalismo.org/articulo/294/91/derecho/matrimonio/homosexual/

http://www.liberalismo.org/articulo/114/91/idea/matrimonio/homosexual/producto/razonamiento/

Anónimo dijo...

El matrimonio es una institución social anterior al estado, existe incluso en las sociedades/pueblos primitivos en los que no hay ningún tipo de institución estatal.
Tampoco es un contrato privado, de hecho, algo característico del matrimonio es el reconocimiento social.

inxs5000

Anónimo dijo...

Yo no estoy de acuerdo.
El hombre no pinta nada.
Solo pasaba por ahi.
No deberia tener ningun 'derecho'.
No es por ser feminista, a mi me da igual lo que piensen los demas, es que analizandolo, es evidente que el bebe sale de la madre.
El padre puede que nunca se sepa, aun haciendo analisis de adn, o que sea otro (cuernos), o que sea un inocente (robado su esperma, engañado, etc...)
Y al no poder abortar el hombre, ahora mismo es una aberracion que el hombre tenga obligaciones de mantenimiento del niño, y que le obliguen a pagar pensiones.
Puede aparecernos un hijo en cualquier hijo y destrozado de por vida.
La solucion y lo logico es que todos los derechos y deberes sean de la mujer, y esta, si quiere, se los ceda a su(s) pareja(s).
Y sobre que la mejor manera es la familia tradicional.
MENTIRA.
Sera la 'tradicion' judeo-cristiana que tanto daño a hecho.
La familia mas eficiente es la de una mujer con las parejas que ella quiera para que cuiden de sus hijos, asi ella podra tener todos los que quiera y que le ayuden a cuidar. Puede que otros tipos sean mejores. Pero desde luego, el clasico que te refieres no.
Por cierto, mientras hablais, la poligamia sigue siendo delito. Por si decis como se atreven a referirse a la historia de 'ejemplo' de nada.

Anónimo dijo...

El 'matrimonio' no es tan historico como dicen o tan bien aceptado socialmente.
Todavia quedan en pie muchos templos, ejemplos vivientes, de como culturas y civilizaciones anteriores trataban a las mujeres como diosas, que traian vida al mundo.
India es un ejemplo para el que quiera pasearse por alli.
Aqui hacen templos a cruzados matamoros y quemaherejes.
Alli a la diosa mujer, al sexo, a la adoracion a la diosa...
Que bonita es la 'tradicion' judeo-cristiana eh?

Ferhergón dijo...

A la vista de lo dicho, me ratifico en lo expuesto. La injerencia del Estado otorgando derechos a según qué relaciones de convivencia (e incluso prohibiendo algunas) es completamente arbitraria, y de hecho puede atentar contra las convicciones de algunos individuos (poligamia).

Por tanto, una vez más, su intervención crea distorsiones. Que cada uno firme libremente sus contratos, y que esto no genere obligacioness de terceros, parece la postura liberal. Los católicos, por ejemplso, se casarían por la Iglesia, sin necesidad de reconocimiento del Estado.

JFM dijo...

Una cosa es el liberalismo y otra cosa la histeria antiestado y no se manifiesta en ningun otro asunto de forma tan clara como en ml asunto delm matrimonio y de la firmacion que el estadon no tiene derecho a regularlo.

1) El edsado tiene derecho a regular el matrimon,jio porque el matrimonio es intrinsicamente una creacion del estado (y la tribu no es mas que una forma primitiva del estado). Para ser exactos es un contraato en los que los conyuges libremente han introducido una tercera parte: el estado. El que no quiera al estado en su pareja tiene una solucion: la union libre por lo tanto decir que le estado no tine que meterse en los asuntos del matrimonio es histeria.

2) El estado tiene los mismos dertechos que cualquier otro contratente: no firmar un contrato si piensa que no le beneficia o le perjudica. Por ejemplo la union incestuosa. Hasta do,nde yo sé el incesto no es ilegal pero el estado no accepta reconocer esas uniones porque piensa que le perjudicarian (por cierto a los partdidarios del matrimonio homsexual, si fueran coherentes tambien militrain por el matrimonio incestuoso)

3) Hay una forma de union (la heterosexual) que intrinsicamente tiene consecuencias sobre la sociedad y otras que no la tienen. Par clarificar, recordemos lo tiempos de los bebés abandonados a la puerta de una iglesia por madres solteras. En aquellos tiempos, la productividad de uanmujer era infima, por lo tanto lo que podia ganar era tambien infimo y la madre soltera po,nia su entorno en le dilema de dejar morir al bebé o de alimentar otra boca cuando ellos mismos ya lo estabn pasando canutas. Era por tanto logico exigir a la mujer el haber encontrado a laguien que se comprometia a alimentra los posibles vastagos, al hombre de alimnatrlos antes de que tuvierna trealciones sexuales osea el matrmonio.


4) Puesto que hay formas de union que intrinsicamente no teien consecuenciias, son estrictamente privadas y por tanto el estado no tiene porque regularlas (introducir una foram de matriomonio, aunque le dé otro nombre) y mucho menos de gastarse el dinero del contribuyente en un matrimonio homoexual. Sonlibres de organizar todas las cermonias privadas que quieran pero con el dinero del contribuyen,te no.

5) El que diga que el estado tampoco debe regular la union hetrosexual le recoradré (parte del problema de los hijos cuyos intseres puden no coincidir con el de los padres y hace falta alguien que les represente) que el maytrimonio es mas fecundo que la union libre y que dadas las tasas de natalkidad en Espańa, esta va camino de convertise en un gran asilo de ancianos. O sea que no habra bastantes bomberos (publicos o privados) para apagar los incendios. Pues a los que dicen que el estado no debe mantener el mtrimonio les niego el derecho a que dentro de veinet ańos llaman a los bomberos (publicos o prtivados). Que se queman sus casas y ellos tamnbien,. Y es que hay que ser coherentes.

Diego Guillermo dijo...

Veamos,por lo que veo nadie se acuerda de algo muy importante, y que no se está comentando: Lo derechos de los hijos (sobretodo cuando son menores), así como las transmisiones "Mortis causa" (sucesiones y herencias).
La principal razón de que exista un contrato matrimonial ( y su inscripción en un registro público) es por SEGURIDAD JURÍDICA. No para que el "estado" disponga de un archivo o no, sino para que se regule un "estado civil" (a fin de cuentas, el matrimonio casusa "estado"), y conste oficialmente esa persona en ese estado. Y esto es importante, para muchas facetas del día a día. Y sobre todo, es fundamental, como ya he dicho, en las sucesiones.

Pensad, ¿si no se firmase el contrato matrimonial, ni se registrase, como podríamos saber que la persona fallecida tiene herederos? Porque si no constan, el que hereda es el Estado.

"La tradición judeo-cristiana que tanto daño a hecho". En fin, como siempre no se valora lo que se tiene... hasta que se pierde. Si un sistema que admite el divorcio (que sí, que es un invento occidental, y lo exportamos los occidentales), la libre voluntad en la concurrencia al matrimonio (Noooooo, no se pueden vender a las hijas para casarlas, ni pactar bodas entre menores), y explícitamente la ley habla que el marido y la mujer son iguales en derechos (y deberes ¡ojo!) ante la ley, que deben ayudarse mutuamente y actuar en interés de la familia (que para eso se casan, no por la ceremonia), vivir juntos, guardarse fidelidad y que, en ningún caso, un cónyuge puede atribuirse la representación del otro, salvo que le fuese expresamente concedida ( un gran avance respecto a lo que se estilaba hasta no hace mucho, y que desgraciadamente en muchos países aún se da, esto es, considerar a la mujer una incapaz, asumiendo el marido la representación-tutela de la misma). Pero claro, el sistema judeo-cristiano es malo. Quizás no sea el mejor sistema, pero comparativamente, creo que ganamos mucho con lo que existe por ahí (y no muy lejos), tanto en derechos, como en seguridad...Que es lo que, sin duda, debe garantizar el Estado.

Un saludo.

Minaya dijo...

El matrimonio es anterior al Estado. En todas las tradiciones (también en la India) existe con variaciones menores.

Durante mucho tiempo, hasta la infausta Revolución Francesa, el matrimonio fue una cuestión social a la que los poderes del Estado eran ajenos. Se regulaba por instituciones sociales, no estatales. El Estado se limitaba a reconocer la existencia de un matrimonio cuando tenía incidencia en alguna cuestión (herencias, por ejemplo).

En cualquier caso, un motivo legítimo para que el Estado registre los matrimonios es el muy liberal principio de que una de las pocas funciones legítimas del Estado es garantizar el cumplimiento de los contratos privados. En cualquier caso, eso legitima al Estado para hacer cumplir las capitulaciones acordadas por los cónyuges, pero no a modificarlas ni a modificar la naturaleza del matrimonio.

Permitir, e incluso recompensar fiscalmente el divorcio de dos cóyuges casados por la Iglesia, y que por lo tanto han decidido libremente casarse para siempre, es una violación de los derechos del cónyuge que no quiere divorciarse. Llamar matrimonio a algo que no lo es es un abuso semejante.

Por supuesto, mientras padezcamos el Estado del Malestar, se hace necesario regular otras asociaciones de convivencia y apoyo mutuo, en tanto que se comprometan a asumir parte de las funciones y gastos que ocasionan los servicios sociales. Ahí deberían entrar las parejas de homosexuales, las comunas, los conventos, los hermanos solteros que conviven, etc.