viernes, 30 de mayo de 2008

La balanza comercial: A quién le importa

Dije ayer que hoy hablaría de este otro juego del despiste que es la balanza comercial. Y precisamente hoy se se publica el dato de que nuestro déficit en la misma es el 12,1% del PIB, que al parecer es record mundial. Ya están los analistas llevándose las manos a la cabeza y la oposición afilando las navajas. Y yo digo que a quién le importa este déficit.

Como ayer, empecemos con el concepto: ¿qué significa tener un déficit de la balanza comercial? Pues muy fácil: que el conjunto de los españoles gasta más en compras en otros países, de lo que la gente de otros países compra a España. Así que no hay un déficit comercial de España, si no una deuda de determinados españoles (en neto) con ciudadanos extranjeros. Mientras estos españoles hayan tomado esa decisión libremente, francamente no alcanzo a entender cuál es el problema de tener un déficit o un superávit en la balanza comercial.

La perspectiva cambiaría si cuando hablamos de déficit comercial de España nos estuviéramos refiriendo a déficit del Estado español: esto es, a lo que deja a deber nuestro Gobierno a entidades de otros países para financiar su gasto público por no alcanzar nuestros impuestos para cubrirlo. En ese caso, de todas formas, nos estarían enseñando el lado incorrecto del asunto, siendo el correcto, como vimos ayer, el gasto público total. ¿Qué más da que el Estado se endeude con sus ciudadanos o con los de otros países? En todo caso, no es esta la interpretación del déficit de la balanza comercial.

En realidad, el pretendido interés de la magnitud viene de un sentimiento nacionalista: si España tiene supéravit, es que exportamos más que importamos, o sea, que tenemos una economía potente cuyos productos son valorados allende nuestras fronteras. En este sentido, el Estado tendería a colocarse la medallita (como si dependiera de él una cosa o la contraria). Y al contrario, si hay déficit, es que nuestros productos son mal valorados (relativamente) y el Estado tiene motivo para el sonrojo.

Ya vemos que todo es mentira, pues todas esas decisiones son tomadas por los individuos en función de los intereses, y la balanza comercial únicamente es una agregado absurdo de esas decisiones. España no tiene déficit comercial aprehensible; España no debe nada al mundo. Hay ciudadanos españoles que lo deben, porque así lo han decidido y ya está. Y vuelvo a plantear la pregunta anterior: ¿es mejor deber pasta a otro español que a un extranjero? Qué sentimiento patriótico más raro.

Un último punto interesante en relación con esto sería el referido, sí, claro, a la inflación. Si nuestra deuda con el extranjero está denominada en la moneda nacional (digamos, peseta, por claridad), una opción del Estado para facilitar la devolución de la deuda (no lo olvidemos, adquirida por individuos) es inflar la moneda, de forma que se devalúe y lo haga también el importe de la deuda en términos reales. Estupenda solución para España, ¿verdad?

Sí, sobre todo para los que tenían la deuda, que la ven reducida, a costa de que todos los españoles pierdan riqueza. Pero todo sea por el interés de España.

7 comentarios:

mcanabalb dijo...

Que bueno, la verdad es que se entiende todo!!

Solo un comentario ... en cierto modo se puede decir que a mi como español me interesa que tengamos una balanza comercial positiva, no? pero a titulo individual! Por ejemplo si trabajo en una multinacional de la telecomunicación y mis compatriotas prefieren comprar sus equipos a empresas coreanas o japonesas, a mi empresa le ira peor y me echaran a la calle, no?

Al final va resultar que el mercantilismo tiene su razón de ser?

Anónimo dijo...

TU ERES EL FAKE ¿VERDAD?

MIRA QUE LO SABÍA!!!

Ferhergón dijo...

Manolo
En todo caso, lo que te interesará será que tu empresa tenga una "balanza comercial positiva", no que España la tenga, no?
Tus compatriotas estarán comprando a las empresas extranjeras no porque lo sean, sino porque ofrecen mejor producto.
No hay razón de ser para el mercantilismo.

angel dijo...

Es cierto que detrás de las explicaciones mainstreams, estos agregados suelen esconder bastante sinsentido, pero en este caso, ¿el gran déficit español no indicaría una falta muy notable de ahorro de los españoles? Y eso, creo que desde un punto de vista austriaco, es negativo para la economía española, especialmente en la coyuntura actual, en la cual una fuerte contracción crediticia a nivel internacional (y español) parece muy probable.

Recuerdo que hace un tiempo Robert Murphy publicó varios artículos en el Mises sobre el poco significado que tenía el déficit americano. Luego escribió otro diciendo que ese déficit SÍ podía estar indicando algo malo de la economía norteamericana.

Un saludo, y me alegro de haber encontrado este blog gracias a RL.

Ferhergón dijo...

Gracias por el cumplido, Ángel.

En un entorno de libre mercado, la deficiencia en el ahorro por parte de los españoles lo único que mostraría es sus bajas preferencias por el ahorro frente al consumo.
En un entorno con fronteras, delimitando el ámbito geográfico de poder de los Estados, este déficit concreto con los ciudadanos de otro Estado, ¿podría ser tal vez usado por éste para amenazar a España de alguna forma? La verdad es que sigo sin ver el problema.
En todo caso, el déficit en sí no sería el problema, sino más bien el síntoma, me da la impresión.

mcanabalb dijo...

Fer,

Esta muy claro, pero erre, que erre ... yo diría que en promedio la gente (tirando a nacionalista) prefiere que sus nacionales le compren los productos y no los del extranjero. Ergo, tanto las balanzas comerciales y fiscales son muy importantes en la economía de hoy en día. "Miles de vacas no pueden estar equivocadas, como hierba"

Son contra estos dogmas contra los que es muy difícil luchar!

angel dijo...

Sí, sería más bien un síntoma.
Hay que tener cuidado con pensar que los "indicadores agregados" son el problema. De nuevo me viene la analogía del PIB, IPC...