jueves, 12 de junio de 2008

La culpa de la huelga es, por supuesto, del Gobierno

La huelga de transportistas que, poco a poco, vamos sufriendo todos en nuestras carnes es del Gobierno. No creo decir nada especialmente original ni innovador, pero sí voy a aprovechar para dar una razón no tan generalmente conocida.

En una primera aproximación, se le puede echar la culpa al Gobierno por los impuestos que fija sobre el precio de gasóleo, por lo que esta es una causa de que esté tan caro.

Pero también se le puede echar la culpa por el tema de la inflación, que produce subidas generalizadas en los bienes. Según algún economista, el dinero que ahora están fabricando los bancos centrales se está dirigiendo al petróleo (de la misma forma que se dirigía a la vivienda hasta hace nada), lo que estaría provocando una burbuja en su precio. En todo caso, si los Gobiernos no se dedicarán a inflar el dinero, no pasaría.

Otra razón para echar la culpa al Gobierno es que sus servicios de seguridad (esa ficción de Matrix) no están garantizando la libertad de aquellos transportistas que quieren seguir con su negocio, que según parece son más del 80%. Tienen miedo a realizar sus trayectos.

Sin embargo, me voy a centrar en la razón estructural: básicamente es que, si no existiera Estado, no se habría producido esta huelga. Me explico: los huelguistas lo que piden es que el Gobierno utilice su poder coercitivo para favorecerlas de una determinada forma, sea la fijación (y soporte de violencia para forzar el cumplimiento) de precios mínimos, o la detracción de recursos de otras áreas del gasto público hacia sus intereses.

Y como no lo pueden o saben hacer de otra forma, acuden para presionar a estas herramientas violentas. Otros sujetos lo hacen de forma más sútil, con el llamado "lobby" y argumentaciones de interés general, o de forma más ilícita, con el soborno. Pero el problema es en todo caso el mismo: el Gobierno está dotado de unos poderes coercitivos que los distintos grupos de interés tratan de encauzar hacia sus objetivos. En resumen: si no hubiera Gobierno al que presionar, no se hubiera producido esta huelga.

En el libre mercado, son los precios quienes dan las señales para encauzar los recursos; en ausencia de estos mecanismos, el único criterio es, paradójicamente, la ley del más fuerte, que, en muchos casos, se disfraza de ley de la mayoría.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Haremos un ejercicio teórico: supongamos que no hay estado de ninguna clase. Pero que se forman mafias o coaliciones que tienen el mismo poder coercitivo que ahora tiene el estado. ¿No es eso un estado espontáneo y carente de legitimidad? Si esas mafias o coaliciones forman los mismos impedimentos para formar los precios estaremos ante el mismo problema (el mercado no funciona) y con inconvenientes peores: esos grupos coercitivos no tienen freno de terceros, salvo la pura violencia. Y digo violencia de verdad, no la de la policía y los huelguistas, que está sometida bien o mal a los jueces. Si ahora me habla de jueces privados, de esos tribunales basados en su prestigio y en la técnica del arbitraje, ¿qué son sin fuerza para coaccionar? Estado, mal menor. Exceso de poder del estado, mal a reducir.

Diego Guillermo dijo...

VAmso a ver. El Estado, desde mi punto de vista, es necesario, poruqe supone una serie de herramientas que los particulares podemos usasr (o instar su uso), para el cumplimiento del orden establecido. Pero, como buen liberal que soy, he de señalar que el Estado ha de estar limitado en sus intervenciones. Ha de marcar las reglas de juego, que son aquellas que la sociedad demanda, y ha de financiar las herramientas con las que se hacen cumplir esas reglas, así como los órganos que las gestionan, para no causar abusos, y ocn ello, me refiero, tanto a los cuerpos de policía y seguridad del estado, como al POder judicial....que es el gran olvidado, entre otras cosas porque los gobiernos de turno, se ven incapaces de controlarlo (y si no, solo hay que ver los intentos por acabar con las acusaciones populares, afortunadamente infructuosos hasta la fecha...aunque ahí está la "doctrina Botín")

¿Qué la culpa de la huelga es del gobierno? Seguro, y se deriva de la incapacidad de nuestros dirigentes de asumir y tomar medidas frente a la crisis (y en breve, recesión). ¿Qué sin gobierno no hubiese habido huelga? Claro, ni tampoco constitución, o derechos fundamentales, entre ellos el derecho a la ídem.
¿Tiene esta huelga solución? Sí, claramente. Y pasa por: Primero, admitir la crisis y explicar la situación económica al país.Segundo, formar un gabinete de crisis, que proponga actuaciones económicas de choque, para que el batacazo sea un poco menos duro, o al menos, se posibilite una rápida recuperación. Y tercero, se adopten medidas que protejan al consumo, y fomenten la competitividad, las exportaciones y la entrada de capital extranjero.

El problema es cuando, desde este gobierno, solo se obtiene: INACTIVIDAD, SONRISAS y BONITAS PALABRAS (vacúas de contenido) y NINGUNA PROMESA CONCRETA, lo cual, a llevado a romper la mesa de negociación. En fin, será interesante ver que decisiones toma el señor ZP, o bien optar por medidas impopulares para frenar la crisis, o bien, no hacer nada, que creará más crisis, descontento social, y, por ende, acabará siendo impopular por no hacer nada.

Saludos.