jueves, 24 de abril de 2008

L'écriture ou la vie

Hay libros que a uno se le atrancan y que suponen una liberación cuando se terminan. Alguno dirá que para eso, mejor dejarlo sin terminar, pero eso es algo que supera mis fuerzas: si empiezo un libro, tengo que terminarlo. Hombre, ha habido dos o tres excepciones, pero casi siempre aguanto hasta el final.

El planteamiento de este libro de Semprun parece directo, pero en realidad es un libro muy complejo de seguir, donde Semprun anida recuerdos sobre recuerdos: recuerda que en una fiesta se acordó de una mujer, y así, con sus saltos nada explícitos en el tiempo.

Además, la mayor parte de las cosas que cuenta no me parecen nada interesantes: casi siempre es sobre la influencia que determinados autores tienen en algunos momentos de su vida. Solo se engancha un poco la trama cuando cuenta episodios de su pasado comunista.

Lo mejor del libro es el descubrimiento del autor: un tipo super culto, que maneja alemán, francés, inglés, aparte de su lengua materna. Por cierto, su obra está en francés, y no muy traducida, hasta donde yo sé.

No es muy explícito en su abandono del comunismo, y se refiere solo lateralmente a su paso por el Ministerio de Cultura. Pero, ciertamente, resultaba muy extraño que alguién tan leído, comulgara con los ideales comunistas, una vez superados los momentos de tierna juventud.

En fin, ya lo termino. Y creo que no puedo recomendarlo.

3 comentarios:

J. Rogelio Rodríguez dijo...

No he leído la obra que comentas. Tampoco soy un lector apasaionado de Semprún, todo hay que decirlo. Por otra parte aplaudí con simpatía a Cela cuando le calificó de "botarate mayor", incluyendo en este adjetivo al "comandante en jefe de los ejércitos de la OTAN", es decir a Javier Solana (Don Camilo se refería ambos en su calidad de ministros de cultura y, a mi entender, reflejaba con este adjetivo su "quemazón" por no haber sido reconocido todavía como premio Cervantes). La verdas es que, como ministro, me pareció no sólo un pedante, sino un "pedantodonte"... ¡como el propio Cela!
Volviendo a su obre literaria, sí quería comentarte que la "Autobiografía de Federico Sánchez" es una obre muy interesante de este autor en la que se refleja muy bien el clima espiritual del comunismo español en el exilio y sus dudas, diferencias y disidencias. No tiene desperdicio.
Pero la obra que, de verdad, me ha llegado a emocionar de este autor es "Viviré con su nombre morirá con el mío", donde la huella vital de su paso por el campo de concentración de Buchenwald es omnipresente.
Un abrazo

Ferhergón dijo...

Gracias, Roger.

No será el que dices en segundo lugar la traducción del que yo comento? Es que también trata de su experiencia vital en Buchenwald.

J. Rogelio Rodríguez dijo...

No, en absoluto son el mismo libro. "Viviré con su nombre..." es una novela y el título en francés, su idioma original, es "Le mort qu'il faut". Otra cosa es que Buchenwald sea un tema recurrente en este autor.
Un abrazo