jueves, 1 de mayo de 2008

Mal momento para los musicales

La crisis económica que se avecina tiene ya efectos muy concretos, que se pueden llevar por delante estos espectáculos, que tanto tiempo había costado consolidar en Madrid.

El otro día observé que Jesucristo Superstar, estrenado a bombo y platillo en septiembre, cerrará en junio. Ya han tenido que realizar numerosas promociones (una de las cuales fue aprovechada por un servidor para verlo a mitad de precio), pero aún así la cosa no da de sí. Hombre, a mí personalmente no me gustó demasiado el montaje, aunque es de calidad (las canciones, en cambio, son muy buenas). Pero aún así no es normal que ya lo estén retirando.

Otro musical, este de mucho nivel y detalle, pero que ha pasado sin pena ni gloria, era el del "Rey de Bodas". La música no es tan conocida, pero os aseguro que el montaje estaba a la altura de lo mejor del West End. Pues tambíén me lo pude ver a precio de saldo, y además con el teatro medio vacio en un domingo por la tarde. Acabo de ver que lo cerraron el 9 de marzo.

Me llevo la sorpresa de que el incombustible "No me puedo levantar" también cerrará en junio. Y que el "Quisiera ser", con música del Duo Dinámico, también tiene suculentas promociones, que, visto lo visto, parecen ser el comienzo de los estertores de la producción.

Se salvan, de momento, "La Bella y la Bestia" (el mejor, claro está, una apuesta segura) y el recién estrenado "Diario de Anna Frank".

Así que tras unos meses de crisis ya casi nos hemos quedado en cuadro. ¿Qué pasará cuando arrecie? Qué pena. Y pensar que llegamos a tener 5 ó 6 musicales simultáneamente en Madrid...

2 comentarios:

J. Rogelio Rodríguez dijo...

Lo lamento por ti, mi buen amigo...
Sin embargo para la música culta, en general, el momento es immejorable: Fidelio en el Real, con Abbado, el ciclo "Música Antigua Aranjuez" en ciernes, la temporada de la ONE,... Mil y una propuestas musicales de lo más variadas.
Un abrazo

Ferhergón dijo...

OK, Rogelio, ¿quién paga esos estupendos eventos? Espero que no sean nuestros impuestos...
Es que a los musicales no los subvencionan.